Santander openbank

Banco Santander ha anunciado la creación de un banco global de financiación al consumo nativo digital con la combinación de Openbank y Santander Consumer Finance. Se trata de una de las tres iniciativas que Santander ha puesto en marcha para convertirse en la mejor plataforma abierta de servicios financieros.

Ana Botín, presidenta de la entidad, presentó estos planes durante su intervención en la Junta General de Accionistas, que ha aprobado la ampliación de capital liberada para la distribución de nuevas acciones equivalentes a 0,10 euros por acción como remuneración complementaria de 2019 y que se pagará este año, con lo que la remuneración total correspondiente a 2019 ascenderá a 0,20 euros por acción.

Asimismo, los accionistas de Banco Santander han dado luz verde al reparto en 2021 de diez céntimos de euro (0,10 euros) por acción en efectivo con cargo a la reserva por prima de emisión de acciones. Tal y como se especificó en la convocatoria de la Junta, además de estar sujeto a que la distribución sea posible conforme a las recomendaciones del Banco Central Europeo (BCE) y se obtenga su autorización, el abono de esta cantidad fija está condicionado a que tras el pago la ratio de capital CET1 se mantenga dentro de su objetivo del 11-12% o por encima y a que el importe total a abonar no exceda del 50% del beneficio ordinario (underlying) consolidado de 2020.

La primera iniciativa que ha presentado la presidenta del grupo será la construcción de un modelo operativo y de negocio común bajo la denominación de ‘One Santander’, que afectará a todos los mercados pero que ya ha comenzado a implementarse en sus cuatro bancos europeos. Botín ha destacado que bajo este nuevo modelo, “simplificaremos los productos y servicios que ofrecemos a nuestros clientes para mejorar la experiencia con el banco y, a la vez, seguiremos impulsando la innovación, apalancando nuestras capacidades digitales, rediseñando nuestro modelo de distribución y automatizando nuestros procesos sobre una plataforma común”.

La segunda es la creación de un banco global de financiación al consumo nativo digital aprovechando la escala y presencia de Santander Consumer en Europa y la plataforma de Openbank. “SCF y Openbank son dos negocios, con gran potencial de crecimiento. Nuestro negocio de financiación al consumo es líder europeo, con presencia en 15 mercados y más de 20 millones de clientes. Openbank destaca entre los bancos digitales europeos por su volumen de depósitos y su amplia gama de productos financieros para particulares. Además, cuenta con una plataforma bancaria innovadora, escalable y eficiente, con un software construido por nosotros”, ha destacado la presidenta de Banco Santander.

Estas dos iniciativas generarán ahorros adicionales a los que ya se había comprometido el grupo en el pasado Investor Day. Botín ha adelantado que para finales de 2020 se habrá cumplido el objetivo anunciado en abril de 2019 de lograr un ahorro neto de 1.000 millones de euros a medio plazo (3-4 años) en el conjunto de Europa, logrando de esta forma un ritmo de ejecución mucho más rápido de lo esperado. “Hoy”, ha anunciado la presidenta de Santander, “nos comprometemos a conseguir 1.000 millones de euros de ahorros adicionales en los próximos dos años en este mismo perímetro”.

La tercera iniciativa está encaminada a desarrollar soluciones de pago para competir con las grandes plataformas de pagos. Para ello, Santander está integrando sus negocios de pago más disruptivos en una compañía autónoma y 100% propiedad del grupo, que “tendrá la escala, los equipos, procesos y el gobierno corporativo adecuados para ser un ecosistema potente de soluciones de pago”. El objetivo, según ha indicado Botín, es “ofrecer soluciones a los clientes de Santander en una primera etapa, y posteriormente, a nuevos clientes y a otras compañías”.

En su opinión, “los pagos son clave en nuestra estrategia de vinculación pues son parte del día a día de nuestros clientes”. Esta compañía de nueva creación desarrollará su actividad en tres áreas de negocio: soluciones para comercios, construyendo sobre la plataforma de Getnet en Brasil; soluciones para pymes que operan internacionalmente basándose en Ebury; y productos y servicios digitales para consumidores, aprovechando el éxito de Superdigital, la plataforma de inclusión financiera para la población no bancarizada en Latinoamérica que ya está presente en cinco mercados. “La creación de esta empresa nos ayudará a generar nuevas fuentes de ingresos. La oportunidad de mercado global es de unos 500.000 millones de euros”, ha subrayado.

Reducción del coste del riesgo y aumento de la solvencia

Aunque la crisis ha impactado la economía global, la presidenta de Banco Santander ha destacado que “gracias a la calidad y diversificación de nuestro balance, a las medidas que hemos tomado y las acciones de los gobiernos y otras autoridades, hemos reducido nuestra previsión de coste del riesgo a final de 2020 al 1,3%, frente al 1,4–1,5% que comunicamos al mercado en abril”.

Asimismo, se ha mostrado positiva respecto a la evolución de este indicador durante el próximo ejercicio: “A pesar de la incertidumbre de la ‘segunda ola’, hoy tenemos mayor visibilidad que en abril, y nuestros modelos internos, basados en las pérdidas esperadas de nuestras carteras y las perspectivas económicas a día de hoy del FMI y la OCDE, indican que nuestro coste del crédito se mantendrá estable y hasta podría tender a la baja el próximo año”.

En lo que respecta a las moratorias, ha recordado que el 66% de las concedidas en todo el grupo ha vencido, lo que permite tener buena visibilidad del comportamiento de los clientes, con el 92% mostrando comportamientos similares a antes de la crisis. “Del 34% que aún no ha vencido, esperamos que otro 17% lo haga a finales de año con una calidad de crédito similar”, ha pronosticado. Asimismo, ha añadido que “el 62% de las moratorias pendientes de expirar son hipotecas y el 67% se concentran en Europa con un buen perfil de riesgo”.

