Cáscara de soja contra la bacteria de la salmonela

Colonias de salmonella.
Colonias de salmonella.

Un estudio interdisciplinario llevado adelante por investigadores del Instituto de Química Rosario (IQUIR, CONICET/UNR), el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR, CONICET/UNR) y el Instituto de Investigaciones para el Descubrimiento de Fármacos de Rosario (IIDEFAR, CONICET/UNR), en Argentina, ha comprobado que un compuesto denominado levoglucosenona, el cual puede extraerse de la cascarilla de soja, es capaz de matar a la bacteria salmonela.

El equipo del IQUIR, liderado por el doctor Rolando Spanevello, ha obtenido este compuesto a través de un método llamado pirólisis que consiste en someter el material a altas temperaturas en ausencia de oxígeno para evitar su combustión.

Como resultado de este proceso se obtiene un bioaceite conformado por una mezcla compleja. “La sorpresa fue que el componente mayoritario que obteníamos de la pirólisis, la levoglucosenona, era el compuesto bioactivo”, afirma el investigador, según recoge la Agencia Dicyt.

Eleonora García Véscovi, otroa de los científicas implicadas en este trabajo, explica que la metodología que desarrollaron permite identificar en un conjunto de compuestos, como el bioaceite, cuál es bioactivo enfrentándolo con la bacteria patógena en estudio para que sea esta la que seleccione el agente capaz de afectarla. Luego, para aislar la molécula que tiene actividad, el conjunto de compuestos pasa por sucesivos fraccionamientos. En una etapa posterior, los investigadores trabajan con la estructura del compuesto identificado modificando algunas partes de la molécula para descubrir cuál es el sitio responsable de la actividad.

“Tenemos, además, una manera de detectar si la bacteria está afectada en sus mecanismos de patogenicidad o en su viabilidad, es decir, en su sobrevida”, señala la investigadora, afirmando que, en este caso, la levoglucosenona actúa de la segunda manera, matando a la bacteria.

Los investigadores remarcan la importancia de poder obtener la levoglucosenona de un producto como la cascarilla de soja que, generalmente, es considerado un desecho, es abundante en la región y tiene un costo muy bajo.

“Hay una preocupación mundial muy grande por el potencial agotamiento de las fuentes fósiles asociada a las energías, pero también es necesario recordar que los recursos fósiles son una fuente sumamente importante para la industria química”, sostiene la doctora Alejandra Suárez, miembro del grupo del IQUIR. “Los químicos estamos muy compenetrados en encontrar fuentes alternativas de productos químicos que sean sustentables y económicas”.

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