Deusto Business School y Citi Foundation ultiman la puesta en marcha de la tercera edición de Citizen Bootcamp, el programa gratuito de apoyo a los emprendedores que se imparte en la sede madrileña de la escuela de negocios. En su segunda entrega, el programa ayudó a crecer a 40 ideas innovadoras y a varias startups menores de 3 años.

Desde ahora, y hasta el próximo 15 de octubre, Citizen Bootcamp busca a sus nuevos ‘inquilinos’, que recibirán dosis de excelencia, formación, networking y mentoring. La premisa es doble: facilitar el arranque de nuevos negocios innovadores y que startups de reciente creación escalen y crezcan.

“Recibimos proyectos muy variados; desde consultoras de ciberseguridad o desarrollos fintech, hasta apps de compraventa entre particulares, ecommerce de moda, fabricación de cosméticos y soluciones de eficiencia energética”, detalla a este periódico el director de Deusto Business School, Iñaki Ortega, y añade que, aunque el programa no tiene preferencias por una actividad concreta, sí valora que las propuestas “incluyan un componente innovador –no necesariamente tecnológico- y que se trate de proyectos viables en base al perfil de los emprendedores”.

Entre los principales déficits que el equipo de Citizen Bootcamp ha diagnosticado en los emprendedores en las fases iniciales, Ortega habla de carencias en habilidades de comunicación, una cuestión poco desdeñable en el camino hacia el éxito. “Contamos con muchos emprendedores con proyectos de gran potencial a los que les cuesta llegar de manera eficaz a posibles socios, a inversores o a los propios clientes”. De ahí que el programa ponga especial acento

en rebajar este problema con sesiones específicas de pitching, “la oratoria más eficaz para seducir a los inversores”, y en la síntesis del plan de negocio en diferentes documentos.

Esta es solo una de las ventajas de formar parte de Citizen Bootcamp, pero hay otras características que juegan a su favor por el hecho de impartirse en Deusto Business School. Ortega habla de cómo han logrado una particular contribución a un ámbito, el de las escuelas de negocios, “en el que la tónica habitual es ofrecer a los emprendedores una formación similar en contenidos a la de los MBAs u otros programas dirigidos a preparar a los futuros directivos de las multinacionales. Esta estrategia interesa a la escuela, ya que es el alumno el que se adapta a la oferta formativa, y no al revés”.

Sede de Deusto Business School en Madrid.

En DBS han optado por otro camino. Han diseñado un programa “ad hoc para emprendedores” en el que, según Ortega, tienen especial peso materias como la creatividad, la innovación o el funcionamiento del venture capital (y otras fuentes de financiación no bancaria), “sin olvidarnos de otras más propias del management clásico como el marketing, la gestión comercial o la planificación financiera, a las que les damos una nueva orientación”. El director de DBS añade que el programa complementa la formación con mentoring a cargo de emprendedores consagrados y especialistas; eventos de conexión con el ecosistema emprendedor y la cesión de espacios de trabajo en la sede de la escuela en la calle Castelló, en una de las zonas más representativas de Madrid.

Desde Citi, su director de comunicación, Julio Carlavilla, explica que uno de los objetivos de la compañía pasa por conseguir impacto positivo en las comunidades en las que opera, y una vía para lograrlo “es incrementar la inclusión financiera de colectivos desfavorecidos así como mejorar la educación financiera y la empleabilidad de los jóvenes. Una vertiente de esta estrategia es el apoyo al emprendimiento”. La ayuda a los emprendedores es, a su juicio, de especial relevancia en países como España, con altas tasas de desempleo. “El emprendimiento genera crecimiento económico y nuevos puestos de trabajo”.

Carlavilla alaba la capacidad de adaptación y la creatividad en la búsqueda de soluciones innovadoras que caracterizan a los emprendedores españoles que, “bien preparados”, están aprovechando “muy bien las nuevas tecnologías para aportar valor añadido a sus proyectos”. 

María González es la cofundadora de Tucuvi, el cuidador virtual ‘vía telefónica’ que aporta independencia a las personas mayores y tranquiliza a sus familiares. El proyecto ha formado parte de la segunda edición de Citizen Bootcamp. “Hemos aprendido de súper expertos en aspectos legales, financieros o de marketing digital. La mentorización también es excelente. Ahora tenemos una imagen global de todo lo que interviene y lo que hay que tener en cuenta en la creación de una nueva empresa”, declaraba González en una entrevista con InnovaSpain.

Como ella, muchos otros emprendedores tienen ahora una nueva oportunidad de beneficiarse de un programa que ha ganado en solidez con cada edición.

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