Un estudio señala a Nueva York como puerta de entrada del VIH en la década de los 70

La epidemia pasó desapercibida hasta que llegó a Nueva York, donde apareció alrededor de 1970. / Thomas Hawk
La epidemia pasó desapercibida hasta que llegó a Nueva York, donde apareció alrededor de 1970. / Thomas Hawk

Investigadores de la Universidad de Arizona (Estados Unidos) y de Cambridge (Reino Unido) han reconstruido los orígenes de la pandemia del sida gracias a una nueva técnica que permite analizar el material genético de muestras de suero de pacientes con VIH tomadas antes de que se conociera la enfermedad.

Los análisis filogenéticos estiman el salto a EE.UU. en 1970 y colocan el virus ancestral en Nueva York, lo que sugiere que este fue el eje fundamental a partir del cual el VIH se abrió camino a través del continente, según informa la Agencia Sinc.

La técnica molecular desarrollada para el proyecto, cuyos resultados se han publicado esta semana en la revista Nature, permite recuperar el material genético de muestras de tejido de más de 40 años de edad y descifrar la secuencia genética del VIH, en concreto el subtipo VIH-1 que inició el brote en América del Norte.

Para los científicos, este método ofrece una visión sin precedentes de los inicios de la epidemia en América del Norte. El hallazgo ayudará a entender mejor cómo se mueven los patógenos a través de las poblaciones y diseñar estrategias más eficaces para hacerles frente.

Reconstruir la pandemia
El equipo de Michael Worobey, experto en la evolución del virus, y Richard McKay, académico especializado en la historia de la salud pública, trabajó para descubrir los secretos que rodean a la epidemia del sida tal como ocurrieron.

Los datos confirman los hallazgos previos que describen las rutas por las que el virus entró y se propagó a través de EE.UU., y confirman que la región del Caribe fue el escalón a partir del cual el VIH pasó a Norteamérica.

“Ser capaz de mirar hacia atrás en el tiempo y reconstruir la pandemia del VIH es alentador”, apunta Worobey. “Ahora podemos ver un futuro en el que, incluso aunque el virus no se elimine por completo, podría frenarse cualquier nueva transmisión en grandes áreas del mundo”.

La pandemia silenciosa

Mediante el cribado de más de 2.000 muestras de suero recogidas de estadounidenses entre 1978 y 1979 –las cuales se habían degradado por el paso del tiempo–, la técnica ha permitido a los investigadores recuperar ocho secuencias casi completas de ARN del genoma viral, lo que supone el genoma de VIH más antiguo en Norteamérica.

Con la información genómica completa, los investigadores observaron que, una vez que el VIH cruzó el Atlántico desde África, se extendió rápidamente a través del Caribe y, de allí, a EE.UU. Sin embargo, la epidemia pasó desapercibida hasta que llegó a Nueva York, el epicentro de la pandemia, donde apareció alrededor de 1970.

A partir de ahí, el VIH se propagó a San Francisco y, presumiblemente, a otros lugares de California, donde los pacientes de sida fueron reconocidos por primera vez en 1981. “En la Gran Manzana el virus se encontró con una población que era como yesca seca, lo que supuso una rápida epidemia que llamó la atención por primera vez”, explica Worobey.

“Esa información está grabada en el ARN del virus a partir de 1970 –continúa-. Nuestro análisis muestra que los brotes en California que hicieron saltar la alarma y condujeron al descubrimiento del sida eran en realidad la secuela del brote anterior en la ciudad de Nueva York”.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here