Con más de 23 años de experiencia en el sector de la tecnología de la información, Jaume Portell ocupó el cargo de director de Tecnología en eDreams durante seis años. Es licenciado en Ingeniería Informática por la Universidad Politécnica de Catalunya y cuenta con un MBA en ESADE (Barcelona). Como CEO y fundador de Beabloo, se ha enfocado en liderar la expansión internacional de la compañía, su crecimiento sostenible y las adquisiciones estratégicas, además de impulsar el carácter innovador de la compañía.

1. A lo largo de su trayectoria profesional, ¿qué decisión ha tomado que haya tenido como consecuencia un mayor grado de innovación?

El día que decidimos crear pequeños grupos de trabajo, mixtos, con ingenieros, responsables de negocio y diseñadores alrededor de cada producto. Les hicimos responsables de los KPI de ventas, de los errores, de la monitorización de la entrega del servicio, etc. Ese día empezamos las mejoras más grandes en rendimiento y en funcionalidad que nunca antes habíamos experimentado. 

2. ¿Cuáles son las claves para culminar con éxito un proceso innovador?

Para culminar con éxito un proceso de innovación de producto, es fundamental que analicemos y mitiguemos los riesgos asociados con el proyecto: ¿Lo valorará el cliente? ¿Sabrá usarlo? ¿Tenemos los recursos y los conocimientos para llevarlo a cabo? ¿Es viable para la empresa hacerlo? Solo si las cuatro respuestas son afirmativas, el proceso de innovación tendrá posibilidades de culminar con éxito.

3. Tres consejos para quienes estén dispuestos a abordar cambios, acciones o procesos innovadores en su empresa o entorno

Las personas son el activo más importante en las empresas, y los actores fundamentales para accionar los procesos de innovación. El proceso de innovación solo saldrá bien si el equipo abraza la iniciativa y se hace suyo el reto, así que hay que compartirlo con todos y sumar adeptos.

En segundo lugar, hay que trabajar los riesgos del proyecto, desde los más graves, a los más simples.

Finalmente, un consejo muy práctico, los procesos de innovación raramente tienen un final. Se ejecutan, se cometen errores, se coleccionan aciertos, pero si todo va bien, se convierten en un proceso continuo, en una actitud de permanente mejora que nutre a la empresa, a los equipos humanos y a la sociedad. Como es un proceso continuo, una buena recomendación es pararse de vez en cuando a mirar para atrás y ver la altura de los peldaños que hemos andado. 

4. ¿Cuál es, a su juicio, la mayor innovación que ha tenido lugar en los últimos 50 años en todos los ámbitos?

La invención de ARPANET, la primera red de ordenadores que implementó TCP/IP y que se convirtió en el origen de INTERNET, que hoy permite el acceso de miles de millones de personas a prácticamente todo el conocimiento y la información disponible.

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