Algunos proyectos innovadores surgen por accidente. Esto es al menos lo que cree que le sucedió a él el ingeniero biomédico, Facundo Noya (San José de Feliciano, 1993), el inventor de una plantilla inteligente que detecta la aparición de úlceras o heridas en los pies en las personas con diabetes y previene amputaciones.

Hace tres años, el argentino de 26 acompañó a su padre al hospital en la provincia de Entre Ríos, en la frontera con Uruguay. Un día vio llegar caminando a una mujer con una infección en la pierna provocada por una chinche. Una semana más tarde, la señora fue a quirófano y volvió sin una pierna. Tenía diabetes. “Fue muy fuerte”, recuerda Moya. El evento fue el "disparador” con el que empezó esta idea.

La plantilla, que surgió como el proyecto para recibirse de la Universidad Nacional de Córdoba, tomó forma hace dos años en Ebers, un proyecto integrado ahora por cinco personas. El accesorio tiene sensores de presión, temperatura y humedad; mantiene el microclima del pie y detecta si hay objetos extraños.

Por medio de una aplicación de móvil conectada a la plantilla, las personas con pie diabético son alertadas en caso de que algo les lastime –un zapato que apriete mucho, una piedra, una herida o una plantilla que no funcione bien–. Aunque en un principio el médico es quien tendrá acceso a la aplicación para monitorear al paciente, el objetivo es que más tarde sea el propio enfermo quien “se conecte nuevamente con su pie… que sea más proactivo”, explica Noya.

La diabetes es una de las principales causas de muerte en el mundo. Cerca 422 millones de adultos la padecen, lo que equivale a una de cada 11 personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata de una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles elevados de glucosa en la sangre, que conduce a graves daños en el corazón, los vasos sanguíneos, los ojos, los riñones y los nervios.

Precisamente, una lesión de los nervios es la que puede provocar pérdida sensorial en los pies, lo que impide que los diabéticos con cortes o rasguños los sientan. Si estos se infectan y no se tratan a tiempo, la situación puede terminar en una amputación.

La plantilla está siendo probado en hospitales de Córdoba y Buenos Aires. En dos meses sacarán 50 pares más en Argentina y otras tantas en el Hospital de São Paulo y, posiblemente, en Chile, relata Noya. En un futuro, los emprendedores quieren vender un kit completo que, por 2.000 dólares (1.800 euros), incluya tanto el producto como una suscripción anual a una plataforma.

La apuesta de la empresa es comercializar estas plantillas el próximo año. Hasta ahora han conseguido 40.000 dólares de financiamiento (36.000 euros) de Start up Chile, 100.000 dólares (90.000 euros) de la Expo 2020 en Dubai y esperan conseguir en los próximos meses entre 50 y 100.000 dólares más.

Ser joven no ha sido una limitante para Noya, que forma parte de la lista de Innovadores menores de 35 Latinoamérica 2018 hecha por el MIT Technology Review en español. “Cuando sos chico, tenés mucha energía pero no tenés mucha experiencia”, reconoce. Por ello “es muy importante tener mentores”, asegura. En su experiencia, “es clave rodearse de gente e instituciones”.

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