Reportaje publicado en el Anuario de la Innovación en España 2025.
Las instituciones más ‘clásicas’ del país también se mueven motivadas por las exigencias de las tecnologías disruptivas. El futuro centro de innovación del Banco de España actuará como el centro de excelencia de la institución en el desarrollo de proyectos con inteligencia artificial (será una de sus primeras “nuevas tecnologías”) y el foco en iniciativas de IA generativa, aunque progresivamente incorporará otras tecnologías.
Creado como un nuevo departamento denominado de Experimentación y Aplicación de Nuevas Tecnologías, estará alojado en la histórica sede del Banco de España en Barcelona. Mónica Molés, subdirectora del Departamento de Experimentación y Laboratorio de Tecnologías Aplicadas (DELTA), explica que el centro pretende impulsar la aplicación de la IA en todas las funciones del Banco de España, “desde la estabilidad financiera, la supervisión, política monetaria y la mejora de la operativa interna”. “Además, el centro tendrá un enfoque de experimentación aplicada para casos de uso de IA tanto para la institución como para el sector financiero en general”.
Molés añade que gracias a que cuentan con una visión especializada como banco central, quieren acompañar a la industria financiera en una adopción “segura y eficaz” de la IA, potenciando servicios financieros más innovadores con un enfoque de protección al cliente bancario.
Visión colaborativa
La experta percibe que la relación cercana con empresas tecnológicas y la industria financiera, junto a la colaboración con universidades y centros de investigación y supercomputación, “ayudará a crear un ecosistema que esperamos que atraiga talento altamente especializado en tecnologías emergentes”. Molés habla de Barcelona como una ciudad “sinónimo de talento tecnológico” capaz de despertar la atención de expertos en IA o ciencia de datos “que quizás antes no habían considerado trabajar en el sector público”.
En este sentido, destaca la firma del acuerdo con el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS). “Nos dotará de unas capacidades tecnológicas con las que aprovechar su potencia de cálculo y experiencia en computación avanzada, tanto para el desarrollo de proyectos internos como para el acompañamiento en la adopción de la IA en el sector financiero, apoyados en las capacidades de la AI Factories”.
Al margen de la relevancia tecnológica, Mónica Molés pone el acento sobre la concepción misma del centro, innovadora para el Banco de España. “Organizativamente, el centro impulsa la transversalidad dentro de la institución mediante un trabajo por proyectos interdepartamentales y con dependencias funcionales además de las dependencias jerárquicas. Además, será un espacio de experimentación aplicada donde pro – baremos nuevas tecnologías para resolver necesidades reales del Banco de España con una colaboración cercana con el ecosistema innovador financiero”.
Esta relación será abierta y colaborativa. “Desde el principio concebimos el proyecto como un nodo conectado tanto con la sede central de Madrid como con múltiples actores del entorno innovador. Este centro será una puerta abierta a la colaboración continua”.
“En Barcelona y su entorno local, vamos a integrarnos intensamente”, asegura Molés. Además del mencionado acuerdo con el BSC-CNS, alude a la participación en eventos de la mano del Barcelona Finance Cluster o Tech Barcelona. “Pero queremos ir mucho más allá. Cooperaremos con universidades y a estrecharemos vínculos con centros de emprendimiento y asociaciones tecnológicas, como clusters fintech. Es la vía para es – tar presentes en incubadoras, hackatones y otros encuentros. La idea es que el centro forme parte del tejido innovador de la ciudad y aportar nuestro granito de arena a la marca Barcelona como hub tecnológico financiero”.
Fuera de la ciudad condal, el centro actuará como “punto de referencia nacional” en el desarrollo de nuevas tecnologías para el Banco de España y el sector financiero. “Servirá como nodo para conectar experiencias dispersas y llevar a cabo cierto liderazgo integrador en la aplicación de las nuevas tecnologías”.
