Cetáceos, tortugas marinas y basuras flotantes podrán mapearse ahora gracias a una campaña de investigación aérea y otra marítima llamada proyecto Cetamed Norte. Esta iniciativa tiene como objetivo ampliar el conocimiento sobre la distribución y abundancia de estas especies en la zona norte del Área Marina Protegida «Corredor de Migración de Cetáceos del Mediterráneo». Submon y la Universidad de Barcelona son los responsables de este innovador proyecto que cuenta con la colaboración de Fundación Biodiversidad.
Cetamed Norte sigue la metodología llamada «distance sampling»; esto es, bandas de muestreo predefinidas, lineales, realizadas con avionetas y embarcaciones en las que se registran datos sobre los objetivos a mapear.
Con ello, se permitirá aportar información nueva y actualizada sobre la presencia, distribución y abundancia de las diferentes especies de cetáceos y tortugas que se pueden encontrar en esta Área Marina Protegida. Se espera además que los datos obtenidos ayuden a conocer mejor la biodiversidad del área de estudio y permitan trabajar para una gestión efectiva de la zona.
Carla A. Chicote, socia fundadora y responsable de proyectos de Submon, explica en un vídeo informativo de Fundación Biodiversidad que Cetamed Norte es un proyecto «ambicioso» que ha logrado obtener «unos datos robustos a través de una metodología estandarizada, utilizando métodos tanto aéreos como marítimos, para poder obtener estos datos»
Unos datos que no solamente han dado las estimaciones de abundancia, sino también «cuál es el uso que estas especies hacen del hábitat, qué relación tienen con las variables dentro del hábitat y cómo se solapan también la presencia de estas especies en relación a las amenazas».
Procesos y resultados
Como se ha mencionado anteriormente, hay dos tipos de campañas, la aérea y la marítima. En la primera, se pueden muestrear las especies de cetáceos y tortugas marinas, así como recoger datos de basuras flotantes de origen antropogénico para ver qué grado de amenaza suponen estos residuos para la fauna que habita o migra a través de esta zona protegida. «Esta campaña permitirá cubrir una amplia área de estudio en un breve periodo de tiempo, recorriendo hasta 3.800 kilómetros», explican en el dossier de la Fundación.
«Y, por otro lado, la campaña marítima, con una embarcación, complementará los transectos aéreos recorriendo hasta 4.000 kilómetros mediante la realización de transectos acústicos [otro tipo bandas de muestreo] usando un hidrófono de arrastre que permitirá detectar a especies de cetáceos de buceo profundo, que son más difíciles de detectar en los censos aéreos debido a sus largas inmersiones».
Según Chicote, de los modelos del uso del hábitat, así como de las estimaciones de abundancia para las diferentes especies, hay muchos resultados «interesantes». Destaca, por ejemplo, «la predilección por las zonas más cercanas a los cañones de Cataluña y la zona de la caída del talud de Baleares, que son altamente productivas y la poca densidad también de la zona central del Corredor, que es una información que será muy útil a la hora de establecer medidas de gestión, zonas de paso, etcétera».


