Íñigo Laucirica: "España y Europa necesitan más personas que arriesguen"

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En 2016, José del Barrio (ex La Nevera Roja) y Eduardo Díez-Hochleitner, ponían en marcha el fondo de venture capital Samaipata. Con presencia en Madrid, París y Londres, hasta el momento ha respaldado a más de 30 compañías europeas a través de dos fondos que suman más de 150 millones de euros en activos bajo gestión.

Íñigo Laucirica, Investmen Associate de Samaipata, explica a Innovaspain que el fondo nació con vocación paneuropea. ¿La razón? “Para una startup, la internacionalización en Europa es relativamente sencilla. Invertimos en negocios con un componente de software relevante; hablamos de empresas innovadoras tanto en tecnología como en modelo de negocio”.

Antes de dibujar una previsión para el ecosistema emprendedor de cara al año que acaba de arrancar, Laucirica hace una retrospectiva casi obligada dadas las incertidumbres con las que nos toca lidiar. “Venimos de una década alcista en capital y talento que en los últimos tiempos se “recalentó” un poco a nivel de valoraciones, sobre todo en EEUU y con una mayor incidencia en empresas en etapas más avanzadas”.

“En 2022, los números del emprendimiento en España estuvieron lejos de ser dramáticos”

El experto añade que 2022 fue el año de la corrección a nivel financiero y de cierta desaceleración. Apunta que, en España, los números estuvieron lejos de ser dramáticos. “Se ha invertido a buen ritmo, pero 2023 será todavía un año de incertidumbre debido a los “vientos” macroeconómicos: subidas de tipos de interés, aversión al riesgo… Sin embargo, y a nivel fundamental, pensamos que el terreno de juego es muy favorable y que nacerán nuevas oportunidades”.

Paradójicamente, la actual desaceleración del sector tecnológico supone un balón de oxígeno para las startups. “Asistimos a una reestructuración de plantillas que permite a empresas más pequeñas y con menos recursos acceder a talento tecnológico de calidad. Hace no tanto, era imposible que participaran en la puja”.

El propio foco de las compañías invertidas por Samaipata es otro punto a su favor. “Nos centramos en modelos de software que traen eficiencia y productividad a las empresas. La búsqueda del ahorro de costes invita a confiar en los servicios que es capaz de ofrecer nuestro portfolio”.

Madurez posCOVID

“La pandemia fue un acelerador de digitalización salvaje”, afirma rotundo Íñigo Laucirica. En el terreno B2B, un sinfín de compañías se vieron obligadas a modificar el escenario de sus procesos, comunicaciones u operaciones. “Abrieron los ojos a un nuevo mundo. La digitalización conlleva la generación de datos, cuyo control deriva en oportunidades”.

Las empresas que fueron pioneras en asimilar estos desarrollos gozaron de cierta ventaja, pero por poco tiempo. “El mercado se equilibra rápidamente y la digitalización es hoy mucho más una condición inherente a la competitividad. La pandemia empujó una tendencia ya apuntada que ni mucho menos va a retroceder”.

Europa – EEUU - España

Al margen de los efectos del virus, Laucirica opina que el ecosistema startup europeo lleva “unos años” de desventaja frente al estadounidense y que es en este desequilibrio donde reside la gran oportunidad para los emprendedores de la UE. “Ambas son economías desarrolladas, con altos niveles de industrialización y conocimiento… Son dos campos de juego parecidos, pero el europeo está menos explotado. Ahí vemos el potencial en los próximos años”.

En el camino para aproximarse a EEUU y otras economías líderes en tecnología e innovación, el experto destaca el papel de fondos como Samaipata. “Los fondos somos una figura relevante como complemento a la labor desempeñada por el Banco Europeo de Inversiones, los Next Generation o el ICO. El resultado es un círculo virtuoso de financiación de proyectos exitosos que se retroalimentan”.

Íñigo Laucirica cita algunos aspectos a mejorar en el marco europeo. “En financiación de empresas en etapas tempranas, el mercado está consolidado. Por el contrario, aún hay dificultades en el acceso al capital en series más maduras, que son las que acuñan los famosos unicornios. El capital disponible en esta categoría suele llegar de EEUU”.

El representante de Samaipata invita a Europa a dar un paso al frente. “También debemos aprender de los americanos a perder el miedo al riesgo. Queda trecho para percibir los proyectos emprendedores como una opción profesional a largo plazo”. En España, pese a existir un caldo de cultivo “excepcional” para el talento, caemos en el mismo error que nuestros colegas europeos. “Falta que arraigue la cultura de generar valor por cuenta propia. A nivel país necesitamos más personas que asuman riesgos. Es así como nacen y prosperan las empresas que transforman economías. Debemos incentivar y apoyar estos movimientos”.

Las nuevas medidas

Enlazando con la anterior reflexión, en Samaipata consideran positivos determinados movimientos como el despliegue de la estrategia España Nación Emprendedora o la aprobación en el congreso de Ley de Startups. “El punto de partida era muy pobre, así que son buenas noticias para estrechar la ventaja competitiva de la que gozan otros países de nuestro entorno a la hora de emprender”.

Consciente de la complejidad que entraña el consenso legislativo Laucirica habla de “sabor agridulce” una vez estudiado al detalle el contenido de la nueva ley. “Podría llegar más lejos en algunos aspectos y prestar menos atención a aquello que carece impacto real”.

El experto alude al “escaso o nulo efecto” que la deducción del Impuesto de Sociedades tendrá sobre las startups. “Al menos las más ambiciosas pasan los primeros años dando pérdidas a nivel fiscal. Es más, el hecho de fijar un horizonte temporal de 5-7 años tras los que perderían la condición de startup no tiene demasiado sentido. Las grandes empresas transformadoras y tractoras manejan otros tiempos y hay que dejar que operen con garantías”.

En la otra cara de la moneda, Laucirica muestra su satisfacción con la medida que iguala la estructura de fiscalidad de los fondos en toda Europa. “Sufríamos una desventaja salvaje”. Y en la anhelada atracción de talento “es fundamental la opción de remunerar con stock options; también para incentivar a los equipos y alinear intereses”.

The Hive y un fondo diferente

“Una vez invertimos, Samaipata hace énfasis en apoyar a las empresas participadas a nivel operacional”, detalla Íñigo Laucirica. Así surgió la plataforma propia The Hive, que agrupa a expertos de distintas áreas criticas para las startups: contratación, marketing, tecnología, datos, etc. “Además, mantenemos acuerdos muy beneficiosos para nuestros emprendedores con diferentes agencias y proveedores de software”.

¿Es este valor añadido una práctica habitual en el sector? “En Estados Unidos sí, ya que el mercado está más que consolidado y los fondos deben ofrecer un plus. En Europa somos pioneros, no existe una plataforma tan completa”, concluye.

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