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España es el séptimo país de la Unión Europea que más comida desperdicia, con 7,7 milllones de toneladas al año, lo que equivale a 179 kilogramos por persona. O dicho de forma más clara, "de dos manzanas tiramos prácticamente una a la basura", como lamenta Marilú Tomaselli, directora comercial de Phenix. Y aunque reconoce que la gente está empezando a ser sensible con el desperdicio de alimentos, reclama mayor acción al Gobierno más allá de las campañas de concienciación. "Faltan leyes para atajar con mayor eficacia el problema".

Su empresa, a través de una app, se ocupa del excedente de comida no vendida tanto de grandes superficies como de pequeños comercios de alimentación. Estos desperdicios no solo se producen en fruta y verdura, los productos más golpeados por una problemática que implica un gasto inútil de dinero y recursos, "además de provocar más hambre en la sociedad", como remarca Tomaselli. También ocurre con alimentos preparados para el día a día que no han encontrado salida, como el pan y la bollería o el sobrante de las comidas preparadas.

La función de Phenix es facilitar a los usuarios de su app a encontrar productos a un precio superreducido. Su estrategia pasa por ayudar a que los comercios no pierdan la inversión en materia prima y, en paralelo, que las familias también puedan ahorrar significativamente en sus compras de alimentación. "Es una app para el bien común", la define Tomaselli, que en tiempos de COVID-19 "ha servido para plantar cara al hambre y a la pobreza", añade.

Durante estos meses de crisis sanitaria, Phenix ha llevado a cabo el proyecto Phenix4Heroes para ayudar tanto a los comercios como a aquellas personas en situación de vulnerabilidad social. El usuario ha podido destinar cestas solidarias de comida sobrante a las asociaciones en primera línea y para los sanitarios que están luchando contra el coronavirus.

Phenix app
Marilú Tomaselli, directora comercial de Phenix. (Foto: Nacho Urbón)

"Pero nuestra gestión no termina aquí", avisa Tomaselli. Todos aquellos productos que tampoco han encontrado salida en la aplicación, pero que se encuentran en perfectas condiciones, se entregan a organizaciones de auxilio social, que están percibiendo una carga importante de sus usuarios.

Datos para la esperanza

El paso más reciente de Phenix en la batalla contra el desperdicio de alimentos ha sido su colaboración con la empresa Areas. La alianza ha salvado más de 2.000kg de comida durante el primer semestre de este año. Por otro lado, solo el establecimiento de Areas del Aeropuerto Alfonso Suárez Madrid-Barajas ha podido salvar 5.000 unidades de producto no vendibles del desperdicio con un peso total de 2.000kg. Esto significa que más de 1.000 raciones de comida –con un valor de 4.482 euros– han podido ser rescatados de la basura. Durante este periodo sólo ha habido 31 días de donaciones efectivas, ya que el estado de alarma y el confinamiento provocó el cierre de los aeropuertos. La recuperación de estos alimentos hizo que también se evitara la emisión de 1.137kg de CO2.

Entre todas estas acciones, Phenix y Areas han podido salvar del desperdicio alrededor de 7.000 kg de comida en perfectas condiciones y apta para el consumo humano. "Son solo el principio de lo mucho que queda por hacer", sostiene Tomaselli. Aunque como añade la responsable, son números para ser optimistas y que ponen el valor de las empresas sociales. "La contribución de la innovación social a la economía a través de la tecnología es indudable".

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