El Ayuntamiento de Madrid ha convocado la VI edición de los Premios Margarita Salas. La iniciativa está destinada a identificar, reconocer e impulsar el talento investigador entre los estudiantes de doctorado de la Comunidad de Madrid. También sirve para rendir homenaje a la figura de la doctora Margarita Salas, científica pionera y referente internacional en bioquímica y biología molecular.El plazo para presentar las solicitudes finaliza el 25 de mayo de 2026.
El concejal delegado de Innovación y Emprendimiento, Ángel Niño, ha animado a participar en unos premios que ejemplifican “a la perfección” el apoyo del Consistorio a la transferencia de conocimiento. “Desde Madrid queremos ser aliados de los investigadores, facilitando el paso de todo el conocimiento gestado en laboratorios y en tesis doctorales al mercado laboral y a la sociedad”, ha subrayado.
Con esta sexta edición, el Ayuntamiento da continuidad a la línea iniciada en 2021 para fomentar la investigación científica, promover el talento investigador emergente y favorecer la transferencia de conocimiento de la universidad a la sociedad.
Se puede consultar la información completa en las bases de la convocatoria, así como realizar la inscripción en la sede electrónica del Ayuntamiento de Madrid. Podrán optar a estos reconocimientos las personas que hayan defendido su tesis doctoral en alguna de las universidades de la Comunidad de Madrid, siempre dicha defensa y calificación se haya producido durante los años 2024 o 2025.
Los Premios Margarita Salas 2026 distinguirán tesis doctorales desarrolladas en tres categorías: Ciencias Básicas (áreas como física, química, matemáticas, o similares); Ciencias de la Vida (biología, biomedicina, medicina, farmacia, salud y bienestar, ecología o similares) y Tecnología Aplicada, que abarca todas aquellas áreas del conocimiento con un alto potencial de transferencia al mercado.
Los galardones cuentan con una dotación de 129.000 euros en total, repartidos en cuatro premios por cada una de las tres categorías (con dotaciones económicas entre los 16.000 y los 4.000 euros). Además, esta edición incorpora un premio especial en la categoría de ciencias de la vida, destinado a reconocer la investigación bioquímica en el cáncer de páncreas, dotado con 15.000 euros.
Estrategia municipal
Esta no es la única iniciativa del Ayuntamiento de Madrid que apoya al talento investigador. Es el caso del Programa de Apoyo a la Transferencia de Tecnología en Universidades y Centros de Investigación, que en sus cinco ediciones ha impactado en 388 proyectos y ha facilitado la constitución de 40 empresas, además de beneficiar a más de 340 investigadores.
El programa financia la creación de spin-offs y proyectos de emprendimiento en universidades públicas, fundaciones vinculadas a éstas, parques científicos y organismos públicos de investigación. Como resultado de los avances de cada proyecto, han sido registradas 141 patentes y marcas en campos como la biotecnología, el ámbito socio asistencial, la digitalización, el medio ambiente, la robótica o la alimentación del futuro.
Margarita Salas, la ‘madre’ de las referentes STEAM
Salas fue discípula de Severo Ochoa, quien despertó su interés por la bioquímica. Tras doctorarse en ciencias en la Universidad Complutense de Madrid, realizó su tesis sobre el estudio de la enzima glucosa-fosfato isomerasa de la levadura que interviene en el metabolismo de azúcares y, seguidamente, realizó una estancia postdoctoral en el laboratorio de Ochoa, en Estados Unidos. Más tarde regresó a España y fundó el primer grupo de investigación en genética molecular del país en 1967, en el CSIC.
Entre los principales logros de la científica asturiana se encuentra el descubrimiento de la ADN polimerasa del virus bacteriófago phi29, que tiene una aplicación crucial en biotecnología: permite amplificar el ADN de manera sencilla, rápida y fiable. Por ello se usa en medicina forense, oncología y arqueología, entre otras áreas.
Esta tecnología ha sido además una de las patentes más rentables del CSIC. Entre 2003 y 2009 representó más de la mitad de los derechos de autor del organismo, devolviendo millones de euros en inversión a la investigación financiada con fondos públicos.



