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Proyecto iSAR: Salvamento Marítimo se moderniza

La Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar) contará con tecnología de GMV, entre otras, para optimizar sus operaciones de búsqueda
isar gmv

Hace un mes, la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar) conocida popularmente como Salvamento Marítimo, presentó el proyecto iSAR, una iniciativa para mejorar la eficiencia de sus operaciones de búsqueda. Unas operaciones que serán mucho más modernas, innovadoras y automatizadas, lo que les permitirá llegar al siguiente nivel y afianzarse a nivel internacional. 

Ahora, GMV ha anunciado que jugarán un “papel fundamental” en este proyecto. Y es que la compañía española será responsable de la infraestructura de red “Plug & Play”, esto es, la que se encarga de “permitir la comunicación en tiempo real entre medios marítimos y aéreos situados en alta mar y centros de coordinación terrestre”.

Pero ¿en qué consiste iSAR? El Programa Integral de Innovación de Salvamento Marítimo, por su nombre oficial tiene como objetivo mejorar el desempeño y eficiencia de los servicios de salvamento “mediante la innovación en las prestaciones y capacidades de las unidades marítimas, aéreas y centros de coordinación; desarrollo de sensores inteligentes, incorporación de aeronaves no tripuladas, mejora de la transmisión y gestión de la información generada en las operaciones de salvamento”.

O como declara el propio José Prieto, director de Desarrollo de Negocio y Relaciones Institucionales de Defensa y Seguridad de GMV, “se trata de un proyecto innovador que servirá de referencia para otras agencias nacionales e internacionales en el que GMV aplicará su conocimiento y experiencia en áreas como los sistemas de mando y control, fusión de datos e inteligencia artificial”. 

El Proyecto iSAR

El proyecto de Salvamento Marítimo, que contará con un presupuesto de 20 millones de euros, tiene cuatro grandes objetivos: mejorar la eficacia de la búsqueda y el rescate utilizando tecnología de vanguardia; incrementar la capacidad de vigilancia aérea por contaminación aumentando la superficie marina vigilada; mejorar la gestión de emergencias marítimas reduciendo los tiempos y optimizando los recursos humanos y materiales y mejorar la calidad del aire mediante el control atmosférico de las emisiones de los buques.

Asimismo, también cuenta con otros objetivos, más específicos, como puede ser optimizar las operaciones de búsqueda por intervención; detectar de forma rápida náufragos y objetos flotantes que puedan ser peligrosos para la navegación; aumentar la capacidad de detección de contaminantes en el mar; aumentar el radio de acción de las aeronaves no tripuladas mejorando así su capacidad operativa (al transportarlas hasta el lugar de la emergencia) o mejorar el flujo y la gestión de la información en las emergencias mediante la adquisición de sistemas innovadores. 

Por otro lado, también pretende adquirir la capacidad de detectar y medir las emisiones de SOx y NOx que producen los buques; mejorar la capacidad de detectar atmósferas explosivas ATEX así como de emisiones de sustancias nocivas y potencialmente peligrosas (SNP) generadas en accidentes marítimos.

Los retos de iSAR

Cabe destacar que el proyecto de Salvamento Marítimo contará con tres retos. El primero es, básicamente, el desarrollo de un sistema de misión que esté dotado de sensores inteligentes. La idea es que se permita la detección e identificación automática -tanto de día como de noche-, por lo que irá equipado en los medios aéreos y marítimos de salvamento. 

Además, también se pretende obtener una detección automática de náufragos, objetos de pequeño tamaño, objetos a la deriva que supongan un peligro para la navegación y pequeñas embarcaciones, incluso bajo las condiciones meteorológicas más exigentes. O también la detección y seguimiento de vertidos contaminantes en el mar, maximizando el área vigilada para prevenir las descargas ilegales. 

Por último, se conseguirá la medición automática tanto a distancia como por proximidad de SOx, NOx y otros gases de escape de los barcos para controlar que no se superen los niveles establecidos por normativa y detección e identificación automática de atmósferas explosivas o peligrosas que podrían complicar un rescate en alta mar.

En cuanto al segundo reto de iSAR, el objetivo es el desarrollo de unidades aéreas no tripuladas de altas prestaciones con el mayor alcance y autonomía posibles adaptados a la operación (aterrizaje y despegue) desde buques en alta mar: la aeronave no tripulada podrá despegar de manera completamente autónoma desde buques de salvamento, así como desde tierra, sin necesidad de disponer de pista de aterrizaje eirá equipado con toda la sensórica perteneciente al primer reto.

El tercer reto (el papel de GMV)

Y ya el tercer reto será el que lleve a cabo GMV. Este es el poder generar una red de información mediante la integración de los sistemas de misión con un sistema de conectividad inteligente y la adaptación de estaciones de tierra. Todo ello para detectar automáticamente náufragos, objetos de pequeño tamaño, objetos a la deriva que supongan un peligro para la navegación y pequeñas embarcaciones. Cabe destacar que las unidades se equiparán con sistemas de comunicaciones de gran ancho de banda, permitiendo un intercambio de información huida en las situaciones más críticas.

Desde GMV informan: crearán una red de información mediante la integración de los sistemas de misión con un sistema de conectividad inteligente y la adaptación de estaciones de tierra. Y desarrollarán los sistemas de mando y control tanto para los centros de coordinación como para las unidades móviles (integradas por tres barcos, un avión y un helicóptero). "Todos estos sistemas estarán, además, conectados a través de una red de comunicaciones satelitales para que tengan conexión en todo momento”, aseguran. 

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