Mónica Molés recuerda que el centro ya colabora “estrechamente” con otros reguladores españoles como la CNMV y la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA), con sede en A Coruña, para alinear estrategias. También con el Banco Central Europeo y los bancos centrales de otros países “a fin de intercambiar conocimiento y quizás realizar pruebas conjuntas”.
Iniciativas concretas
El desarrollo de proyectos de alto impacto para el Banco de España, “también nos ayudará a adquirir experiencia práctica y a comprender mejor el uso responsable y ético de la IA para aplicar nuestro conocimiento regulador y acompañar al sector financiero”, asegura Molés. “El objetivo es impulsar la aplicación de la IA en todas nuestras funciones”.
En este contexto, señala que avances como los asistentes conversacionales y los sistemas basados en IA que mejoren la gestión de la información, pueden ser transformadores en la operativa diaria. Estos asistentes se desarrollarán en arquitecturas multi-agente, aplicando las últimas tecnologías disponibles.
El Banco de España ya trabaja en proyectos concretos en esta línea. “Llevamos a cabo análisis de sentimiento de intervenciones económicas y su impacto en los mercados financieros. También medimos la incertidumbre económica a partir de diversas fuentes de datos, como noticias y redes sociales. La IA es capaz de identificar patrones y tendencias que afectan a la economía, proporcionando herramientas más precisas para la toma de decisiones”.
La institución ha desarrollado herramientas SupTech para la supervisión bancaria. “La IA es capaz de identificar comportamientos anómalos y posibles fraudes, mejorando la capacidad de supervisión del Banco de España”, indica Molés. “Por otro lado, analizamos la solvencia de contrapartidas mediante el tratamiento de grandes volúmenes de datos estructurados y fuentes alternativas como noticias”.
Molés puntualiza que, en todos estos casos, la relevancia radica en que los proyectos abordan desafíos reales con nuevas tecnologías. “Los resultados no solo beneficiarán al Banco de España con información más rica para cumplir nuestras funciones o gracias a procesos más eficientes, sino que el conocimiento y el impacto redundarán positivamente en el sector financiero y en la sociedad en general, ayudando a promover un sistema financiero más informado, eficiente y seguro”.

Sede del Banco de España en Barcelona.
Sobre el terreno
Otro propósito del centro es servir de puente que conecte al Banco de España con la sociedad. “Aunque nuestra misión principal es técnica (política monetaria, supervisión, etc), queremos que el nuevo centro contribuya a acercar la institución a la ciudadanía. Una primera razón es geográfica y simbólica: al establecer un centro de desarrollo e innovación en nuevas tecnologías en Barcelona, estamos reforzando nuestra visibilidad y conexión en una comunidad local dinámica fuera de la sede central tradicional de Madrid”.
Es más, Mónica Molés opina que la IA puede jugar un papel fundamental para afianzar la confianza digital de los ciudadanos y empresas que utilizan los sistemas financieros “siempre que se use de forma ética y transparente”.
La experta pone como ejemplo un algoritmo de crédito bien entrenado. “Sería capaz de evaluar solicitudes de manea más consistente que un humano, potenciando la imparcialidad en la concesión de préstamos, sin prejuicios subjetivos”. Molés añade que, para que este tipo mecánicas generen confianza, el proceso debe ser explicable y comprensible para el cliente. “Esto empodera al cliente y aumenta la confianza en que no hay discriminación ni arbitrariedad”. En este punto, el Banco de España desempeñará, “en un futuro”, el rol de Autoridad de Vigilancia de Mercado definido en el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial.
“En este papel, el Banco de España velará por el buen uso de los modelos de IA en la concesión de los créditos al consumo de las personas físicas desde una perspectiva microprudencial y de conducta para la protección al ciudadano”, aclara Mónica Moles. “De manera adicional, la institución acompañará a la industria financiera a resolver sus dudas sobre el uso de la inteligencia artificial dentro de estas competencias. A través de un espacio informal de diálogo con la industria, el Banco de España aportará claridad en el uso de la IA en el sector financiero”.



