Startups turísticas: aire fresco para un sector que afronta su reinvención más importante

Con la crisis del COVID-19 la integración de las nuevas tecnologías cobra aún mayor importancia. Los emprendedores y las startups están a la vanguardia
startups turismo 2ixr
La startup 2ixr permite a instituciones y empresas crear mapas gamificados con realidad aumentada para mejorar la experiencia de sus clientes.
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Hacer un repaso a las estadísticas relacionadas con el turismo español en 2020 genera cierta desolación. Especialmente para un sector que antes de la crisis del coronavirus atrajo a 84 millones de turistas, según cifras del Instituto Nacional de Estadística al cierre de 2019. Este año, la llegada de viajeros internacionales no alcanzó los 20 millones, pese a los esfuerzos del sector en el verano tras la primera ola de pandemia. El diagnóstico es evidente: una mezcla de miedo, inseguridad e incomodidad a la hora de viajar –sumado a la pérdida de poder adquisitivo– se ha apoderado de la sociedad.

Mientras los hoteles extreman sus medidas de higiene y la hostelería resiste como puede a los cambios que Gobierno y Ayuntamientos imponen sobre la marcha, los actores turísticos trazan una estrategia que les permita capear el temporal. Una cosa parece clara: en el siglo de la tecnología, la digitalización ha dado un necesario paso al frente, abanderado especialmente por las startups.

Convertir las ciudades en destinos atractivos para el turista se ha convertido en un reto lo suficientemente decisivo como para que el sector público y las grandes corporaciones se hayan hecho eco –y en muchos casos sumado económicamente– de decenas de proyectos presentados en el Tourism Innovation Summit, la que sin duda ha sido la cita de referencia del año para el turismo.

Las startups han visto en la digitalización una oportunidad de negocio. El 92 por ciento de los clientes de hoteles ya se informan online antes de reservar su habitación y el 72 por ciento de los huéspedes han reservado una habitación alguna vez online, dejando patente la necesidad de la implementación de tecnologías que optimicen estos procesos. “Si ya había una tendencia clara hacia lo digital, el turismo poscoronavirus lo ha acelerado. El viajero se inspira, se informa, compara, compra, recorre en destino y comparte después del viaje, todo de forma digital y cada vez más en sus propios dispositivos”, explica Esther Rodríguez, CEO y cofundadora de MyStreetBook.

Esther Rodríguez, CEO y cofundadora de MyStreetBook.

La tecnología de su proyecto, como asegura, apenas tiene precedentes en el sector: un sistema de inteligencia artificial que híperpersonalizada la experiencia del viajero, creando y recomendado rutas inteligentes para descubrirle al usuario el destino en función de sus gustos, necesidades y teniendo en cuenta variables externas como horarios de apertura, tiempo, tipo de transporte o accesibilidad.

MyStreetBook ofrece al destino o gestor turístico (público o privado) una potente plataforma de análisis de datos en tiempo real para tomar decisiones inteligentes basadas en datos y que permite mejorar la oferta, la movilidad y conocer patrones, tendencias y perfiles de los viajeros. El Big Data se ha convertido en pieza clave para el sector. Una tecnología que ha entendido muy bien Sara Navarrete, que antes de finalizar 2020 lanzó Link4Tour, una plataforma digital que busca unir a profesionales de cualquier ámbito del sector turístico de todo el mundo.

Cuando Navarrete lanzó Link4Tour –en el último trimestre del año– el empleo vinculado al turismo había caído un 16% con respecto al mismo periodo del año pasado. Es decir, 453.568 empleados menos, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) difundidos por Turespaña. “Es necesario que el turismo se digitalice”, asegura la emprendedora, consciente de que “la crisis actual es global, y por tanto requiere de soluciones globales”.

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Sara Navarrete, creadora de Link4tour; y Véronique Tolsan, fundadora de 2ixr.

Link4Tour, que se presenta como “la mayor base de datos del turismo” a disposición de todos los profesionales para que puedan promocionarse entre toda la comunidad, quiere que los clientes conozcan el negocio o al profesional que está detrás de la oferta. Al mismo tiempo, esto obligará a que los profesionales del sector muestren su mejor versión del negocio. “El turismo lo formamos todos: agencias, prensa, transporte, freelancers, hoteles, hostelería, guías, organismos oficiales, formación, tecnología... Nos necesitamos, y si falla uno dejamos de avanzar”, incide Navarrete.

De la realidad aumentada al turismo rural

Véronique Tolsan es una fiel defensora del papel de las startups en la recuperación del turismo. No solo por sea la fundadora de una, 2iXR, sino porque aportan soluciones tecnológicas que permiten a las empresas adaptarse rápidamente a los nuevos comportamientos surgidos a raíz de la pandemia y a los consumidores encontrar nuevas herramientas que les ayuden a gestionar sus vidas personales y profesionales en pleno confinamiento”.

2iXR es una solución que permite a instituciones y empresas crear mapas gamificados con realidad aumentada para mejorar la experiencia de sus clientes y permitir que descubran de forma autónoma, segura y divertida el entorno histórico, cultural y natural, así como el tejido económico del destino. “Estas experiencias se crean, sin necesidad de programar, desde nuestra plataforma SAAS cloud, 2iXR Studio, y una vez publicadas el usuario las disfruta a través de la app 2iXR”, expone Tolsan. El factor diferencial radica en la posibilidad que 2iXR ofrece de unir en una misma experiencia factores tan diversos como el cultural, el económico y el social con el objetivo de promover un turismo más sostenible.