También ha destacado la capacidad de Santander para generar capital de forma orgánica en los tres primeros trimestres del año, lo que ha permitido reforzar el balance y situar la ratio de capital CET1 en el 11,98% al cierre del tercer trimestre. Todo ello, además, después de haber provisionado 19 puntos básicos de capital para el pago de un dividendo en efectivo en 2021 si las circunstancias lo permiten. “Estar cerca del límite superior de nuestro objetivo nos dará mayor flexibilidad para gestionar el capital y la forma en que remuneramos a nuestros accionistas, incluyendo dividendos en efectivo o recompras de acciones”, ha precisado.

Botín ha recordado que “la fortaleza de nuestro balance siempre ha sido una prioridad y los números muestran la ejecución”. Ello ha permitido alcanzar una posición de capital muy por encima de los requerimientos regulatorios, una calificación crediticia de máximo nivel (A) que, dependiendo de la agencia, se encuentra en línea o por encima de la calificación del riesgo soberano español, y mantener el diferencial de CDS muy por debajo de los niveles de crisis anteriores situándose como uno de los más bajos entre sus pares.

“Todo esto debería situarnos en posición para pagar dividendos”, ha indicado la presidenta de Santander, quien ha recordado que el reparto de los beneficios es “el mejor exponente de la disciplina financiera y su recurrencia aporta confianza y estabilidad a los inversores”.

“Nuestra intención es aplicar una política de dividendo 100% en efectivo a nuestros accionistas a partir de 2020”. En este sentido, ha recordado que “la propuesta de un dividendo en acciones debe entenderse como una medida extraordinaria que hemos tomado para cumplir con la responsabilidad que tenemos con nuestros accionistas, en particular con los minoristas teniendo en cuenta el contexto actual”.

Perspectivas de futuro

Botín ha defendido la capacidad del grupo para seguir creciendo en sus mercados principales y ha recordado que, a día de hoy, la expectativa del banco es que todos los países se recuperen gradualmente. “Como hemos demostrado, nuestra diversificación nos permitirá seguir generando crecimiento, incluso en un contexto que seguirá volátil e incierto”, ha pronosticado.

“Contamos con una combinación que pocos bancos en el mundo tienen. Por un lado, la capacidad para invertir en digitalización, con un compromiso de alcanzar 20.000 millones de euros en cuatro años. Y por otro lado, nuestra escala y presencia global, que nos permite mantener un crecimiento rentable de manera orgánica”.

“Y, lo más importante, una cultura cada vez más arraigada que combina prudencia y agilidad, y un equipo cada día más unido, con capacidad para ejecutar y dar resultados de la manera correcta”, ha explicado.

Como resultado, “esperamos que el coste del crédito se mantenga estable o incluso disminuya en 2021 y se normalice en 2022”, ha señalado la presidenta de Santander, si bien ha admitido que “el escenario es todavía muy incierto”. En cuanto al RoTE, Botín ha avanzado que “prevemos también obtener en 2021 un retorno ordinario sobre el capital tangible en línea con nuestro coste de capital”.

Analizadas las perspectivas del grupo en cada una de las regiones donde opera, Botín ha destacado la oportunidad de crear el mejor banco europeo, con un modelo de negocio común aprovechando la escala y las capacidades digitales. “Aunque estamos viendo movimientos de consolidación en Europa, nos sentimos cómodos con nuestra escala y capacidad para invertir y no contemplamos participar en ningún proceso”, ha insistido.

En cuanto a Norteamérica, ha destacado el fuerte crecimiento del beneficio en el tercer trimestre (+34% frente al segundo trimestre), impulsado por mayores ingresos de clientes y la mejora en el coste del crédito: “La colaboración entre ambos países llevó a un aumento de los ingresos del corredor comercial México-Estados Unidos en Corporate & Investment Banking (+29%) y banca comercial (+30%)”. El negocio de Santander en Estados Unidos continúa creciendo a doble dígito en los ingresos y con un buen control de costes, y en México el crédito repuntó un 7% interanual con un importante incremento de los clientes digitales (24%).

También ha destacado que “la colaboración entre ambos países llevó a un aumento de los ingresos del corredor comercial México-Estados Unidos en el área de Corporate & Investment Banking (+29%) y banca comercial (+30%)”. En lo que respecta a Sudamérica, la presidenta del grupo ha recordado que aporta el 41% a los resultados del grupo, con solo un 13% de los préstamos. “Las Américas y, en particular, Latinoamérica, siguen siendo mercados de fuerte crecimiento estructural”.

Esta diversificación, ha dicho, ha sido clave para la consecución de los “resultados excepcionales” del tercer trimestre de 2020, teniendo en cuenta las circunstancias adversas, y que ponen de relieve las fortalezas de Santander. “A pesar de la incertidumbre actual, confiamos en cerrar el ejercicio 2020 con un beneficio ordinario de alrededor de 5.000 millones de euros”, ha avanzado.

Durante su intervención, ha compartido con los accionistas algunas de las claves del trimestre, entre ellas, el aumento de clientes vinculados (hasta los 22 millones) y digitales (41,4 millones), la recuperación de la actividad comercial hacia los niveles previos al covid y la reducción de costes, que están permitiendo que el plan de eficiencia avance más rápido de lo previsto. También ha destacado la solidez de la cartera crediticia (con una tasa de mora del 3,15%) y la capacidad de generar capital de manera orgánica como otras de las claves de este trimestre.

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