innovación en los materiales

La importancia de la innovación en materiales para las empresas

En el ámbito industrial, el estado de los materiales utilizados para obtener un producto final garantiza el éxito o fracaso de la empresa. Como es lógico pensar, unos materiales de mala calidad producirán un producto de mala calidad, mientras que los materiales que han sido tratados y cuidados darán como resultado un producto de buena calidad y valorado por los consumidores.

Aunque en teoría pueda parecer elemental, lo cierto es que son muchas las empresas que intentan ahorrar costes en los materiales. Pese a ello, desde INFINITIA Industrial Consulting, una empresa líder especializada en el sector del estudio de los materiales y la innovación de estos en procesos industriales, recuerdan que la calidad de la materia prima no solo es consecuencia de su composición química, sino de otros factores como el diseño, la estructura o el uso que se le dé en el proceso de producción.

Ventajas de invertir en innovación de materiales

Los materiales que las empresas utilizan para dar forma a su producto final acaban por repercutir en el estado y robustez de dichos productos. Algunas empresas buscan premeditadamente diseñar productos de poca duración, como ocurre con la moda low cost. En este sentido, este sector recurre a materiales textiles cuyas características impiden su uso continuado en el tiempo.

Por el contrario, las empresas que buscan transmitir una imagen de calidad invierten no solo en materias sólidas y fiables, sino también en ingenieros y startups que estudian el proceso de producción de las mismas, buscando fallos y mejorando su diseño y estructura.

Mejora de la imagen de marca

Como decimos, salvo contadas excepciones, las empresas persiguen fidelizar a un público que asocie la marca a la buena calidad de sus productos. Contar con un público fiel y una imagen de marca comprometida garantiza una clientela leal, dispuesta a invertir en la marca por delante de la competencia.

Ahorro de costes

Una empresa que no invierte en la investigación de sus materiales está abocada a arrastrar pérdidas económicas a largo plazo. Los individuos del siglo XXI tendemos a visualizar los beneficios a corto plazo, pero no los perjuicios que generarán con el tiempo. En este sentido, la ausencia de un proceso de innovación y estudio de los materiales dará a lugar a fallos y roturas durante la producción. Dicho de otro modo, si una empresa desconoce las causas que producen los fallos en la producción, ¿cómo puede acabar con ellas?

Productos duraderos

Hemos comentado que unos buenos materiales acaban por beneficiar a la imagen de marca. Sin embargo, la imagen es el último resultado de toda una cadena de decisiones encaminadas a generar productos duraderos a largo plazo. En este sentido, los artículos de buena calidad permitirán que las familias inviertan una mayor cantidad de dinero en productos que, aunque suponen un desembolso mayor que los de la competencia, durarán una gran cantidad de tiempo. Ello ayuda, en última instancia, a la economía familiar de nuestros clientes.

Apuesta por el medioambiente

Además de ser beneficioso tanto para los consumidores como para la empresa, apostar por la innovación de materiales tiene un impacto medioambiental. Si los artículos que una empresa produce y vende tienen una duración mayor que el resto, nos vemos abocados a producir una menor cantidad de productos, disminuir el impacto medioambiental que ello supone e invertir el dinero que las empresas se ahorran en mejorar, todavía más, la innovación de los materiales, aprovechando al máximo los recursos de los que disponemos.

La importancia de las propiedades de los materiales

Sacar el mayor partido a los materiales en procesos de producción supone el estudio de las propiedades de los materiales por parte de profesionales. En este sentido, no podemos perder de vista que cada material posee sus propias peculiaridades, por lo que debe ser aislado y analizado de manera individual para, de ese modo, extraer los datos que permitan su correcta aplicación en los procesos productivos.

Tal y como recuerdan los expertos de Infinitia Research, cada material está sujeto a unas propiedades únicas y medibles. Estas propiedades dependen de las características químicas y estructurales de cada material. Así, los procesos de producción suelen alterar y moldear materiales como el metal, el hierro o el vidrio, pero cada uno de estos materiales responde de manera diferente ante una temperatura determinada, el moldeo ante una fuerza física o la exposición a las radiaciones, como la luz solar.

En muchas ocasiones, la rotura o fallo de las materias primas durante el proceso de producción responde precisamente a algunos de estos factores. El desconocimiento de cómo opera algún material, de una mala estructura en el diseño o de la presencia de una estructura interna insuficientemente robusta termina por romper los materiales, ya sea durante el proceso de producción o tras un breve uso del producto final.

Además, no se puede olvidar que un producto de mala calidad puede no cumplir las normativas exigidas en un territorio. Así, las roturas o fisuras pueden dar lugar a fallos de seguridad que acaben por afectar a los consumidores, por lo que las empresas no deben escatimar costes a la hora de analizar sus materias primas.