La ‘Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños’, más conocida como CEMMA, lleva más de 30 años ayudando desde pequeñas marsopas hasta grandes ballenas que se quedan varadas en las costas gallegas. Más de 9.000 cetáceos, aseguran, entre los que se encuentran un delfín rescatado la misma semana pasada. Y en estos rescates, al menos desde el 2022, ha estado presente la iniciativa Revargal, coordinada por CEMMA, con la ayuda de la Fundación Biodiversidad.
Básicamente, el objetivo del proyecto Revargal es ayudar a potenciar la red de varamientos de Galicia que está en funcionamiento desde el año 92. Al rescatar miles de animales —y van aumento año en año— fue necesario que la Fundación Biodiversidad entrara a colaborar con el trabajo que se hacía rutinariamente para ayudar en la dotación de medios y de instalaciones y sobre todo, de personal para atender mejor a los animales que aparecen varados vivos e incluso hacer un mejor estudio de las causas de muerte de los animales que aparecen muertos.
Además de contribuir a la conservación de las especies de fauna amenazada —mamíferos y tortugas marinas— y a un mejor conocimiento de su salud poblacional y de las amenazas que padecen, a través de la consolidación de la Red de Varamentos de Galicia (RVG) para la asistencia de los ejemplares varados. «Una de las claves del éxito de la RVG es la proyección social a través de labores divulgativas y la formación de voluntariado, lo que permite un retorno de alertas y un equipo muy competente», aseguran desde Fundación Biodiversidad y CEMMA.
La importancia del 112
«Ya no sólo estamos hablando de la atención de animales vivos, que evidentemente a cualquier persona puede comprender la importancia de esa atención, sino el estudio de las causas de muerte de todos los demás y más aún centrándose en aquellas que puedan tener un origen antrópico. En el caso de Galicia, aproximadamente un 40% de los cetáceos que mueren lo hacen por captura accidental», explica Pablo Covelo, coordinador del proyecto Revargal y biólogo de CEMMA.
«Es muy importante que el trabajo de la red de varamientos aporte datos fiables en una atención rápida y además recoja muestras frescas y que faciliten un buen análisis, que nos den una imagen global de estas problemáticas para intentar atajarlas o combatirlas de la manera más eficaz posible», cuenta en un vídeo explicativo de la propia Fundación Biodiversidad.
Afortunadamente, según él, la sociedad ya tiene muy implementado dentro que, al ver un varamiento, bien un animal vivo o bien un animal muerto, tiene que llamar al 112. «Es la forma más fácil de no tener que recordar números concretos en su teléfono», asegura el biólogo de CEMMA.
Asimismo, afirma que hoy en día, gracias a la mensajería, es muy fácil obtener fotografías y vídeos y tener una información muy real de lo que se está viendo. Y, en base a si es un animal vivo o un animal muerto, organizamos a toda la red de varamientos, que incluye al voluntariado, a otras administraciones locales o autonómicas, a protección civil, cuerpos de bomberos y demás, para actuar de la forma más adecuada urgente dependiendo en cada caso».
Una alta tasa de recuperación
En los últimos años, y en parte gracias a Revargal, hay una tasa bastante alta de recuperación, en torno al 75-80% en las focas y en torno al 80-85% en tortugas marinas. Cabe destacar que los resultados de este proyecto son importantes desde un punto de vista de territorio, por las especies que habitan ese territorio.
«Tenemos que pensar en los cetáceos como las especies que están arriba de todo de esa pirámide trófica o cadena trófica del medio marino», apunta Covelo sobre la importancia de Revargal.


