Sandra Alfonso Endesa blockchain

En la sede de Deusto Business School ha tenido lugar un desayuno informativo en el que Sandra Alfonso, directora de Transformación Digital de Endesa, ha tratado algunos temas relacionados con la innovación, la digitalización o el blockchain. Todos sus pensamientos, así como su holgada experiencia en el sector, han quedado resumidos en un mantra que sorprende, sobre todo viniendo de una mujer que trabaja en una de las grandes compañías energéticas del país: always in beta.

“Para trabajar ahora en Endesa hay que tener un cambio de mentalidad. En el mundo actual, donde las innovaciones se suceden día a día, se navega con el viento en contra. Por ello, ante la incertidumbre, hay que seguir hacia delante sin olvidar, por supuesto, el negocio”, ha explicado.

Este “cambio de mentalidad” se debe también, según ella, a la aparición de las startups. Si bien, su opinión dista mucho de sentirlas como la salvación de la innovación. Necesarias, sí; pero no únicas. “La gente piensa que solo innovan las startups y los menores de 35. Y no es así. Es un gran error pensar esto. Por ejemplo: el mobile no requiere tanto capital, es cierto, pero con la inteligencia artificial se necesita músculo financiero. Por eso necesitamos tener un espacio común, grandes y pequeñas empresas, pero con nuestras diferencias”.

Esa ha sido otra de las cuestiones a tratar por Sandra Alfonso: las diferencias entre los actuales trabajadores. Hace tan solo 10 años quien no estuviera de acuerdo en un proyecto era rápidamente apartado. Ahora no. Según ella, en cualquier oficina pueden encontrarse voces paralelas que no siempre estén de acuerdo con la metodología a llevar. “Pero, al día siguiente, tú misma tienes que preguntarle el porqué. ¿Y por qué no habrá estado de acuerdo? Pues porque las cosas se pueden hacer de manera diferente. Y muchas veces tienen razón. Hay que tener en cuenta que venimos de una cultura de gente incómoda donde quien no estaba de acuerdo con los demás no triunfaba. Ahora es su momento, son los llamados unicornios. En esta época de inseguridad se tienen que escuchar las voces discordantes para crecer”.

La directora de Transformación Digital de Endesa admite que todo ha cambiado. Incluso la forma de entender los espacios de trabajo. O el papel de las mujeres. ”Ya no hay habitáculos para cada uno. Ahora hay ágoras, con mesas grandes, con luces y siempre están llenos. Pasar de un despacho, como estaba yo, a esto duele mucho. Pero si piensas más allá… hay que hacerlo. Espacios, agilidad, espacios multidisciplinares, mujeres. En el Comité de Dirección hay solo una. En el Ejecutivo igual. Cuando ven una foto con tantas corbatas las mujeres no se interesan, ‘¿por qué debería trabajar aquí, si no se me va a respetar?’. Pero también ocurre en los hombres: si no ven mujeres en altos mandos, ya empiezan a pensar que es una compañía obsoleta”.

Blockchain: ¿tecnología de futuro o bluff?

Un tema más que espinoso ha sido el tratamiento del blockchain. Al tratarse de un espacio reducido, varios ejecutivos de grandes empresas han podido charlar con Sandra Alfonso y le han mostrado su contrariedad respecto a esta tecnología. Pero ha sido clara: “es cierto, el blockchain no da retorno de la inversión. Hoy no”.

Pero su visión sobre la denominada como “tecnología del futuro” no ha cambiado ni un ápice a pesar de ello: “yo escuché hablar de blockchain hace tres años, en un congreso. Salí de allí confundida, pero a la vez sabía que era algo interesante. El blockchain es un cambio de mentalidad, y puede parecer que sea un bluff, pero es que es una innovación. Ya hay muchos programadores que no quieren euros, quieren bitcoins. Hay que estar ahí, hay que verlo y hay que, sobre todo, esperar. Pero es una revolución imparable. En esta época de posverdad, de mentirosos compulsivos, es bueno que salgan opciones verificables”.

Alfonso, en uno de los numerosos retos de innovación que suele organizar Endesa, lanzó una pregunta: “¿cómo puede afectar el blockchain al mundo energético?” Esta cuestión, en principio inocente, se hizo viral. Pero eso no es lo interesante; lo relevante de este asunto es que el 85% de las respuestas eran ilegales. No porque tuvieran un carácter delictivo per se, sino porque la regulación se estaba quedando obsoleta. “El derecho al olvido es un problema del blockchain y de todos los ordenadores. ¿Por qué cogían los ordenadores en la Gürtel? Porque en los ordenadores sigue toda la información”.

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