Cristina Lobillo: “La transición energética genera una nueva geopolítica”

La directora de Política Energética de la Comisión Europea explica varias de las estrategias sostenibles de la UE en ‘Energy Prospectives’
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Cristina Lobillo, durante su intervención en ‘Energy Prospectives’. (Imagen: Fundación Naturgy)
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Cristina Lobillo, directora de Política Energética de la Comisión Europea, ha sido una de las protagonistas de la jornada ‘Energy Prospectives’, organizada por Fundación Naturgy y el IESE Business School. En ella, ha explicado las líneas de la Unión Europea respecto a la transición energética, la principal apuesta del continente para el futuro, tanto por la parte económica, como política y social.

Ya hay países con un peso muy importante en el panorama internacional con políticas ambiciosas para alcanzar la neutralidad climática en el 2050 –tales como China, Corea del Sur o Japón– pero no hay que olvidar que “la Unión Europea siempre ha ejercido un gran liderazgo en la lucha contra el cambio climático”. Por ello, han recibido “con alegría” la decisión de Biden de volver al Acuerdo de París y reducir los gases de efecto invernadero de un 50% a un 75% en 2030.

Ahora, “la transición energética genera una nueva geopolítica y marca también la política de cambio de la UE”. Según Cristina Lobillo, la propia transición energética va a provocar transferencias de poder en detrimento de países que controlan y exportan combustibles fósiles y a favor de aquellos que dominen en el futuro las nuevas tecnologías ecológicas. 

El contexto

“Quiero dar un dato importante, porque la eliminación progresiva de los combustibles fósiles va a mejorar la posición estratégica de la UE y va a reducir la dependencia de las importaciones de energía. En el año 2019, el 87% de nuestro petróleo y el 74% de nuestro gas procedía de países terceros, obligándonos a importar por un valor 120.000 millones de euros ese año, una cifra bastante significativa”, ha puesto en contexto.

La nueva geopolítica, según Cristina Lobillo, es que la propia transición energética va a requerir una serie de materias primas que hoy por hoy son escasas. Algunas se encuentran en países que ya han mostrado su voluntad de utilizar estos recursos naturales como instrumentos de política exterior, por lo que la UE “tiene que realizar nuevas alianzas con estos países”. Así, hay que “cambiar nuestras relaciones con estos países e iniciar una estrategia de mayor reciclaje de las materias primas clave que vamos a necesitar para las mencionadas nuevas tecnologías verdes”.

Por último, en esta nueva geopolítica europea hay un elemento importante: se debe establecer una serie de medidas “porque hay otros países que no comparten nuestro mismo nivel de ambición, por lo que existe el llamado riesgo de fuga de carbono”. De ahí que trabajen en un mecanismo de ajuste fronterizo de las emisiones de carbono.

“Sabemos –ha asegurado Cristina Lobillo– que nuestros socios internacionales están preocupados por esta medida, pero vamos a explicar claramente en nuestras posiciones internacionales que no pretende ser una medida punitiva ni proteccionista, sino un incentivo para que otros países persigan el mismo nivel de ambición”. 

El Pacto Verde Europeo

Por otro lado, como ya ha quedado demostrado, la estrategia de sostenibilidad y crecimiento energético de la UE es la primera prioridad de la Comisión Europea. “El objetivo –ha explicado Cristina Lobillo– es transformar la economía de la UE para hacer un futuro más sostenible”. 

La energía aquí tiene un papel fundamental: “Hay dos compromisos en el Pacto Verde Europeo, como el de reducir el 75% de los gases de efecto invernadero en 2030 y alcanzar la neutralidad climática en 2050. Este pacto intenta hacer un enfoque coherente: precios de carbonos, políticas de proliferación de renovables.. y necesitamos un enfoque integrador, que sea una respuesta europea a los principales retos que se plantean en todos los países de la UE”.

Además, otro de los objetivos es ampliar del 32% al 38-40% el objetivo de renovables para el año 2030. “Las medidas que los estados miembros han anunciado nos sitúan en una cifra del 33%, por lo que entendemos que alcanzar el 40% es factible poniendo en marcha nuevas tecnologías renovables”. 

Pero, al mismo tiempo, la UE dice que es importante que esta transición sea socialmente justa, por eso se ha aprobado un mecanismo de transición destinado a todas aquellas regiones que tendrán más dificultades para salir de esta dependencia. 

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