MÁLAGA. La Federación Española de Centros Tecnológicos (Fedit) está compuesta por 59 miembros (55 Centros Tecnológicos y 4 agrupaciones autonómicas), distribuidos por toda la geografía nacional, con una plantilla que supera las 10.800 personas que dan servicio a 29.000 empresas de forma anual. En 2024 los Centros asociados a Fedit adquirieron ingresos por un valor de más 917 millones de Euros y realizaron más de 23.700 proyectos de I+D+I.
La semana pasada, Fedit, participó en Transfiere 2026, Foro Europeo para la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, con un stand agrupado que ha reunido a 20 Centros Tecnológicos: AIJU, AIN, AITIIP, ATIGA, CIT-UPC, CTC, CTIC, CETEM, CIDAUT, EURECAT, FIDAMC, FUNDITEC, ITE, ITECAM, Leitat, NODDO, NOVEX, REDIT, TECNOVA y TEKNIKER.
Como explica a Innovaspain Áureo Díaz-Carrasco, Director Ejecutivo de Fedit, la federación contribuye desde el principio (y van 15 ediciones) a que Transfiere se haya convertido “en un verdadero punto de encuentro” al margen de la agenda habitual de reuniones, centralizada en Madrid. “Aquí es posible hablar de tú a tú con las administraciones locales y regionales, el CDTI o las universidades. Nosotros lo entendemos así. Se trata de una iniciativa de mucho valor en nuestras actividades anuales. Transfiere es un referente para el ecosistema de I+D+i en su conjunto”.
Entre los puntos a mejorar en próximas ediciones, Diaz-Carrasco admite que echa en falta más presencia de empresas privadas. “Transfiere nació para mejorar el proceso de transferencia desde la demanda, no a partir de la oferta, para eso ya existen otros foros”. En las primeras ediciones, recuerda el compromiso de Telefónica o Iberdrola, que después desapareció. “No es sencillo cambiar la tendencia, pero entre las soluciones, quizá el Ministerio de Industria puede empujar para que más empresas acudan a Málaga para conectar con las soluciones disponibles en aras de incrementar y mejorar su competitividad de manera muy directa”.
Nuevas fortalezas en la relación con las empresas innovadoras
Durante Transfiere 2026, Teresa Riesgo, Secretaria General de Innovación y Presidenta del CDTI, hizo un anuncio que en Fedit llevaban mucho tiempo esperando. Riesgo avanzó la puesta en marcha de una nueva línea de financiación del CDTI destinada a impulsar la construcción y mejora de infraestructuras de ensayo y experimentación al servicio de empresas innovadoras y pymes.
Esta nueva línea permitirá reforzar las capacidades científico-tecnológicas de los territorios, facilitando que las empresas puedan testar, validar y escalar tecnologías en entornos avanzados. Los beneficiarios serán centros tecnológicos, parques científicos y tecnológicos y empresas que presten servicios tecnológicos a terceros.
Las ayudas podrán cubrir hasta el 75% del presupuesto elegible y las solicitudes podrán presentarse durante todo el año, “una ventanilla siempre abierta” que para Díaz-Carrasco es clave en este tipo de apoyos. “Vienen mitigar un problema vigente: necesitamos que las empresas incrementen su inversión en I+D+i. Además de precisar contratar personal especializado o beneficiarse de determinadas tecnologías de los centros tecnológicos, percibimos que hay un último trecho del proceso innovador -entre los TRL más avanzados y el mercado- en el que las empresas necesitan probar sus soluciones en un entorno real o casi real”.
Innovar para escalar
El experto alude a ese momento donde son fundamentales los gemelos digitales, las plantas de producción simuladas y otro tipo de infraestructuras tecnológicas donde llevar a cabo ensayos antes del escalado comercial. “Una parte de la inversión en infraestructuras y equipamientos estaba resuelta en algunas regiones, pero no a nivel estatal. Es asunto es relevante ahora más que nunca, dado que la UE a todas luces incluirá a estas infraestructuras como uno de los pilares estratégicos en el próximo Programa Marco de Financiación de la Innovación en Europa”.

Díaz-Carrasco especifica que algunos centros tecnológicos han sido especialmente activos para que estas ayudas hoy sean una realidad. “En aquellas regiones, como el País Vasco, donde la actividad industrial es más intensa, nos encontramos con más empresas que necesitan probar sus soluciones. Aquí los centros son un aliado destacado”. El Director Ejecutivo de Fedit celebra que la nueva línea sirva también para que el tejido industrial se desarrolle de un modo más homogéneo en todo el país, reduciendo diferencias regionales.
La importancia del contexto
Pero las demandas de Fedit no acaban aquí. “En el plano más general de apoyo a ecosistemas de I+D+i, avanzamos en asuntos de interés geopolítico. Por un lado, la oportunidad que tienen ante sí muchas empresas para el desarrollo de tecnologías duales, más allá del ámbito civil. Además, creemos firmemente que urge fomentar la autonomía estratégica del país. España debe aumentar el valor de la industria en el PIB a través del desarrollo de tecnología potentes y disruptivas ‘producidas’ dentro de nuestras fronteras. Son puntos en los que Fedit trabaja en colaboración con otros muchos agentes”.
En lo que atañe de manera más específica a la realidad de Fedit, Áureo Díaz-Carrasco pide a la administración un modelo más homogéneo, acorde al seguido por otros países de nuestro entorno. En esta línea, en Fedit reclaman la puesta en marcha de un programa de financiación de fortalecimiento de los centros tecnológicos. “Es decir, que no se base en lo logrado en un proyecto concreto, sino que mida el desarrollo de un programa estable, plurianual, que preste atención al crecimiento de determinados indicadores de excelencia. Hablamos de financiación que se traduzca en un incremento del empleo en los centros o en mejorar las capacidades para captar fondo públicos y privados en el exterior. Buscamos un fortalecimiento estructural con ayuda del Estado”.


