Con 26 años de experiencia a sus espaldas, Mercedes Redondo puede afirmar tranquila que conoce bien el terreno que pisa, aunque el suelo sea el del entorno educativo español y sus vaivenes. Coordinadora TIC, profesora de Tecnología y responsable del MakerSpace del colegio SEK-Ciudalcampo, su formación es un mix de tecnología y educación. En este tiempo ha dado clases en todos los ciclos formativos, desde Infantil a Bachillerato, así como en el grado de Educación en la Universidad.

Pionera en la aplicación de distintas metodologías, se muestra expectante pero realista y analítica con las contradicciones del que considera un momento “interesante y único”. Un escenario en el que un 19% de alumnos abandona de forma temprana los estudios y donde las vocaciones STEAM han descendido. Tendencias negativas que chocan de frente con la demanda global de un cambio de modelo educativo acorde a los retos y necesidades de alumnos y empresas en plena revolución.

Redondo admite que en este contexto la presión sobre los profesores es alta -“aunque no siempre es posible contar con la formación y los recursos necesarios”- y reconoce que el rol del profesional de la educación tiene que cambiar. “También el profesorado, como ocurre en otros campos, ha de vivir una evolución que pase por la formación en nuevas competencias que mejoren los procesos de enseñanza y aprendizaje”.

Una nueva docencia que asuma la transformación de las teorías y las prácticas didácticas, ya que el modelo educativo del profesor como único transmisor del conocimiento “está caduco”. Para la educadora, al margen de conocer la materia que imparte, el profesor ha de planificar sus clases dando a los alumnos las herramientas necesarias para gestionar la información “y lo ha de hacer orientándoles, haciéndoles pensar de manera crítica y dinamizando el proceso para conseguir un aprendizaje significativo que les haga conscientes de su propio proceso de aprendizaje, de sus habilidades, de sus talentos y también de sus necesidades”.

Para llevar a buen puerto esta renovación de los cimientos del sistema, Redondo defiende el consenso entre todos los agentes implicados y una dotación de recursos coherente con la profundidad del cambio. Dos variables que, en su opinión, potenciarían que los profesores (“no olvidemos que es una profesión vocacional”) alzaran el nivel del alumnado hasta los baremos que requiere la sociedad. Y rompe una lanza a favor de sus colegas al afirmar que “este es un momento increíble para recuperar metas e ilusiones que en muchas ocasiones los docentes hemos dejado por el camino cuando las dificultades nos san superado”.

El futuro en el aula

Con la premisa de formar a personas “que quieran seguir aprendiendo toda su vida”, iniciativas como el MakerSpace del SEK Ciudalcampo permiten a los alumnos llevar a cabo proyectos relacionados con cualquier materia de su interés. “El fundamento es que pongan en práctica los conocimientos que adquieren en el aula en proyectos que les apasionen, conectando sus intereses con los de otros alumnos y colaborando entre iguales”, explica Mercedes Redondo. Un proceso en el que los profesores están a su disposición como orientadores y en el que juegan un papel importante las técnicas de Design Thinking con sus múltiples herramientas para acometer con garantías el desarrollo de los proyectos. Hasta el momento, la iniciativa cuenta con el beneplácito de padres y estudiantes –“que no dejan de sorprendernos con su talento y habilidades”-, y han celebrado algunos talleres compartidos por profesores, padres y alumnos.

Está ‘en el ajo’ de estos proyectos desde Infantil a Bachillerato, y algunos de los alumnos han llevado más lejos sus ideas con la participación en distintos concursos de emprendimiento. Iniciativas de solidez profesional, como un trabajo relacionado con Wireless para que las familias puedan asistir mejor a los enfermos de Alzheimer, u otro bautizado como 3Dreams en el que los alumnos de Bachillerato convierten en realidad los juguetes que imaginan los alumnos de Educación Infantil mediante el diseño y la impresión 3D.

Preparados, listos…

La idea es que esta metodología situé a los chicos y chicas en una mejor posición para encarar su futuro formativo y profesional. “Se trata de aprender haciendo y de buscar soluciones a problemas reales”, afirma Redondo, que es consciente de que aunque esto requiera “muchos recursos, tanto humanos como materiales”, la educación “es la mejor inversión para que un país siga avanzando”.

En el camino, y con la tecnología como otro de los actores principales de la transformación digital, la profesora considera, al igual que muchas otras voces, que la programación debería ser materia obligada para todos, y entiende que la impresión en 3D está llamada a ejercer una influencia decisiva de forma trasversal. Y aunque le resulta “imposible” vaticinar qué profesiones marcarán el paso de los tiempos dentro de unos años, si cree que muchas de las que existen hoy irán evolucionando hacia nuevos caminos y otras desaparecerán. “Esto no es algo nuevo en la Historia de la humanidad, así ha pasado siempre. Es cierto que los cambios ahora son más rápidos y esto va a obligar a los profesionales a ser aprendices de por vida. Por eso es tan importante que consigamos que nuestros alumnos mantengan la curiosidad por aprender para siempre”.

Mujeres STEAM y emprendimiento femenino

“Es necesario que conozcan antes de decidir, que no se dejen guiar por lo que otros consideren”, aconseja Redondo a las jóvenes estudiantes que no tienen claro si lanzarse a una de las disciplinas STEAM, áreas consideradas por la profesora “absolutamente necesarias para que sigamos avanzando como sociedad” y un “campo inmenso de oportunidades”.

Para Redondo “todos los jóvenes deberían tener la oportunidad de pensar en convertirse en innovadores, investigadores e impulsores de ideas para resolver los retos que les va a demandar el mundo global en el que viven”. En este sentido aboga por trabajar estas áreas desde la Educación Infantil “para que los alumnos encuentren el gusto por este tipo de disciplinas, que aprendan a mantener la curiosidad por aprender y no que se alejen de ellas por miedo a la dificultad. Dificultad que por otra parte desaparece si se aprenden de manera práctica y conectada con la realidad”.

En cuanto a la escasez de proyectos emprendedores liderados por mujeres, Redondo afirma que el espíritu emprendedor “está en todos nosotros” y que no es una cuestión de género, “como tampoco lo son el talento y las habilidades para unas u otras disciplinas”. “En Silicon Valley, las mujeres emprendedoras ocupan sólo el 7% y menos del 1% es capaz de conseguir financiar sus proyectos. No es cuestión de talento, sino de revertir la idea absurda que dice que emprender no es cosa de mujeres”- concluye Mercedes Redondo.

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