Urban-Nat Lleida (cuyo nombre oficial es Proyecto de adaptación al cambio climático y mejora de la biodiversidad urbana en Lleida) es una iniciativa que pretende que las ciudades tengan más naturaleza. La idea es empezar desde los propios balcones, pero va de mucho más. Persigue la creación de una trama verde tridimensional que se conecte con el entorno periurbano y los espacios naturales. Todas las soluciones deben estar basadas en la naturaleza con una meta clara: tener más biodiversidad en las ciudades, y que estas estén más preparadas para el cambio climático.
Esther Fanlo es la jefa de la Sección de Ecología y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Lleida y la coordinadora de Urban-Nat Lleida. Cuenta que este proyecto tiene tres objetivos principales. El primero es adaptar las ciudades, y concretamente la ciudad de Lleida, al cambio climático que ya sufre el planeta.
«Hemos visto que en los últimos años la temperatura cada vez es más elevada, sobre todo en verano, y esto crea unas ciudades inhóspitas, difíciles de vivir. Para ello, ¿qué estamos haciendo?», se pregunta en un reciente vídeo proporcionado por la Fundación Biodiversidad. «Estamos aumentando la cantidad de árboles que hay en las calles, porque los árboles nos proporcionan por un lado sombra y por otro lado humedad, que también permite que estemos más confortables», añade.
Por otro lado, la segunda idea, el segundo objetivo, sería conseguir que la naturaleza que está en el entorno, en el entorno de la ciudad, pueda penetrar en el interior de esta. «Que llegue no solamente a los parques centrales que ya conocemos y que ya disfrutamos, como el río o el Turó de la Seu Vella, sino que llegue a todas las plazas y a todos los parques de todos los barrios de la ciudad», matiza.
El importante papel de la ciudadanía
Fanlo continúa con el tercer objetivo: mejorar la calidad de vida y la salud de los ciudadanos. Así, estas ciudades con más naturaleza y más adaptadas al cambio climático consiguen una ciudadanía más saludable, que los niños puedan crecer mejor y que las personas que viven en estas ciudades tengan una mejor salud, no solo física, sino también una salud mental. La acción más destacable del proyecto de Renaturalización de Lleida es, precisamente, la renaturalización de dos calles de la ciudad.
Estas calles son la calle Río Ebre y la calle Doctor Fleming. Según la coordinadora de Urban-Nat, van a reducir el espacio de circulación y aumentar «mucho» el espacio de plantación, en el cual van a poner árboles para que den sombra, vegetación para que acompañe a estos árboles y a recrear unos ambientes naturales. «El papel de la ciudadanía en el proyecto de Renaturalización de Lleida es muy importante, porque renaturalizar la ciudad lo tenemos que hacer entre todos».
Y añade: «En los proyectos y las acciones que se están realizando se aportando sus ideas, sus necesidades, sus aspiraciones para que se puedan incorporar en el diseño de estos proyectos. En segundo lugar, también puede participar en una de las acciones que es la red de Balcones Verdes. Todos, con nuestro espacio privado, también podemos contribuir a renaturalizar la ciudad. Si nuestros balcones son más verdes, la ciudad tendrá más naturaleza».


