El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, se ha reunido con el vicepresidente ejecutivo de Prosperidad y Estrategia Industrial de la Comisión Europea, Stéphane Séjourné. Un encuentro de trabajo en el que han abordado el desarrollo de la Industrial Accelerator Act (IAA), una de las principales iniciativas comunitarias para reforzar la competitividad, la resiliencia y la capacidad productiva de la industria europea.
Durante el encuentro, el ministro ha mostrado la apuesta de España por «una política industrial europea que combine autonomía estratégica, apertura económica y atracción de inversiones de calidad, favoreciendo la creación de empleo, el desarrollo de cadenas de valor europeas y la aceleración de la descarbonización industrial».
En este sentido, Hereu defendió «una autonomía estratégica abierta, que permita atraer inversión extranjera siempre que genere valor añadido para Europa, impulse la transferencia de tecnología y conocimiento y contribuya al fortalecimiento del ecosistema industrial europeo».
El ministro de Industria subrayó que España quiere desempeñar un papel protagonista en esta nueva etapa de la política industrial europea y hacerlo desde «nuestra fortaleza en ámbitos como la automoción, las energías limpias, las tecnologías estratégicas y los proyectos de reindustrialización impulsados en los últimos años». Asimismo inisitió en que la Industrial Accelerator Act es «la oportunidad para construir una industria europea más fuerte, más competitiva y con mayor capacidad de generar prosperidad».
Acelerar el despliegue del vehículo autónomo en Europa
Durante su viaje a Bruselas, el ministro Hereu también ha firmado una Declaración Conjunta de Intenciones para acelerar el despliegue del vehículo autónomo en Europa, junto con el vicepresidente de la Comisión Stéphane Séjourné y el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano. La iniciativa pretende «agilizar» el avance hacia un marco armonizado para la aprobación, ensayo y operación de vehículos autónomos entre distintos países europeos, facilitando su despliegue comercial y favoreciendo la interoperabilidad en el mercado único.
Los estados participantes trabajarán conjuntamente para desarrollar requisitos técnicos comunes, intercambiar información sobre procesos de homologación y promover el reconocimiento mutuo de autorizaciones dentro del entorno de pruebas.
El acuerdo responde además al objetivo de reforzar la competitividad europea en un sector estratégico para el futuro de la industria de la automoción y la movilidad, impulsando la innovación, la creación de nuevas oportunidades de negocio y el desarrollo de soluciones de transporte más seguras, accesibles y sostenibles.



