En Perú, uno de los 20 países más ricos del mundo en agua, hay entre siete y ocho millones de personas que no tienen acceso a agua potable. La costa, que concentra más del 70 % de la población, solo cuenta con el 1.8 % del total del agua que se produce.

Para hacer frente a esta realidad, un grupo de seis peruanos y un holandés, de entre 21 y 34 años, han diseñado una máquina llamada Pukio que permite condensar el agua de la atmósfera para producir más de 200 litros de agua limpia al día.  

“Todos queríamos hacer un cambio y ese se logra a través de la innovación. La abordamos con un enfoque social”, asegura desde Lima César Coasaca, ingeniero mecánico y uno de los fundadores de Inventum, la startup creadora de la máquina. Cada uno proviene de ámbitos como la ingeniería mecánica, la mecatrónica, la salud o los agronegocios. “Ha sido la acumulación de los aportes de cada miembro del equipo”, enfatiza. 

En Lima, en Huaral, en, Nasca, en Andahuaylas o en Juliaca, en las distintas ciudades que los vieron crecer fueron testigos de esta dificultad para acceder al agua potable. La contaminación de los ríos, las leyes que regulan el acceso y las empresas que la acaparan son, según Coasaca, unas de las razones que dificultan ese acceso.

Tras varios años trabajando en este proyecto, ahora están desarrollando el quinto prototipo a nivel industrial en el que incluyen distintas tecnologías, como internet de las cosas, que permite garantizar el acceso constante a información sobre lo que se está produciendo.

La máquina genera agua limpia por medio de un sistema que enfría el aire y condensa el vapor del agua. Para purificarla, utiliza distintos filtros. "Buscamos enfriar el aire hasta llegar a un punto de rocío y bajamos la temperatura hasta donde se pueda para producir la mayor cantidad de agua posible", explica.

“Es un fenómeno sencillo pero sumamente complejo a la vez”, advierte Coasaca. Y lo ilustra con esta imagen: “Es el mismo principio que el de una lata fría cuando la sacas (de la nevera) y se enfría”. 

Aunque el aire tiene agua, esta humedad no es la misma ni en todas partes, ni a todas horas, y la máquina tiene que ser capaz de adaptarse a cada ambiente y momento del día. Desde una humedad relativa de 10 a 100 % y a temperaturas de 5 a 50°C.

Imagen del cuarto prototipo de la máquina.

Además, el proceso consume mucha energía. Este aparato en concreto se alimenta de energía eléctrica que puede provenir de cualquier fuente. Ellos están apostando por la solar.

Hasta ahora han identificado cerca de 100 empresas que trabajan con una tecnología similar. “Es una carrera por ver quién la hace más eficiente”, advierte Coasaca. Su apuesta es por reducir su costo de producción.

El diseño y la fabricación del prototipo obtuvo 50.000 soles (14.000 euros) de financiamiento del programa Innóvate Perú del Ministerio de la Producción, a través del Concurso Reto Bio. Han recibido también apoyo del Cisco Global Challenge y del Banco Intercamericano de Desarrollo (BID), en 2017.

Una vez fabricado el prototipo, Inventum busca generar alianzas con otras empresas y así poder comercializar el producto lo más pronto posible. Coasaca añade que en un futuro les gustaría perfeccionar el prototipo para llegar a generar más de 20.000 litros de agua al día y que se plantean conectar el prototipo a una red de sensores de monitoreo de clima y suelo para promover una agricultura que ayude a mejorar el rendimiento de las cosechas y a prevenir plagas.

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