Científicos de España, Alemania, Francia, Suecia y Taiwán suman esfuerzos en el proyecto de cooperación tecnológica 5G-DIVE. Bajo la coordinación de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), estudian la viabilidad económica dos áreas de las telecomunicaciones en las que se abren nuevas posibilidades gracias a la la quinta generación de telefonía móvil y a la Inteligencia Artificial (IA): el control remoto de robots industriales y el manejo de constelaciones de drones.

Se pondrán en marcha dos pruebas piloto adaptadas a las necesidades de sus respectivas aplicaciones, con el fin de comprobar el funcionamiento correcto de los sistemas durante un periodo largo de tiempo. La primera, centrada en el control remoto de los robots industriales utilizados en las fábricas, se llevará a cabo mediante la conexión de uno de estos aparatos con un gemelo digital (una copia software del robot). 

Consiste en “tener un modelo 3D del robot en un ordenador y los movimientos que se realizan en el ordenador se trasladan en tiempo real al robot y viceversa”, explica el coordinador del proyecto de H2020 Antonio de la Oliva, profesor del Departamento de Ingeniería Telemática de la UC3M.

Además, se pretende emplear la IA en red para procesar imágenes tomadas por cámaras para detectar posibles desperfectos en las piezas fabricadas, algo en lo que también trabajan desde la universidad española.

Robots autónomos

La segunda prueba piloto se centra en otro escenario: el vuelo coordinado autónomo de drones. En este caso, se trata de controlarlos desde una base central a través de tecnología 5G y utilizar la IA para detectar, por ejemplo, si hay una persona en peligro en un incendio.

En este caso, la labor fundamental de la UC3M es coordinar el desarrollo de la demo y organizar a los partners taiwaneses y europeos en su desarrollo. Tal y como señala De la Oliva en declaraciones a Innovaspain, “se está avanzando muchísimo en este campo”.

“En la actualidad hay mucha investigación en el campo del uso de drones autónomos para extender la cobertura de red –apunta a modo de ejemplo–. Estaríamos hablando de estaciones base montadas en estos drones. Yo me aventuraría a decir que en menos de 10 años va a ser bastante común ver robots autónomos en general y drones en particular”.

Hermanados con 5Growth

Ambos casos de uso requieren de mucho ancho de banda y una latencia pequeña (poco retardo en la comunicación), motivos por los que resulta tan adecuada la tecnología 5G, subrayan los responsables del proyecto. 

El diseño a medida de 5G-DIVE se basa en dos pilares principales: la conectividad 5G incluyendo las mejoras en las estaciones base y terminales (así como las mejoras en el núcleo de la red) y una computación cercana al usuario mediante el uso de la “tecnología en niebla” (computación en la nube al borde de la red). El diseño inteligente e individualizado se ha concebido para lograr un rendimiento optimizado y, de este modo, impulsar significativamente la propuesta de valor empresarial de 5G en cada aplicación vertical específica. 

Representantes del consorcio de 5G-DIVE se reunieron en noviembre en las instalaciones de la Universidad Nacional Chiao Tung (NCTU).

Esta línea de investigación se complementa con la iniciativa 5Growth. “La idea es que ambos proyectos colaboren y que seamos capaces de demostrar los use cases en común –explica Antonio de la Oliva–. De hecho la mayoría de las entidades que participan en DIVE participan de alguna manera en GRWOTH”.

Una docena de socios

El proyecto 5G-DIVE ha sido presentado recientemente en Taiwán, donde se realizarán las pruebas finales en 2021. Previamente se llevarán a cabo pruebas de validación en España, en 5TONIC, un laboratorio de investigación abierta e innovación sobre tecnologías 5G fundado por IMDEA Networks y Telefónica.

5G-DIVE está financiado con fondos del Programa Marco de Investigación e Innovación de la Unión Europea, Horizonte 2020 (GA 859881) y por el Ministerio de Asuntos Económicos de Taiwán. Este proyecto, que es la continuación de dos proyectos de H2020 (5G-CORAL y 5G-TRANSFORMER), representa una segunda fase de la cooperación tecnológica entre Europa y Taiwán en este campo.

El consorcio de I+D+i está compuesto por 12 socios del sector industrial y académico. Del lado europeo se encuentran la UC3M, como entidad coordinadora del proyecto en H2020, ADLINK Technology, Ericsson, Interdigital Germany, Rise, Telcaria Ideas y Telefónica. De la parte taiwanesa, el Industrial Technology Research Institute, como coordinador del proyecto en Taiwán, Askey, el Institute for Information Industry y la Universidad NCTU.

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