De izquierda a derecha: Joaquín Pujol, Paula Erbino, Enzo Rucci y Lisandro Delía.

La diabetes no tiene cura pero es controlable. En 2014, 422 millones de personas se veían afectadas por esta enfermedad crónica, 62 millones de ellas en América. Con el objetivo de tener un mejor control sobre esta dolencia, desde hace unos años la tecnología y la medicina se han convertido en grandes aliadas. Un ejemplo de ello es SocialDiabetes, una aplicación móvil que almacena la información en la nube o Sinedie, una herramienta desarrollada por investigadoras de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) que aplica inteligencia artificial para el control de las embarazadas que sufren diabetes gestacional. Y GlucoSentry, un brazalete inteligente que cuenta con un medidor de glucosa. 

A estas soluciones se ha sumado recientemente una aplicación creada por investigadores de la Universidad de la Plata (UNLP), en Argentina, Diabetes Link. Esta app permite registrar parámetros como la glucemia, la cantidad de hidratos de carbono ingeridos, la insulina inyectada, la actividad física realizada, el peso corporal y la presión arterial.

“El seguimiento y tratamiento adecuado son las únicas herramientas que disponen quienes la padecen para llevar una vida prácticamente normal (...). Más allá del conocimiento que le otorga a la persona con diabetes, esta información resulta útil para los médicos, especialmente al momento de ajustar el tratamiento de un paciente”, explica el licenciado en sistemas y especialista en ingeniería de software, Lisandro Delía. Diabetes Link, añade, “ofrece toda su funcionalidad en forma gratuita para beneficio de la comunidad”. 

Delía lidera el proyecto junto con Enzo Rucci, doctor en ciencias informáticas, ambos investigadores del Instituto de Investigación en Informática de la Facultad de Informática de la UNLP.  Paula Erbino y Joaquín Pujol, licenciados en sistemas, forman el equipo de desarrollo. El proyecto, ideado a principios de 2018, cuenta también con la colaboración de investigadores del Centro de Endocrinología Experimental y Aplicada, en particular el doctor Juan José Gagliardino.

La app es muy sencilla y permite evaluar principalmente tres parámetros: glucemia, presión y peso. Para la primera, muestra la evolución de la glucosa en sangre en un rango de fechas seleccionado. Para la presión arterial, proporciona un gráfico basado en cuántas mediciones se encontraron en meta y cuántas se encontraron por encima del límite superior establecido en la configuración. Y para el peso provee un gráfico que ilustra la evolución del Índice de Masa Corporal (IMC) a lo largo del tiempo, indicando los límites de sobrepeso, obesidad, estado saludable y estado por debajo del peso adecuado.

Además, la app detalla en forma tabulada, por cada día y comida, la actividad física realizada, los carbohidratos ingeridos y las mediciones de glucemia e insulina inyectada determinadas antes y después de cada ingesta.

Todo esto, precisa por su parte Rucci, permite al médico conocer la evolución de la persona, a fin de ajustar el tratamiento (cambios en el plan de alimentación; en la actividad física; en el número, tipo y cantidad de inyecciones de insulina y/o en otros medicamentos).

Tanto el supervisado como el supervisor (que puede ser un familiar) cuentan con acceso en todo momento a una sección de preguntas frecuentas acerca de la enfermedad (causas y consecuencias o especificaciones acerca del tratamiento).

Por el momento, la app se encuentra disponible en el PlayStore de Google para todos los dispositivos Android. “Estamos trabajando para que también esté disponible en el App Store de iOS en el corto plazo y así aumentar el alcance”, agrega Rucci.

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