El Instituto Tecnológico de la Energía (ITE) cuenta con un proyecto llamado Plenflex, un conjunto de modelos y herramientas digitales que permiten simular, planificar y optimizar el consumo y la generación de energía en tiempo real. De este modo, el consumidor energético —empresa, pyme, municipio o comunidad energética— se convierte en un «prosumidor» que toma decisiones informadas sobre inversiones, instalación de renovables, uso de baterías o vehículos eléctricos.
En definitiva, son modelos que permiten visualizar diferentes escenarios, evaluar el impacto de nuevas tecnologías y comportamientos, y facilitar la toma de decisiones a nivel individual y colectivo.
Jorge Cano, responsable técnico del proyecto Plenflex, cuenta que han conseguido desarrollar modelos y herramientas que permiten simular distintos escenarios de consumo y generación, de manera que cada entidad pueda valorar qué decisiones son más adecuadas para su caso. «La herramienta muestra también cómo impacta instalar más placas solares, vehículos eléctricos o baterías sobre la propia red. En definitiva, transforma la complejidad del sistema eléctrico en información clara y útil», explica.
Según él, esto es clave para que cualquier usuario pueda planificar mejor su inversión y su operación. «Gracias a la colaboración del ITE con empresas de la Comunidad Valenciana, los resultados de Plenflex han dado respuesta a las necesidades de diferentes perfiles de usuarios. En la práctica, esto se resume en ejemplos muy concretos».
Así, señala Cano, una pyme, por ejemplo, puede ver cómo definir el modo de uso de una batería para reducir su factura eléctrica; o una cooperativa puede estudiar si le compensa instalar nuevas instalaciones fotovoltaicas y un municipio puede evaluar el impacto que tiene en la red la creación de una nueva comunidad energética. «El consumidor de energía ha pasado a ser un consumidor activo y necesita herramientas que le ayuden a tomar las decisiones más adecuadas, entender los mercados eléctricos y optimizar su comportamiento en tiempo real».
Por qué se hace este proyecto
Desde el ITE explican que empresas y usuarios disponen de más opciones que nunca para generar y gestionar su energía, pero también afrontan una complejidad creciente: precios volátiles, trabas regulatorias y falta de herramientas que les orienten sobre rentabilidad, almacenamiento o participación en mercados de flexibilidad.
De ahí la relevancia de Plenflex, en un ecosistema energético en constante cambio por la incorporación masiva de renovables. «Su papel en el sistema eléctrico y en la transición energética es esencial», subrayan desde el instituto.
Entre sus ventajas, Cano destaca de nuevo una idea central: empoderar al consumidor energético. «Ya no se trata de consumir electricidad, sino de producir, almacenar y gestionar de forma inteligente. En otras palabras: damos poder de decisión al usuario y lo convertimos en parte activa de la transición energética».



