Innova&acción Business Challenge es el maratón de 24 horas non-stop de innovación que, por tercer año consecutivo, organiza la Fundación Politécnica de la Comunidad Valenciana con la finalidad de conectar talento joven y empresas interesadas en experimentar nuevas formas de trabajar open innovation. Esta III edición se celebrará el 27 y 28 de septiembre en Valencia.

El escenario común de muchas de las empresas españolas se puede resumir en frases como: “Llevamos meses trabajando en una solución, pero no logramos hacernos con la clave que necesitamos"; “Tenemos ganas de lanzar nuevos productos para crecer en nuestro mercado, pero acabamos haciendo siempre lo mismo o parecido"; o “Nuestro equipo es el mejor pero, aun así, necesitamos aire fresco que nos dé una visión limpia de cómo podemos mejorar”. Son solo tres ejemplos de los cientos de frases que atormentan las organizaciones que quieren mirar al futuro desde el presente, transformarse en cuerpo y alma, pero pasan los días, los años, y el espíritu innovador se desvanece, o directamente no hace acto de presencia.

Son varios los estudios que apuntan que la situación de la innovación en España mejora, pero no despega. El pasado mes de junio conocíamos los datos del informe European Innovation Scoreboard en el que destaca que de las 10 variables que se analizan, el 70% han empeorado. El documento señala que hay tres ejes sobre los cuales se debería invertir y apostar para revertir esta situación: el empleo, el trabajo y las personas.

En el ámbito de la innovación no se puede pretender hacer simplemente ligeros cambios para ser una empresa de referencia porque la innovación exige estar dentro del ADN de las organizaciones; implica impregnar su cultura, valores, acciones y, sobre todo, a su gente, a los profesionales que cada día ponen en marcha la maquinaria empresarial.

¿Qué suele fallar? La falta de tiempo, de confianza -por tanto de recursos-, pero sobre todo de perfiles combinados de tal manera que responden a las necesidades que realmente exigen los procesos innovadores. A eso le añadimos que aún abunda la falta de formación en capacidades y habilidades que favorezcan la creación y la puesta en marcha de servicios innovadores, lo que frena la introducción de estilos de liderazgo y de trabajo, cien por cien, al servicio de la innovación.

“Las organizaciones que realmente quieren ser competitivas deben destinar tiempo y recursos a innovar, en la práctica, y no solo en la teoría. No basta con crear un Lab si no le otorgamos aquello que necesita para convertirse en el core o fuente de inspiración e innovación de nuestra organización”, comenta Olga Broto, directora de Innova&acción de la Fundación Politécnica de la Comunidad Valenciana. “Y entre esos factores que necesita cualquier espacio de innovación nos encontramos con que uno de los imprescindibles es la creación de equipos de alto rendimiento que den respuesta a las necesidades de innovación de la organización”.

¿Por dónde podemos empezar? Algunas entidades examinan con lupa los conocimientos y habilidades de sus empleados con la finalidad de seleccionar aquellos con el potencial y actitud adecuada para formar parte de un equipo de alto desempeño. El “pro”: conocen ya de primera mano la empresa. Pero pesa quizás más el “cons” que nos encontramos en esta fórmula: la mirada interna que en la mayoría de los casos limita la capacidad creativa e inspiradora de los profesionales en búsqueda de una óptima y disruptiva solución al dilema planteado.

Sin embargo, cuando pensamos en innovación abierta, existen otras fórmulas más disruptivas “como la que hemos probado, y ya comprobado, en la creación de encuentro Hackathon Innova&acción Business Challenge”, apunta Broto.

Innova&acción Business Challenge es un maratón de 24 horas ininterrumpidas en las que equipos de alto rendimiento, meticulosamente seleccionados y agrupados, compiten para ofrecer a las organizaciones participantes la solución más innovadora, brillante, pero sobre todo real, al reto que necesitan resolver.

Felipe de Murga, miembro del equipo ganador de la primera edición, señala que “este tipo de eventos desde fuera no parecen lo que son, porque una persona que no participa no puede sentir ni imaginar lo que puede ser hasta que lo hace” y, prueba de ello es que Murga participó de nuevo en la segunda edición.

Los participantes desconocen el equipo de trabajo al que se le ha asignado hasta el acto de apertura del Hackathon de Innovación. Tampoco saben a qué reto se van a enfrentar, ganando así en frescura y “apertura mental” a la hora de enfrentarse al desafío. Las organizaciones tampoco saben los perfiles que conformarán su equipo. “Buscamos crear equipos de jóvenes talentos de alto rendimiento multidisciplinares con la finalidad de que los conocimientos que cada uno aporta por su ámbito profesional estén alineados con el reto al que se enfrentarán. Pero no se valora únicamente la titulación o especialización”.

Javier Alonso, miembro del equipo ganador de la segunda edición, dice que uno puede pensar a priori que puede aburrirse, que puede ser demasiado trabajo o que no te vas a llevar bien con gente que apenas conoces, pero la realidad es completamente opuesta, "la gente es súper agradable, el trabajo te motiva y, lo que es mejor, vas viendo resultados y la diversidad del equipo hace que entre todos aporten distintas perspectivas y pueda conseguirse un resultado como el que se obtiene".

Fundamental resulta también que los equipos estén compensados y equilibrados en cuanto a fuerza de liderazgo, autonomía y capacidad de escucha, y que los miembros sean personas con inquietudes por aprender y open-minded. “Analizar las personalidades y otras habilidades como las sociales, capacidad de análisis, de pensamiento crítico, etc. en la configuración de este equipo para realizar un fructífero trabajo de innovación es vital”, añade Olga Broto.

“Encerramos a los talentos durante 24 horas, como en las maratones de hackers, para que propongan alternativas reales a los problemas que se les plantean. Si bien la sensación puede ser que es una sesión algo azarosa, es todo lo contrario: durante meses hemos diseñado el planning de trabajo de cada equipo para que la jornada sea lo más productiva posible para alcanzar el resultado innovador más cercano al ideal”, explica.

Khristina Kioomi, talento participante en ediciones anteriores, lo resume en una frase: “Aunque compites, pase lo que pase, es ganar o ganar” y su compañera Carol Milagros Kayotopa asegura que la participación significa “aprender, disfrutar, generar ideas, conocer gente y, sobre todo, un desafío personal y profesional”.

La jornada de trabajo está milimétricamente diseñada para que todo lo que se haga en esas 24 horas esté únicamente al servicio de la innovación, y que se exprima al máximo el tiempo y todo lo que en cada equipo se construye, y se destruye; incluida la diversión. Desde las dinámicas grupales hasta el panel de mentores y colaboradores expertos en las diferentes ramas que componen la innovación, pasando por los espacios y la atención a los participantes desde el primer contacto.

En ediciones anteriores han participado en Innova&acción Business Challenge empresas como SPB, Zumex, Ribera Salud, Nucleonova, Logifruit, Miarco, Sun&Vegs (GAC), Rusticae y Jeanología. En esta III edición, las empresas retadoras son Chovi, DAM, a través de su cátedra en colaboración con la UV sobre gestión integral y recuperación de recursos de agua residual; Dacsa Group, Grupo Gimeno, ITV Ice Makers, Tirant lo Blanch, DS Smith Tecnicarton y Kamax.

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