Cinco problemas de la industria agroalimentaria (y que España debe resolver)

La agroalimentación es el primer sector económico en España, con más de 2,4 millones de empleados. Sin embargo, solo el 3% de los emprendedores deciden apostar por nuevos proyectos vinculados a esta industria, algo que preocupa a Orizont, la aceleradora de Sodena y una de las principales impulsoras de la innovación agroalimentaria en España. “Históricamente este es un sector que ha sido poco innovador, entre otras cosas porque la edad media de sus profesionales es mayor a la de otros emprendedores en otros ámbitos”, explica a este medio Alberto Clerigué, director de inversiones de Sodena.

De hecho, uno de cada tres agricultores y ganaderos españoles tienen más de 65 años, según los datos de la Oficina de Estadística de la Unión Europea, lo que según Clerigué “complica la creación de nuevos proyectos, pese a que esta tendencia está cambiando en los últimos tiempos”. Por otro lado, la falta de innovación, el desfase tecnológico y la dificultad de financiación son algunos de los problemas habituales a los que se enfrenta el sector detectados por la aceleradora Orizont.

“Las nuevas generaciones están revirtiendo el problema del desfase tecnológico, por eso desde Orizont apostamos por proyectos emprendedores liderados por jóvenes proporcionándoles las herramientas necesarias para que innovar no sea algo imposible”, apunta Clerigué. Ejemplo de ello es que la aceleradora ha impulsado 12 proyectos en sus dos primeras ediciones (seis por cada convocatoria), de las 439 startups interesadas, tanto de origen nacional como internacional, de todos los subsectores agroalimentarios y sectores auxiliares relacionados con la alimentación. “Nuestro objetivo es que la innovación propicie evolución en el sector. Emprender sin innovar no tiene sentido”.

Cinco cuestiones a resolver según Orizont

  1. Falta innovación. Es necesario educar y formar a los profesionales de este sector, para que la innovación se convierta en una de sus prioridades y contribuir de esta forma en el desarrollo de la industria agroalimentaria española.
  2. Desfase tecnológico. Conseguir igualar al resto de los sectores en el ámbito tecnológico es uno de los grandes retos del sector agroalimentario. Una gran parte del sector ya ha empezado a implantar y aplicar las nuevas tecnologías a los procesos productivos y a la gestión de la cadena de valor. Sin embargo, el sector agrícola debe seguir invirtiendo en la renovación tecnológica ya que, ésta tendrá una importancia vital en las próximas décadas. El incremento constante de la demanda de alimentos unido a las elevadas restricciones de la propia industria va a obligar al sector agrícola a reinventarse para lograr aumentar los recursos agrícolas gracias a la implantación de soluciones tecnológicas de última generación.
  3. Las exigencias de los millennials. Está emergiendo una nueva generación de consumidores que están cambiando las reglas de juego y demandan nuevas tendencias de consumo. Alargar la vida útil de los productos, reducir su precio, ofrecer más variedades o envases más sostenibles son algunas de las claves para adaptarse a esta nueva generación, según un estudio realizado por la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC). Además, los consumidores muestran cada vez un mayor interés por los denominados “superalimentos”, aquellos que suponen nuevas fuentes de nutrientes y que se están haciendo un importante hueco en un mercado con productos cada vez más naturales, menos procesados y con menor cantidad de aditivos.
  4. Dificultad de financiación. La industria agroalimentaria está constituida por un gran número de pymes que señalan la falta de apoyo económico para poner en marcha su proyecto en este ámbito. Por este motivo, nació Orizont, la primera aceleradora especializada en el sector agroalimentario y que ofrece a sus proyectos un apoyo económico de hasta 110.000 €.
  5. La compra tradicional está en peligro de extinción. Es difícil imaginar a los agricultores y a los consumidores en el mismo escenario. El número de intermediarios cada vez es mayor y el comercio online no ha hecho más que acrecentar esta distancia. De hecho, el ecommerce es el medio elegido para adquirir algún producto o servicio por el 32% de la población española, según datos del INE. Las empresas del sector deben dar el salto al comercio online y dejar de huir del uso de las nuevas tecnologías.

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