Más del 80% del impacto ambiental que pueda tener un producto se determina ya en su fase de diseño. El llamado «ecodiseño» es esencial para cualquier empresa que quiere llevar la sostenibilidad de su compañía al siguiente nivel. Es por eso que, desde Ecoembes, ofrecen una nueva herramienta para reducir la huella ambiental de los envases, ayudando a predecir y modificar cualquier problema que pueda haber de contaminación antes incluso de fabricarlo. Su nombre: CircularCheck.
La herramienta está disponible para todos los clientes de Ecoembes, ya que utiliza información de la propia institución sobre los envases de cada empresa. Y es que CircularCheck diagnostica el comportamiento ambiental de cada envase, predice su grado de reciclabilidad real en España y recomienda mejoras concretas para optimizar su impacto.
Cabe destacar que, aunque la han presentado ahora, ya lleva siendo testada desde hace cinco años por más de 60 empresas, ya que se han ido preparando para las exigencias de reciclabilidad que entrarán en vigor en 2030, cuando las empresas solo podrán comercializar los envases que sean al menos un 70% reciclables.
«CircularCheck —explica Rebeca Mella, gerente de Desarrollo de Valor al Cliente de Ecoembes—es un ejemplo claro de cómo estamos acompañando a nuestros más de 20.000 clientes en su transición hacia la circularidad plena de los envases, con herramientas útiles que les ayuden a desarrollar negocios competitivos».
Y, según ella, lo hacen, además, adelantándose a sus necesidades, ya que las nuevas normativas establecen medidas ambiciosas para los próximos años. «Vamos a estar a su lado. Es un servicio vivo y seguirá evolucionando alineado con los avances en innovación, la normativa y las sugerencias de nuestros clientes», insiste.
Diagnóstico y análisis predictivo
Básicamente, CircularCheck ofrece información técnica y objetiva sobre el comportamiento real del envase en el final de su ciclo de vida, desde que el ciudadano deposita el envase en el contenedor hasta que se convierte en una nueva materia prima y se reintroduce en el proceso de producción de un nuevo producto. Lo hace con diagnóstico y análisis predictivo, con simulaciones para conocer los cambios necesarios en los envases.
Pero ¿qué pasa hasta entonces? ¿Y cómo se hace ese envase hasta que llega al final de su ciclo de vida? En primer lugar, según Ecoembes, hay que evaluar todos los aspectos del envase que afectan al impacto ambiental. Así, el usuario puede introducir en los campos disponibles de la herramienta la información de las fichas técnicas de los envases.
Tras ello se reciben los resultados del análisis del grado de sostenibilidad del envase, que se transmiten a través de cuatro categorías independientes y complementarias. Funcionalidad, donde se evalúa el grado de adecuación entre las prestaciones que aporta el envase y los requerimientos exigidos por el producto; Impacto Ambiental, donde se estudia el impacto ambiental que tendrá desde que se extraen o reutilizan las materias primas; Tratamiento, donde se evalúa el comportamiento del envase durante el proceso de gestión de su residuo; y Segunda Vida, en el que estudia el grado de adecuación del envase para ser reciclado según los estándares vigentes del sector del reciclaje en España.
Ya por último, CircularCheck de Ecoembes genera una etiqueta con la clasificación del envase, recomendaciones de mejora y puntos críticos, proporcionando una etiqueta con la clasificación del envase y recomendaciones de mejora.


