Kasia Adamowicz y Cristian Fondevila, fundadores de Assembler School.

Un millón de euros para ser la escuela de referencia de los programadores. Esa fue la inversión que consiguió Assembler School con la idea de convertirse en la cantera de las empresas tecnológicas del ecosistema de Barcelona.

Assembler School es la primera escuela que ofrece programas para developers con un método propio y sin coste por adelantado. Además, también propone un nuevo paradigma de aprendizaje en tecnología centrado en el alumno y las necesidades reales del mundo laboral.

La institución educativa, con sede en la ciudad condal, está liderada por Kasia Adamowicz, que acumula más de 10 años de experiencia en el sector de startups en Internet; y Cristian Fondevila, que anteriormente fue director de operaciones en Philpark y cofundador de Traqui (una plataforma cloud para el sector logístico).

Los fundadores comparten con Innovaspain sus próximos pasos a seguir en la escuela. “Con la cantidad conseguida, podremos invertir un total de dos millones de euros en la formación de 200 alumnos el año que viene”, adelantan. Parte del presupuesto también irá destinado a consolidar todos los programas en vigor y, a su vez, ofrecer nuevas alternativas “cada vez más alineadas con las necesidades de las compañías tecnológicas de Europa”.

Con esta inversión la empresa ha inaugurado un campus propio en la capital catalana, una planta diáfana de 500 metros cuadrados. Este año, en el nuevo contexto creado por la Covid-19, Assembler School ha incorporado una edición en remoto en la que forma a los alumnos en los conocimientos técnicos y las habilidades del teletrabajo. De este modo, la compañía apuesta por un modelo dual, que contempla también la formación presencial en sus programas. El Full Stack Developer Master de 7 meses; y programas ejecutivos de especialización en DevOps y Ciberseguridad.

Actualmente, la escuela cuenta con más de 70 alumnos de 10 nacionalidades diferentes entre las que destacan Brasil, Francia, Italia, Polonia o Portugal. Cabe destacar, que el 30% de sus alumnos son mujeres. Para 2021, Assembler School prevé tener más de 200 alumnos y superar los 400 en 2023.

La empresa tiene el apoyo, como advisors e inversores, de destacados CTOs (directores de tecnología) de empresas tech. Entre ellos Daniel Giménez, Cofundador de Trovit y CEO y cofundador de Finletic; Sergi de Pablos, Cofundador y CTO de Ulabox.com; Sacha Fuentes, cofundador y CTO de Coverfy, y Diego Kuperman, Cofundador y CTO de Soysuper.

Assembler School ha sido co-creada y colabora con empresas tecnológicas de referencia en Barcelona como Marfeel, Holded, Trovit, Atrápalo o Kantox para ofrecer nuevas oportunidades y retos laborales a sus alumnos. 

800.000 euros recaudados en plena crisis de la Covid-19

A mediados de 2020, y en plena crisis provocada por la Covid-19, Assembler School ha conseguido otros  800.000 euros, ronda en la que repitieron los inversores y business angels iniciales (como Cabiedes & Partners y Lanai) y se sumaron de nuevos, como Tackle Capital.

En el primer tramo, la escuela captó 270.000 euros aportados en 2019 por business angels de referencia del sector TIC en España como Cabiedes & Partners, Lanai Partners o ELIMU VENTURES SL (de la familia Cami, dueños de centros de formación como Linkia FP, Grupo Stucom etc.) y otros inversores del entorno de SeedRocket.

Si bien el sector tecnológico no ha escapado de los efectos de la pandemia, Fondevila y Adamowicz aseguran que en su caso “ha tenido un efecto positivo ya que nos ha obligado a adelantar la modalidad de programas en remoto y esto nos ha permitido crecer más rápido”.  

“Queremos destacar que en Assembler School ofrecemos programas en remoto y no online; es decir, en nuestro caso la experiencia en remoto simula el funcionamiento de una empresa. Tenemos sesiones diarias con todo el equipo y mantenemos una interacción directa y al momento entre el equipo tech, el mentor y los alumnos”, explican.

En palabras de Adamowicz: “nos basamos en la metodología de aprendizaje colaborativo que utilizan prestigiosos centros de Estados Unidos, como Holberton. Hasta ahí se dirigen empresas como Amazon, Google, Facebook, eBay o Uber para contratar a sus programadores, y centra el aprendizaje en la colaboración entre los alumnos”.

Presente y futuro de Assembler School

El objetivo de Assembler School es crecer en Barcelona y poder formar y atraer talento a nivel internacional. “El crecimiento futuro de determinadas ciudades como hubs de innovación va a depender de la creación y atracción de talento con capacidades digitales. Barcelona está muy bien posicionada pero necesita acelerar el proceso de 'onboarding' de nuevos profesionales a las scaleups (startups ya asentadas). La propuesta de valor de Assembler School es una aproximación innovadora y win win para todos los interesados en participar del ecosistema”, comenta Carlos Trenchs, de Tackle Capital.

Los fundadores de la institución hablan de la “universidad del futuro”. El proceso de selección, cuentan, es “muy exhaustivo” con el fin de captar “al mejor talento”. Como ejemplo, este año han recibido más de 3.000 solicitudes de las cuales han aceptado “cerca del 2%”.

Otra de las diferencias que identifican Adamowicz y Fondevila radica en la duración de los cursos. “Cuentan con más de 1.200 horas exclusivas de programación, 100% prácticas; por lo que la profundidad de conocimientos y habilidades que desarrolla el alumno son mucho mayores que en otros programas”.

Como resultado, estiman en hasta un 35% mayor el sueldo que cobran los alumnos de Assembler School respecto a los procedentes de universidades o bootcamps.

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