Ion Arocena, director general ASEBIO

En el mes de marzo Ion Arocena pasó a formar parte de ASEBIO como nuevo director general de la asociación biotech. Sus años de experiencia en evaluaciones científico-técnicas y de viabilidad comercial de tecnologías, proyectos y empresas en el ámbito de la biotecnología avalaron su nombramiento. Licenciado en Biología por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) con Premio Extraordinario y Master MBA por la Escuela de Organización Industrial (EOI), el nuevo director general de la asociación ha ocupado cargos de responsabilidad como Técnico de Vigilancia Tecnológica en el Círculo de Innovación en Biotecnología/OTRI UAM y Técnico de Evaluación y Comercialización en Genoma España.

Ayudar a consolidar la biotecnología en España, un sector en pleno apogeo, mejorar los servicios de la patronal a sus socios y focalizar el apoyo en las Pymes, fueron algunos de los objetivos marcados en su momento. Innovaspain.com habla con Ion Arocena para hacer balance de estos primeros meses en su nueva etapa y dilucidar el presente y el futuro del sector en nuestro país. Durante estos meses, comenta Arocena, se han llevado a cabo cambios normativos, legislativos y financieros en los que ASEBIO ha participado en muchos procesos legislativos como parte interesada entre los que destacan: INNVIERTE, un procedimiento centralizado de compra, Ley de Ciencia, Ley de los emprendedores (“consiguiendo el anticipo de créditos fiscales para empresas con base imponible negativa”), el proyecto de Real Decreto por el que se regula la autorización de medicamentos de terapias avanzadas de fabricación no industrial. “Además, hemos conseguido que se establezca un procedimiento reglado de aplazamiento y fraccionamiento de la deudas derivadas de ayudas de I+D+i concedidas bajo las convocatorias del subprograma de Investigación Aplicada Colaborativa y el subprograma INNPACTO”, añade Arocena.

En este tiempo también se han llevado a cabo labores de internacionalización y transformación de las compañías españolas del sector. Según Arocena, para el 79% de las empresas la necesidad de internacionalizarse es imprescindible para el desarrollo de su actividad. Al observar los datos de 2015, podemos ver que el 86% de las empresas de ASEBIO realizó alguna actividad internacional, con predilección por los mercados europeos y norteamericanos donde el sector biotecnológico es suficientemente “maduro” y se encuentra consolidado. “La internacionalización ha sido clave en la subsistencia de muchas compañías españolas durante la crisis económica, y España en la actualidad bate su record histórico de exportaciones de productos y servicios. No obstante, la internacionalización en el sector biotecnológico no viene motivada exclusivamente por el periodo de crisis económica que hemos atravesado sino que es una característica intrínseca del sector y del grado de maduración alcanzado. El negocio de la biotecnología es por definición global y por tanto, las empresas están obligadas, desde su nacimiento, a ser globales”, afirma Arocena a la vez que señala que la falta de recursos económicos sigue siendo la principal barrera para afrontar un efectivo proceso de internacionalización para el 73,85% de las empresas. Desde su creación en 2008, ASEBIO gestiona el Plan de Internacionalización del ICEX para el sector biotecnológico español, que incluye de forma anual actividades de apoyo y promoción del sector para facilitar la internacionalización de las empresas del sector.

Respecto a la transformación del sector biotech, Arocena señala que la eclosión en España se produjo a principios de siglo con la creación de una primera generación de compañías a partir de investigaciones de origen público, “antes de la crisis se produjo una actividad de creación de empresas envidiable y, simultáneamente, comenzaron a llegar los primeros casos de éxito que demostraban nuestra capacidad de competir internacionalmente”. Según Arocena, actualmente el sector atraviesa el momento más delicado a pesar de las buenas noticias procedentes de empresas como Oryzon, Zeltia, Palobiopharma, Sanifit, o Mynorix. La escasez de capital dispuesto a financiar volúmenes medios de inversión y la contracción de los presupuestos públicos han puesto contra las cuerdas al sector, justo en el momento en el que se divisaba la orilla, “ahora que la economía empieza a recuperarse, el sector atraviesa sus momentos más difíciles. Por eso, ahora más que nunca, necesitamos apoyo institucional y económico”, añade.

En este contexto, ASEBIO ha trabajado en los últimos años por la implementación de medidas coyunturales y estructurales que aliviaran la presión sobre la tesorería a corto / medio plazo de las empresas biotech, derivada de la exigencia de devolución de los créditos blandos de los Programas de Ayuda a la I+D, impulsados por la Administración. Según Arocena, medidas como estas son las que dibujan las líneas de actuación de la compañía de cara a los próximos años. Respecto a este punto, Arocena nos vislumbra los objetivos a acometer por el sector en los próximos años. En primer lugar, señala la esperanza en el éxito para el sector de la compra pública innovadora como estímulo para su desarrollo, “estos procesos incentivarán la I+D+i en España, favorecerán el desarrollo de nuestras empresas y por lo tanto, de la economía, y el desarrollo de un tejido industrial más robusto y competitivo frente a otros sectores menos innovadores”, señala. Según Arocena, el gran esfuerzo que realiza una entidad altamente innovadora necesita un mayor apoyo de la Administración para la implantación de sus productos y servicios en el mercado, por ello, reivindica la colaboración con el sector público para que en sus políticas regionales implanten la compra pública innovadora como forma de crecimiento y renovación para alcanzar una mayor competitividad en todas las áreas de negocio.

Otro aspecto sobre el cual el director general cree necesario continuar trabajando es el relativo a los instrumentos de ayuda pública a la I+D+i. “Las actividades de I+D+i en nuestro sector, suponen elevadas inversiones con plazos de maduración largos y un riesgo tecnológico asociado. En este sentido, cabe preguntarse si la financiación basada en deuda es adecuada para financiar estas actividades”, señala Arocena, añadiendo que se deberían articular otro tipo de ayudas por parte de la administración que contemplaran el riesgo del proyecto en la devolución del préstamo, junto con mecanismos de flexibilización de las condiciones de repago.

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