Llegar con tecnología donde el ojo experto del médico no puede hacerlo. Cuando Ángel Alberich-Bayarri fundó Quibim en Valencia en el año 2012, intuyó que empezaba a explorar un mercado que, más pronto que tarde, entraría en ebullición. Sus predicciones se cumplieron con la IA como protagonista indiscutible. Hoy, la empresa medtech reúne las condiciones y certificaciones necesarias para operar a escala comercial en hospitales y centros sanitarios de Europa, UK y Estados Unidos.
“De modo resumido, podemos decir que Quibim desarrolla soluciones de IA para el apoyo a la decisión clínica en radiología”, explica a Innovaspain Ana Jiménez Pastor, VP de IA en Quibim, durante su participación en Longevity World Forum, celebrado la semana pasada en La Nave, el centro de innovación del Ayuntamiento de Madrid.
Su plataforma integral QP-Insights gestiona, clasifica, almacena y armoniza datos obtenidos de imágenes médicas. Esta solución genera una calidad de imagen estandarizada con un algoritmo basado en IA Generativa que minimiza la variabilidad de la señal, el contraste y el ruido entre diferentes fabricantes de equipos. Además, QP-Insights integra estos datos con la información de la Historia Clínica Elecrónica del paciente y con otros datos multi-ómicos.
QP-Prostate
En el cada vez más amplio abanico de productos de Quibim, Ana Jiménez se detiene QP-Prostate, dirigido al diagnóstico temprano de cáncer de próstata. “Ayudamos al radiólogo a realizar la lectura de la imagen de la resonancia magnética para, por un lado, tratar de identificar más pacientes que realmente tienen cáncer. Digamos que contribuimos a evitar falsos negativos y también lo contrario, esquivar biopsias innecesarias, ya que en sí mismas entrañan riesgos. Los urólogos pueden tomar decisiones más informadas”.
Ser pioneros en el sector entraña ventajas y desafíos. “Nos movemos en el terreno científico. Médicos, radiólogos, integrantes de la industria farmacéutica… todos se rigen por la evidencia real detrás de cada producto que las empresas les ofrecemos. Quieren que les demostremos de qué somos capaces con el mimo rigor. Han sido muchos años de ‘evangelización’ hasta lograr la credibilidad actual. De manera inevitable, hemos allanado el camino para otras compañías que nacieron después. Somos de los pocos que hemos aguantado el pulso. La regulación en torno a la IA también ha sido un reto”.
A diferencia de otros competidores, focalizados en soluciones específicas para problemáticas de salud, Ana Jiménez pone en valor que Quibim apuesta por una visión “mas holística” del cuerpo humano. Ene este sentido, destaca el background del equipo. Al igual que ella misma, Alberich-Bayarri es ingeniero de telecomunicaciones e ingeniero biomédico. Luis Martí, también cofundador de la empresa, es radiólogo. “Hemos creado un mercado que no existía”, añade.
Un buen momento
Tras obtener luz verde de la FDA para vender Q-Prostate en Estados Unidos, Quibim va a volcar esfuerzos en crecer estratégicamente al otro lado del Atlántico, donde han reforzado el equipo comercial. «A nivel producto, seguiremos mejorando lo que ya ofrecemos y vamos a lanzar soluciones centradas en cáncer de pulmón y cáncer de mama».
En los últimos tiempos, Quibim ha dado nuevos vuelos a su faceta investigadora a través de distintas alianzas con la industria farmacéutica. “Aquí ya no hablamos tanto de herramientas diagnósticas como de medicina predictiva. La IA ayuda a desarrollar tratamientos personalizados, incluyendo elementos de pronóstico: en suma, cómo evolucionará el paciente y cómo influye el tratamiento administrado.

Durante una entrevista con Innovaspain en 2022, Ángel Alberich-Bayarri preveía que el gemelo digital del cuerpo humano completo no sería una realidad hasta 2030 (aprox). Ana Jiménez cree que el timing vaticinado por el CEO de Quibim sigue vigente. “En estos años hemos vivido grandes avances no solo en imagen médica. Progresan la nanotecnología, el conocimiento en torno al genoma o al microbioma. Creo que ahora entramos en un periodo distinto, donde los que formamos parte de distintas disciplinas aunaremos el saber adquirido de manera intensiva. Solo así será posible el gemelo digital”.
Mujer STEAM
Jiménez percibe que, en este contexto, la IA tiene mucho que decir. “Hace 10 años era una tecnología desconocida. Después de mucho progreso individual, nos toca solidificar el trabajo colaborativo. Recogemos los frutos después de mucho esfuerzo divulgativo con médicos e investigadores. Ya no hablan de IA como algo peligroso mezclado con ciencia ficción. Comprenden que su impacto es brutal”.
Ejemplo de mujer STEAM, la albaceteña se decantó por estudiar primero teleco -“éramos 4 o 5 chicas en el aula”- porque le podía ofrecer una visión más amplia de la tecnología. A los jóvenes estudiantes, y sobre todo a las chicas, les recomienda que no se dejen influir por las opiniones de los demás “en un momento complicado”, cuando tienen que decidir qué carrera cursar. “La tecnología necesita ser diseñada con diversidad, también de género. Es la única manera de evitar sesgos muy dañinos”.