“Gracias a la flexibilidad y rapidez de reacción que caracteriza las startups, muchas han pivotado provisionalmente para responder a los nuevas necesidades de sus clientes, otras han seguido con el mismo producto pero han cambiado de mercado y otras, como nosotros con 2iXR, están apostado por soluciones destinadas a la situación postcovid”, sostiene la CEO, que ha visto desde que comenzó la crisis cómo los viajeros huyen del turismo masificado, como puede ser el turismo de playa, y prefieren refugiarse en zonas más tranquilas.

“El turismo rural ha salido beneficiado de la crisis. La demanda actual ha evolucionado y las nuevas generaciones buscan nuevas alternativas. Además, son receptivos a la protección del medio ambiente, buscan vivir experiencias que les haga descubrir la cultura local del destino y compartir momentos con los residentes”, apunta. Su compañero de sector, José Francisco González, coincide con su perspectiva.

“En esta etapa se pueden llevar a cabo estrategias futuras que mejoren la calidad turística. Mejor bueno a su precio que barato y regular o malo. Es importante que las incitativas turísticas las desarrollen personas para personas, personificar y humanizar las empresas para que los usuarios sientan la importancia y la necesidad de hacer turismo de la mano de profesionales”, comenta.

González es el fundador de Vestigia, empresa centrada en la interpretación y puesta en valor, a través de visitas y actividades, del Patrimonio Cultural, a la vez que busca fórmulas para introducir la Historia en nuestras vidas como un nuevo hobby y como una herramienta didáctica para mejorar nuestra vida y la de nuestro entorno. La especialidad de González es el Patrimonio de la Sierra de Huelva, espacio donde centra su campo de estudio y difusión.

Turismo rural organizado por la startup Vestigia.

“En pequeñas empresas como la nuestra todo los que hay detrás son personas”, afirma. De hecho, el humanismo es el punto fuerte de Vestigia, además de su capacidad para analizar el negocio turístico y establecer la huella y el impacto medioambiental que genera un viaje a través del empleo de tecnología blockchain. “Acercarnos a las personas es fundamental, rompiendo la frialdad de empresa de servicios. Hemos conseguido crear una pequeña familia que no para de crecer, donde la gente se siente muy cómoda y conoce a otras personas con las que coincidirán en nuevas rutas”, detalla.

Buscar, gestionar, disfrutar

Pese a que las agencias turísticas tradicionales siguen teniendo presencia en el sector, las plataformas de búsqueda y gestión de experiencias están cada vez más en auge. La digitalización del turismo ha venido para quedarse, y eso lo sabe bien Manuel Elena, Managing Director de Xmigrations.

“Ayudamos a la rentabilidad de micropymes de actividades de ocio y tiempo libre, así como de guías turísticos sin perder el foco en la internacionalización y la tecnología”, explica. Xmigrations  ofrece a las empresas un motor de reservas gratuito para que puedan gestionar ellas mismos sus reservas, lleguen de Xmigrations o de otros canales de venta.

Desde su fundación, pero especialmente en los últimos meses, la startup ha puesto especial atención al sostenimiento de la supervivencia de empresas de actividades que están pasándolo mal. “Por ejemplo en las empresas de rutas a caballo los animales siguen teniendo unas necesidades de manutención y estas empresas están sufriendo la cruda realidad. Igualmente, al usuario le ofrecemos un soplo de aire fresco, una experiencia emocionante e inolvidable”, ejemplifica Elena.

El fundador opina que el turista “será reacio a viajar tanto y empezará a descubrir los tesoros que le rodean”. Es por ello que Xmigrations apuesta por los valores naturales de cada zona. “Un lugar árido como Murcia es espectacular para descubrir el paracaidismo; una zona boscosa como Galicia para realizar una ruta a caballo; unas cumbres como el Pirineo para hacer parapente... Valorar nuestro entorno y cuidarlo es nuestra principal innovación”, confirma. Al mismo tiempo, la empresa tiene el compromiso de donar el 5% de los ingresos que genera a acciones medioambientales o sociales “para así hacer del turismo de experiencias una herramienta de cuidado medioambiental”.

Otra startup enfocada a la gestión –hotelera en este caso– es Vivere Stays. Su razón de ser se asienta en dos grandes objetivos: por un lado, ayudar a pequeños y medianos hoteles independientes a generar más ingresos  y aumentar su competitividad a través de la implementación tecnológica en sus negocios; en paralelo, permitir a los propietarios delegar tareas y tener más tiempo libre para disfrutar de su negocio, su vida personal o analizar potenciales áreas de expansión.

Actualmente, en torno al 30% de los establecimientos hoteleros en todo el mundo cuenta con más de 100 habitaciones. Vivere Stays apuesta, sin embargo, por una nueva era dominada por los hoteles independientes de menos de 100 habitaciones que, apoyados por el equipo de la startup y a través de la implementación de tecnología puntera lograrán incrementar sus capacidades operativas para poder competir por fin con grandes cadenas.

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