Emjuvi

Hace tiempo que la innovación ocupa un puesto fundamental en las compañías y mucho más en las que son de tipo industrial. Desde la maquinaria hasta los procesos, la búsqueda de la eficiencia está en la base de muchos de los objetivos empresariales, o prácticamente en todos, intentando perfilar al máximo los recursos disponibles, tanto materiales – maquinaria – como inmateriales – tiempo invertido o equipo humano.

En toda esta visión, los proveedores juegan también un papel muy importante. Compañías de maquinaria como Emjuvi lo saben bien ya que la empresa, fundada en 1967, se dedica fundamentalmente a la industria farmacéutica, un sector que requiere en la actualidad de una respuesta inmediata.

Si hasta hace poco se tenía una concepción reducida de este tipo de industria, la pandemia mundial que ha traído la COVID 19 ha permitido que la sociedad en su conjunto ahondase en su conocimiento. En este sentido, ahora se sabe que entre los productos que se fabrican no solo se encuentran los medicamentos, sino otras soluciones que ahora se han convertido en estrellas como gel hidroalcohólico, alcohol y otro tipo de desinfectantes que hoy por hoy se encuentran entre los más demandados por parte de la sociedad.

La maquinaria industrial de segunda mano impulsa la economía circular y la servitización

Por ello, en un sector en constante crecimiento, quienes se dirigen a él tienen que buscar la fórmula de adaptarse a sus necesidades cubriendo también al máximo los estándares de sosteniblidad que también se requieren y flexibilizando su cartera de productos.

En este contexto, existe una proliferación de empresas de maquinaria de segunda mano que, por su actividad, se dedican a potenciar la economía circular reaprovechando algunos materiales sobrantes e introduciéndolos de nuevo en el ciclo de producción alargando la vida útil o, simplemente, iniciando un nuevo ciclo.

Así, de esta forma, se fomenta el ahorro en la compra de maquinaria, a la misma vez que se reducen el gasto energético de producirlo desde el inicio así como los residuos resultantes de cada fase de la producción. Igualmente,  se mejora la relación calidad precio ya que, además, se asocia a la venta del producto también la puesta en marcha y la oferta de mantenimiento.

En muchas ocasiones, además de la garantía del fabricante con la que en muchos casos se cuenta, ofrecer asistencia en toda la vida útil del producto, es un plus que las empresas ofrecen para ganar en innovación y fidelización de clientes.

Siguiendo pues la tendencia que se está dando hacia la servitización en prácticamente todos los sectores de producción y económicos, resulta mucho más importante de cara al usuario la experiencia y profesionalidad de quien vende y, por ende, luego mantiene, que quien solo se ocupa de los valores del producto en sí y no va más allá.

Ya no se trata de utilizar algo, sino de aprovechar también todos los atributos asociados. Poco se está cambiando el modelo de consumir y de producir, tanto en industrias como en la sociedad en general, y el sector farma no se queda atrás.

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