NASA collar
Un hombre utiliza un collar de la NASA. Foto: NASA/JPL-Caltech.

Tres científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés) de La NASA han creado PULSE, un collar impreso en 3D que vibra cuando una persona acerca su mano a la cara. El motor de vibración simula un suerte de codazo para recordarle al usuario que debe evitar tocar su rostro y así reducir una posible infección. 

La OMS advirtió a inicios de la pandemia de COVID-19 sobre la importancia de no tocarse la cara, además de lavarse las manos, ya que estas están en contacto con muchas superficies y pueden atrapar el virus rápidamente.

Este collar es una tecnología simple y asequible que puede ser fácilmente reproducida por cualquier persona independientemente de su nivel de experiencia. Una lista de piezas, archivos STL e instrucciones de montaje están disponibles con Código Abierto, para que las personas o compañías repliquen, refinen o mejoren PULSE y la hagan fácilmente disponible para su distribución.

PULSE no está destinado a sustituir las mascarillos ni los respiradores. Solo es una advertencia de que sus manos se están acercando a su rostro.

El collar está compuesto por piezas simples y de bajo costo colocadas dentro de una caja impresa en 3D. Para detectar el movimiento, utiliza un sensor infrarrojo de proximidad con un alcance de hasta 30 centímetros. Una vez que se detecta el movimiento, se activa un motor de vibración. Cuanto más cerca esté el objeto en movimiento para el sensor, más fuerte es la vibración.

La creación del collar

Cuando la pandemia alcanzó Estados Unidos, que ahora es el país con más casos registrados y muertes por coronavirus, los científicos mencionados recurrieron a los Centros para el Control y prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) para que los orientara. 

La mañana de un lunes, mientras los miembros del equipo revelaban la frecuencia con la que se tocaban la cara, Tom Cwik, el ingeniero, y Faith Oftadeh, la diseñadora, se dieron cuenta de que un simple aparato que se puede llevar puesto podría ayudar con este problemático comportamiento inconsciente.

Imediatamente, comenzaron a reunir una lista de partes baratas y fácilmente accesibles, esbozando ideas, y una vez que el concepto pareció plausible, acordaron seguirlo todo mientras el laboratorio cerraba y pasaron al teletrabajo. 

“En pocos días, nos encontramos ajustándonos a una nueva forma de vida. Mientras trabajábamos desde casa, gestionando el cuidado de los niños, e intentando hacer 'lo de siempre', continuamos desarrollando PULSE a través de Facetime durante las noches y los fines de semana. Cuando estaban creando una carcasa adecuada para el colgante, Dan Kolenz se unió al equipo como diseñador mecánico. Después de crear el prototipo y trabajar en el lento pedido de piezas en línea, junto con frecuentes mensajes de texto a altas horas de la noche, sesiones de Facetime e impresión en 3D en el garaje, conseguimos crear un prototipo operativo”, relatan los científicos en su página.

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