Alzheimer Santa Lucia

Con la cantidad de información que recibimos todos los días en demasiadas ocasiones no prestamos la atención que se merecen temas importantes que tienen efectos terribles en la sociedad que nos rodea. Uno de ellos es el alzhéimer, una terrible enfermedad que sufren, en diferentes grados, más de 1,2 millones de personas en España. Confieso que no era consciente de su magnitud y mucho menos del efecto que causa en su entorno, en el que viven casi cinco millones de personas. 

La presentación (11-09-19) del 'Programa de estimulación para personas con alzhéimer' y la Guía sobre el tema, realizado por la aseguradora Santa Lucía y la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA), hace reflexionar sobre la cantidad de retos que tiene la sociedad en su conjunto para abordar soluciones a quienes sufren los efectos de una enfermedad que, por ejemplo, no tiene noticias sobre nuevos medicamentos desde hace quince años. “En los últimos 15 años no ha salido al mercado ningún nuevo medicamento para el alzhéimer”, dijo la presidente de CEAFA, Cheles Cantabrana.

En este periodo de tiempo, se han creado Facebook, Twitter, Uber y Airbnb, empresas que ahora lideran los rankings de empresas con mayor valor en bolsa, beneficios, ingresos, etcétera. Todas basadas en la evolución de la aplicación de la nueva tecnología. Muy probablemente, entre las diez primeras empresas de hoy la mayoría no eran significativas hace 15 años. Hace década y media, España era la octava potencia económica del mundo; ahora no está entre las 15 primeras; y así podríamos poner otros ejemplos. 

En el campo de la medicina, ni que decir tiene que el avance ha sido brutal en estos años: grandes avances en la lucha contra el cáncer; sida, malaria, etcétera. Pero no en el alzhéimer, esta enfermedad que, al menos en España, y supongo que en todo el mundo, afecta, sobre todo, a las mujeres, dos terceras partes en España, donde ya el 9 % de los que lo sufren (casi 100.000 personas) tienen menos de 65 años y en los próximos años las estadísticas dicen que muchos de los 4 millones de octogenarios que tendrá España estará afectada por la enfermedad.

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De izq. a dcha.: Juan Manuel Rueda, director general RR.HH., Organización y Comunicación de Santa Lucía; Emma María, directora de Comunicación de Santa Lucía; Manuel Martínez, director general del IMSERSO y Cheles Cantabrana, presidente de CEAFA. / Santa Lucía

La dispersión de las investigaciones, que no acaban de dar con el origen, no facilita las cosas, como explicaron Cheles Cantabrana y el director general del IMSERSO, Manuel Martínez Domene, anfitrión de la presentación de la Guía de Santa Lucía, quién recordó los esfuerzos que se hacen en el Centro de Referencia Estatal del Alzheimer ubicado en Salamanca, en el entorno del Hospital Carlos III y otras instituciones de investigación médica.

En la época de los datos, precisamente se echan de menos en este entorno, como manifestó la presidente de CEAFA, que calificó de "déficit importante", cubierto en parte ahora con la guía dirigida a profesionales para el tratamiento de los enfermos. Por el momento, es lo que se puede hacer para que tengan una calidad de vida mucho mejor que hace tan solo unos años, calidad de vida que también redunda en la mejora del ambiente que rodea a los pacientes, tanto en la familia como en instituciones. 

Los que no hayan sufrido una situación personal directamente relacionada con la enfermedad, dijo desde su experiencia el director general de RR.HH, Organización y Comunicación de Santa Lucía, Juan Manuel Rueda, no pueden hacerse una idea de lo que supone, situación agravada si la persona que lo sufre está en ese casi 10% de enfermos que están edades menores de 65 años o en su entorno. 

Por lo que se refiere a la Guía sobre alzhéimer, esta es una herramienta de trabajo para los profesionales a través de terapias no farmacológicas centradas en la estimulación cognitiva, psicomotricidad, laborterapia y actividades de la vida diaria, programas todos ellos que acumulan las últimas innovaciones en el entorno no farmacológico del paciente. 

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