Por Patricia Yañez-Pagans y Raúl Sánchez  – Esta columna fue publicada originalmente en el blog Negocios Sostenibles del BID.

“¡Cuidado! Tráfico pesado reportado adelante”.

Esta es una alerta común emitida por la aplicación de navegación Waze, de origen israelí. Lanzada en 2006 y adquirida por Google en 2013, Waze recopila datos en tiempo real sobre tráfico, accidentes y otros peligros en la carretera a través del método de colaboración masiva entre sus usuarios (o crowdsourcing, como se le conoce en inglés). De este modo, Waze ayuda a que los conductores ayuden a otros conductores a llegar a sus destinos con más rapidez y sin peligro.

Pero no solo los conductores se benefician de Waze. Cada interacción recopila datos valiosos que resultan ser una bendición para agencias de transporte, personal de primeros auxilios y planificadores urbanos que buscan mejorar la seguridad vial. Esta información también ayuda a la gestión del tráfico y a descubrir cómo reducir la congestión, cómo anticipar las necesidades de inversión en infraestructura y cómo minimizar los tiempos de respuesta a emergencias, entre otras necesidades.

Estos grandes datos o Big Data también son invaluable para las instituciones de desarrollo como el Grupo BID para ayudar a evaluar el impacto de los proyectos de transporte que financiamos. Gracias a nuestra asociación con el Programa Ciudadanos Conectados de Waze, tenemos acceso a información anónima en tiempo real sobre la congestión del tráfico y otros eventos de transporte en toda América Latina y el Caribe. Las oportunidades para que los sectores público y privado apliquen estos datos para promover la movilidad sostenible en la región son el centro de nuestra segunda Cumbre Regional de América Latina, organizada por Waze, BID y BID Invest, del 14 al 15 de mayo en la Ciudad de México.

Movilidad sostenible en una región altamente urbanizada

El transporte sostenible es un desafío crítico para América Latina y el Caribe, y es un desafío transversal a varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Con casi el 80% de la población viviendo en ciudades y una tasa de motorización creciente que supera a las de África, Asia y Medio Oriente (176 vehículos por cada 1.000 habitantes), la región enfrenta altos niveles de congestiones de tráfico, accidentes y contaminación. Por lo tanto, es fundamental tomar decisiones de inversión en infraestructura bien informadas que resulten en sistemas de transporte urbano más limpios, seguros, accesibles y confiables.

Sin embargo, resulta común que la capacidad de las agencias de transporte para planificar, gestionar y evaluar la efectividad de los proyectos viales se vea obstaculizada por la gran dependencia en costosos sistemas de recopilación de datos. Del mismo modo, la mayoría de las evaluaciones en el sector se han basado en datos simulados sobre el ahorro de tiempo de viaje y las reducciones de costos operativos del vehículo.

En un estudio de transporte urbano recientemente publicado, destacamos los pocos casos en que se ha generado evidencia empírica a posteriori para medir los impactos de las intervenciones de transporte urbano en factores como los niveles de congestión y los accidentes de tráfico. El acceso a los datos de Waze abre la puerta a nuevas oportunidades para la medición del impacto y para guiar futuras inversiones en transporte.

Argentina: aprovechando el poder del Big Data

Como parte de nuestra colaboración con Waze, cada dos minutos recibimos datos geocodificados en tiempo real sobre las condiciones del tráfico y las alertas informadas por los usuarios de toda la región. Estamos analizando estos datos de cerca con algunos de nuestros clientes para evaluar los impactos de sus proyectos de transporte. Por ejemplo, trabajamos con Autopistas Urbanas S.A. (AUSA), el operador de transporte urbano líder en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

BID Invest proporcionó financiamiento a AUSA para la construcción del Puente Lacarra, que se inauguró en septiembre de 2018, creando una nueva conexión entre la Ciudad de Buenos Aires y las áreas de menores ingresos en la parte sur de la Provincia de Buenos Aires. Se espera que el puente alivie el tráfico en los puentes de acceso Alsina y De la Noria cercanos existentes al facilitar la circulación de más de 15 mil vehículos diariamente, beneficiando a aproximadamente 300 mil usuarios.

Los datos de Waze nos ayudan a determinar si la realidad está a la altura de estas expectativas. Usando técnicas de evaluación de impacto, analizamos los cambios en la congestión en los puentes Alsina y De La Noria, y contrastamos con otros puntos de acceso similares en la ciudad. Al observar los cambios a lo largo del tiempo en las áreas afectadas y no afectadas por la inversión de Lacarra, nuestro objetivo es controlar otros eventos externos que pueden haber ocurrido simultáneamente y que podrían haber influido en los niveles generales de congestión de la ciudad.

Este análisis, cuyos resultados se publicarán más adelante este año, no solo proporcionará a AUSA una medición y comprensión rigurosas de los beneficios generados por su trabajo, sino que también nos ayudará a cuantificar la contribución de BID Invest para promover la movilidad sostenible en la región. AUSA también se ha convertido en un socio activo en el Programa de Ciudadanos Conectados de Waze y ahora está utilizando los datos para comprender mejor las condiciones del tráfico en Buenos Aires (como se puede apreciar en el gráfico interactivo de este post) e informar la toma de decisiones sobre las prioridades de inversión en los próximos años.

La próxima vez que informe un incidente de tráfico a través de la aplicación Waze y le diga a los demás “¡Cuidado!”, piense cómo está contribuyendo a mejorar el transporte urbano en una escala mucho más amplia.

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