Richard G. Shearmur en la jornada #EnisaTalks
Richard G. Shearmur en la jornada #EnisaTalks

La innovación sucede en todos los sitios. Se puede dar tanto en las ciudades como en las periferias porque ocurre allí donde está el talento. Claro que es más fácil encontrarla en grandes núcleos de población porque, de alguna forma, tiende a acumularse, pero la proporción es la misma o incluso mayor en las zonas con menor densidad demográfica.

Ese cambio de mentalidad, es decir, abandonar la idea de que solo en las grandes ciudades existe la creatividad, es el que ha propuesto el profesor Richard G. Shearmur, director de School of Urban Planning McGill University Quebec (Canadá), en la jornada #EnisaTalks que ayer acogió la sede de la EOI de Madrid. Con su charla, titulada ‘Geografía de la innovación’, ha invitado a romper con ese tópico para poder cambiar las políticas.

En su opinión, la creatividad y la innovación no son solo urbanos. Aunque la mayoría de los innovadores están en las ciudades atendiendo a los números, la proporción es mayor en las zonas periféricas. En las primeras es más fácil la interacción, pero para emprender también es necesario cierto que el aislamiento se consigue más fácilmente en las zonas rurales.

Shearmur, experto que ha estudiado el fenómeno de la innovación en Canadá y otros países, defiende que la creatividad no depende solamente de las interacciones; también es necesario silencio y aislamiento. Debe haber una combinación de ambos. Información, conexiones y número de interacciones se analizan para determinar si los innovadores aislados están en situación de desventaja respecto a los núcleos innovadores.

Durante el acto organizado por Enisa, el economista ha señalado que un esquema clásico de innovación puede suceder en cualquier lugar y termina en la fase final de ventas e implementación, allí donde hay actividad económica. El problema es que al abordar la comercialización, crecimiento de la compañía y adopción de la innovación se necesitan recursos típicamente urbanos, como las infraestructuras, por ejemplo. Y aquí es donde está el reto.

Tendencias globales

El director de Operaciones de Enisa, Jordi García, moderador del coloquio del acto, ha sido el artífice de la visita a España de Shearmur. Perseguía que el profesor ofreciera su visión sobre “cómo organizar a nivel territorial y multinivel la política de innovación, algo que en España, por su tamaño y su estructura regional, es muy apropiado, aunque también pasa en Francia, Canadá y otros países”, señala en referencia al reto demográfico y las reivindicaciones que recientemente se han intensificado por parte de la llamada España vacía.

“No podemos, desde las entidades públicas, frenar tendencias que son globales”, ha advertido García  en referencia a la inclinación global de concentrar población en grandes ciudades. “Lo que se puede hacer es incrementar la actividad en zonas rurales, al menos hasta cierto límite económico”, ha añadido para subrayar un difícil equilibro “entre dos tensiones”.

En el caso de Enisa, cerca de un 60 por ciento de los préstamos participativos que han dado este año han ido dirigidos a empresas localizadas en Madrid o Barcelona, lo cual, continúa el director de Operaciones, supera la proporción real en el total de población del país.

Por eso existe, en dicha entidad nacional, “una política de priorización de eventos, promoción y acompañamiento de empresas innovadoras en las zonas donde hay menor proporción de población”, según sus palabras. El reto está en alcanzar el equilibrio antes mencionado.

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