Con el debate sobre el desarrollo y la regulación de la IA en un momento álgido, el Gobierno ha presentado el Plan IA360. Una hoja de ruta con acciones concretas para los próximos 12 meses que, según explicó el presidente Pedro Sánchez, permitirán a España «aprovechar las oportunidades que la inteligencia artificial ofrece a la economía, poniendo en el centro la seguridad ciudadana, la confianza y la protección de los vulnerables, especialmente los menores».
Durante su intervención, Sánchez indicó que «si hay algo que la historia ha demostrado es que la autorregulación no funciona y que los incentivos de unos pocos que controlan estas industrias punteras nunca van a estar alineados con el interés general». Por ello, abogó por «actuar con urgencia». «Una inteligencia artificial sin el control de la inteligencia humana colectiva no es inteligencia: es caos y estupidez«, añadía.
Aumentar»músculo tecnológico»y adaptar los currículos educativos
Según explicó el presidente, España parte de una «posición sólida en el ámbito de la IA, un buen nivel de infraestructuras digitales, capacidad de cómputo y una energía renovable competitiva», pero es es preciso que «gane músculo tecnológico». A este propósito contribuirán los que denominó proyectos estratégicos: una gigafactoría de la IA o el desarrollo junto al Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) de nuevos modelos de IA para casos de uso en la lucha frente a la emergencia climática, la energía o la salud. Así como la creación de centros de datos sostenibles que «cuenten con los mejores estándares energéticos y medioambientales y que garanticen nuestra soberanía sobre los datos que allí se almacenen».
Para acelerar la adopción social de esta tecnología por parte de la sociedad y convertirla en «motor económico y semillero de talento» se anunció la puesta en marcha de un Bono Inteligencia Artificial, para pymes y autónomos, con el objetivo de que en 2030 más de la mitad de nuestras empresas hayan integrado la IA en su actividad. Asimismo se subrayó la necesidad apostar por el talento y la formación, para lo que el Gobierno adaptará los curriculos de secundaria y FP. «Los profesionales de mañana tienen aprender a usar la IA y convivir con ella pero también hay que garantizar que el despliegue no dañe su proceso de aprendizaje», apuntó Pedro Sánchez.
Gobernanza y supervisión para evitar «los riesgos de una IA sin control»
Otra de las metas del plan IA360 presentado ayer en Moncloa es reforzar la gobernanza. Ante los «riesgos evidentes de una IA sin control», Pedro Sánchez expuso que «el flanco de la seguridad será una prioridad absoluta. Un objetivo que se abordará en dos planos: el refuerzo del escudo de ciberseguridad y el incremento de la supervisión ante los modelos de frontera más ofensivos.
Además, avanzó que se impulsará un Contrato Social por la Inteligencia Artificial. «Un pacto entre empresas, trabajadores, sindicatos, partidos y poderes públicos, para ofrecer seguridad a las personas ante los cambios en el trabajo y en la vida derivados de esta tecnología». Sánchez anunció que en octubre se convocará a los agentes sociales para avanzar desde ya en «este gran acuerdo de país».
El presidente del Ejecutivo apuntó, por último, que España tiene «la autoridad moral como país para impulsar una agenda valiente a nivel global que permita no estar a merced de las prácticas monopolísticas y abusivas de las grandes tecnológicas y responsabilice, legal y financieramente a las empresas por los daños que causen sus IA. Tales como los ‘deepfakes’, los problemas en la salud mental de nuestros niños y jóvenes, o el robo de propiedad intelectual e industrial». Y avanzó que el Gobierno, a través del Plan IA360, va a «redoblar esfuerzos» y trabajar con otros países a través de instrumentos multilaterales como la Oficina Europea de IA, el Panel Científico de la ONU, o el Diálogo Global.



