Diego Ramiro y Dariya Ordanovich han dado a conocer en el marco de la COP25 su trabajo sobre los efectos de las olas de calor en la salud

Dependiendo de la severidad de la ola de calor, su efecto puede llegar a perdurar a lo largo de las dos semanas posteriores. Esta es una de las conclusiones de un estudio del CSIC que ha medido las consecuencias que estos periodos excesivamente cálidos tienen en la salud y en la mortalidad de una sociedad.

Hasta ahora solo se tenían en cuenta las repercusiones registradas exclusivamente durante los días propios de la ola de calor. Pero para este estudio se ha contado con el Registro de Población de Andalucía, “un registro al estilo nórdico, muy completo, que permite seguir a los individuos a lo largo del tiempo”, señala Diego Ramiro, director del Instituto de Economía, Geografía y Demografía (IEGD), perteneciente al CSIC.

“Con olas de calor poco intensas no hay un efecto que perdure en los siguientes días, pero en los casos de las olas de mayor severidad, se ve ese efecto retardado”, añade Ramiro, quien pone como ejemplo aquellas personas que son hospitalizadas por complicaciones relacionadas con el repunte de temperaturas y que acaban muriendo en las siguientes semanas.

Distribución espacial

Se necesita, eso sí, una base de datos de población “muy rica” que permita “ver el efecto retardado que pueden tener las olas de calor en la mortalidad y la salud”, afirma el director del citada instituto. Estos datos también se tendrían que tener en cuenta “a la hora de hacer las políticas de prevención”.

“No solo importa cuándo está ocurriendo, sino el efecto retardado que va a tener y, sobre todo, la distribución espacial –continúa–. Y esa es la gran ventaja que tiene el Registro de Población de Andalucía, que permite ver cómo afecta en el territorio”. En esta línea, en las diferencias entre zonas, están centrando sus esfuerzos investigadores en la actualidad.

El trabajo parte de la tesis doctoral de la investigadora rusa Dariya Ordanovich, del proyecto LONGPOP ITN, dirigido por Diego Ramiro desde el IEGD. Es uno de los proyectos relacionados con el clima que se expone en el stand del CSIC durante la celebración de la COP25 en Madrid.

Teresa Ribera, ministra en funciones para la Transición Ecológica, visita el stand del CSIC en el que se presenta el trabajo sobre olas de calor y mortalidad

La investigación sobre sobre olas de calor y mortalidad se ha centrado en picos de temperatura concretos, los vividos en 2015 y 2003 (“las dos más importantes que hemos tenido recientemente”, según Diego Ramiro), ya que el Registro de Población de Andalucía tiene datos a partir de 2001. Han contado con la colaboración del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, entre otras entidades y empresas.

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