La llamada disfagia es una condición que dificulta la deglución, es decir, que se hace difícil tragar alimentos. Impacta de forma directa en la calidad de vida de las personas que la padecen —más del 8% de españoles—, al limitar la capacidad de ingerir alimentos sólidos o líquidos con normalidad. Por eso, el proyecto Deglutech investiga soluciones personalizadas de nutracéutica con tecnologías como la impresión 3D o el farmacompounding.
«Estamos ante una gran oportunidad para aplicar la tecnología de materiales plásticos y procesos avanzados a un sector como el nutracéutico, donde la personalización y la facilidad de uso son esenciales», declara Carolina Acosta, la investigadora líder en Mecanoquímica y Extrusión Reactiva de Aimplas –participantes de este proyecto liderado por Labinderb–. «Deglutech responde a una necesidad social real y lo hace a través de la innovación, la cooperación y el conocimiento científico y tecnológico».
Concretamente, el principal objetivo de la iniciativa es «evaluar el desarrollo de nuevos formatos de fácil deglución para el sector nutracéutico con el fin de asegurar una nutrición saludable que cubra las necesidades específicas de colectivos con problemas de deglución, así como personas de tercera y cuarta edad, que desarrollan con el tiempo limitaciones en la deglución».
Las tecnologías utilizadas se pondrán al servicio de la correcta deglución, por lo que deben ser nuevas formulaciones para liberar ingredientes activos. Por ejemplo, sistemas de fabricación en un solo paso y cuyos productos puedan emplearse para soluciones de impresión 3D, lo que permitirá hacer un diseño ad-hoc del producto final.
«En particular, las soluciones propuestas serán utilizadas para el desarrollo de formulaciones nutraceúticas en formatos de fácil deglución, tipo films bucodispersables, para ofrecer así productos que permitan cubrir las necesidades nutricionales frente a colectivos con problemas de disfagia, quienes ven limitada la ingesta de alimentos y por consiguiente presentan déficit en su nutrición», recogen desde Aimplas sobre Deglutech.
Un proyecto de gran importancia
¿Por qué la difagia? Podría parecer que no, pero tragar mal la comida —algo más común de lo que se imagina— deriva en desnutrición, sarcopenia, deshidratación, hospitalizaciones prolongadas o muerte. Además, es una problemática que aqueja a pacientes que sufren Esclerosis Múltiple y personas con Alzheimer —más del 85% de estos, la tienen—.
Según Aimplas, es crucial adaptar las texturas de alimentos y líquidos, y desarrollar formatos innovadores, como las películas bucodispersables ya mencionadas que facilitan la ingesta. «Se busca crear estos formatos mediante tecnologías avanzadas como la extrusión de fusión en caliente (HME) y su combinación con impresión 3D, permitiendo soluciones personalizadas con liberación controlada de nutrientes o medicamentos. Asimismo, integra ingredientes nutracéuticos en sus formulaciones para mejorar la nutrición y la salud integral —ósea, circulatoria, respiratoria—.




