Ángel Uzquiza

Cuando Ángel Uzquiza llegó en 2015 a Santalucía, la compañía no tenía área de innovación. “Algo paradójico”, recuerda el impulsor de este departamento, ya que “la historia de esta empresa es difícil entenderla sin la innovación”. En sus casi 100 años de trayectoria (Santalucía nació en 1922), la aseguradora ha ido transformando su modelo de negocio a las nuevas realidades de cada época. Su lema, “una historia de protección”, es también una historia de innovación.

Para conseguirlo, Santalucía ha llevado a cabo un proceso continuo de diversificación en sus productos, servicios, canales y mercados en los que opera, con especial intensidad en los últimos años en aspectos como la transformación digital, el vínculo con las startups y el intraemprendimiento. En este sentido, el liderazgo de Uzquiza ha resultado clave a la hora de poner en marcha programas como Santalucía Impulsa, que acaba de concluir su tercera edición y que apuesta por los emprendedores con proyectos tecnológicos que mejoren el sector.

“Chatbots para asesorar en las finanzas, blockchain, telemedicina… Las posibilidades que ofrecen las startups al sector asegurador son muy amplias. En esta ocasión hemos ido a afinar mucho porque nuestro plan estratégico nos exige enfocarnos a la eficiencia y la digitalización”, explica Uzquiza. En paralelo, se ha llevado a cabo la categoría de intraemprendimiento Santalucía Impulsa Empleados, de la que el director no esconde su asombro en torno a los proyectos presentados. “Es una gran noticia que las personas de dentro de la empresa defiendan sus proyectos como si fuesen startups que buscan convencer a los inversores en un pitch”.

Este cambio cultural coincide con la estrategia venture builder de la compañía, que, como detalla Uzquiza, consiste en “aliarnos con expertos de fuera para poder implantar proyectos”. El auge de las insurtech durante el último lustro ha servido también de motivación para Santalucía de cara a innovar con más intensidad. “La cultura interna de la empresa tiene que ir acompañada de lo que ocurre fuera de nuestros mercados. En España las insurtech son relativamente jóvenes, pero en el extranjero llevan años consolidándose. Las empresas tienen que ser más líquidas”, manifiesta Uzquiza.

Suele decirse que a las compañías con muchos años de vida les cuesta más innovar y adaptarse a los cambios
En nuestro caso ha habido una gran evolución y ha sido un cambio brutal en tiempos muy cortos. No es fácil tomar riesgos, y mucho menos cuando trabajas en una aseguradora, cuya filosofía es precisamente encargarse de que todo salga según lo previsto.

¿Cómo ha sido ese cambio en Santalucía?
Fuimos avanzando paso a paso. Conceptos como startups, emprendimiento o insurtech, este último fundamental para nosotros, no nos eran del todo familiares hace años. También porque comenzaban a surgir en España con más fuerza. Cuando los empleados empiezan a trabajar la innovación de manera natural es cuando verdaderamente se empiezan a ver los cambios.

¿Hasta qué punto es necesario un área de innovación en una empresa de seguros?
Es cierto que no todas la tienen. AXA y Mapfre de algún modo fueron pioneras, pero en los últimos cuatro años ha habido cierta oleada por hacer las cosas de manera diferente. Sobre todo cuando las insurtech están ganando peso.

¿Estas startups pueden llegar a ser una amenaza para el sector?
La base de la innovación va en línea con la transformación digital y cultural de las compañías y sus empleados. Las startups trabajan de manera más ágil y usan tecnologías punteras, pero no tienen las capacidades que tiene una gran empresa como pueda ser Santalucía.

Utilizan tecnologías punteras y, sin embargo, tienen menos recursos económicos. ¿No es algo contradictorio?
Realmente no. Tenemos el ejemplo de blockchain. Es una tecnología puntera, con gran recorrido, pero no termina de generar seguridad en los mercados y las grandes empresas no creen firmemente en ella. El bitcoin, por ejemplo, da miedo a la banca. Por eso la relación de las startups con empresas muy consolidadas como la nuestra es fundamental, no solo para ambas, sino para el sector en general.

Hay quienes optan por alejarse
Cada uno elige su estrategia: acercarse o alejarse. Nuestra filosofía es crear ecosistemas conjuntos. Los emprendedores de las startups están aplicando tecnologías muy interesantes para nosotros. Tenemos el caso de Nodalblock, la ganadora del último Santalucía Impulsa que se sirve de blockchain [la startup ofrece una solución web para la comunicación y gestión de siniestros en el hogar, digitalizando y agilizando todo el proceso, gracias a que permite la captura de imágenes geolocalizadas, fechadas y certificadas con el respaldo de la tecnología blockchain].

¿Qué retos tienen por delante?
Sobre todo de eficiencia, ahorro de costes y de generar nuevos ingresos que entren por nuevas propuestas de valor. Realmente no dejan de ser retos que pueda tener cualquier aseguradora. Pero sí que luchamos por poner cada día más en el centro al cliente, que es cada día más exigente porque está más informado y tiene más donde elegir.

¿Cómo se le conquista ante tanta demanda?
Me interesa mucho incorporar al cliente desde el principio a nuestras experiencias. Estamos en un contexto en el que casi es más importante vender experiencias que servicios. Las emociones también se pueden asegurar.

¿Aunque sean intangibles?
Hay que hacerlas tangibles. Y se puede. Por ejemplo, un concierto. Hay un viaje, una estancia o la posibilidad de que se cancele o la sustitución del concierto en otra ciudad. Aquí es donde tenemos que estar las aseguradoras. Las emociones suelen ir ligadas a que la experiencia sea un éxito.

¿Está Santalucía preparada para las revoluciones que puedan ocurrir en el sector?
Nuestra plantilla está muy mezclada y hemos incorporado profesionales de diferentes empresas que se han adaptado muy bien a los cambios. Nuestro futuro pasa por una apertura mayor al exterior, potenciar el talento y el cambio cultural dentro de la empresa. Si el retail o la alimentación, que son ámbitos tan tradicionales como el nuestro, están preparados, el nuestro también lo estará.

1 Comentario

  1. Mucho humo, una empresa con un intranet profesional arcaico, un software horroroso y en la que todos se dedican a tirarse flores entre ellos pero que acabará desapareciendo, Mapfre ya le ha dado el primer bocado....

    Carlos Alvarez representa al protagonista del "Viejo y el Mar".....

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