BARCELONA. Los atragantamientos son la tercera causa de muerte no natural en España, solo superados por los suicidios y los accidentes domésticos. En 2022, y según datos del INE, 3.546 personas fallecieron por este motivo en el país, el triple que en accidentes de tráfico. Un drama poco mediático protagonizado en más del 90 % de los casos por personas mayores de 65 años.
Opportunity Health se ha propuesto lanzar una solución a esta problemática. Fundada en 2024, la startup ha acudido a BioSpain 2025 en Barcelona, como una de las empresas apoyadas por el Navarra Health Cluster. Germán Sánchez Martín, CEO y fundador de la empresa, “emprendedor de raza” que ha obtenido distintos reconocimientos previos por sus patentes, explica a Innovaspain que su dispositivo médico Yarnasa -cuyo significado es “ya respira”- se alza como una alternativa única para desobstruir las vías aéreas completas ante un atragantamiento.
Una novedad en el mercado
La clave está en que el equipo de Opportunity Health ha sido capaz aunar en Yarnasa sencillez y máxima eficiencia. “El principio de funcionamiento es muy sencillo: generamos una presión negativa suficiente para ‘desatascar’ ese trozo de comida ante un atragantamiento que todos podemos sufrir en algún momento”, añade Nicolás López de Aguileta, CTO de la startup e ingeniero biomédico, inmerso en ultimar el diseño, la validación y la industrialización del dispositivo.
A día de hoy, lo más común es confiar en la popular maniobra Heimlich que, como apunta Germán Sánchez, precisa de la pericia de quién la lleva a cabo y de que la persona atragantada no esté muy débil o no presente condiciones especiales, como obesidad mórbida. “Existen dispositivos en el mercado, pero todos ellos son manuales, su uso también requiere de cierta fuerza”. En el caso de Yarnasa, la automatización -basta pulsar un botón- hace que la fuerza de la succión sea invariable.
Lopez de Aguileta suma otras ventajas al dispositivo: en el caso de las opciones manuales, la persona que sufre la incidencia siembre debe permanecer tumbada. Yarnasa funciona al margen de su posición. Es más, se trata de un dispositivo autoaplicable. Esta función es destacada por los emprendedores de Opportunity Health en base a un dato: más de dos millones de hogares unipersonales en España corresponden a personas mayores de 65 años.
Modelo de negocio
Sin embargo, el mercado residencial B2C no será explorado por la compañía, al menos en las fases iniciales de su desembarco comercial. Con la idea de fabricar el dispositivo en Navarra, seguirán un modelo B2B que les aproximará inicialmente a residencias de mayores, instituciones que atienden a personas con discapacidad o guarderías. “Nos gustaría que su uso se estandarizara como ocurre con los desfibriladores. Que en todo centro comercial, cine, avión, tren o empresa exista un Yarnasa”, indica Germán Sánchez.

Oppotunity Health ofrecerá a sus clientes un renting del dispositivo que incluye su mantenimiento, la reposición de los componentes que lo requieran y la certificación de que está listo para salvar vidas en todo momento.
El CEO de la empresa alude al buen acompañamiento que implica ser parte del Navarra Health Cluster. “Siempre están dispuestos a echarnos una mano”. La empresa colabora con la Universidad de Navarra para las pruebas de presión negativa, y con el IDIS, en Santiago de Compostela, para testear el funcionamiento de Yarnasa en cadáveres. López de Aguileta indica que, además de afinar lo que tiene que ver con la fabricación, tienen parte de los esfuerzos volcados en la parte regulatoria del dispositivo médico, con la burocracia y los tiempos que ello implica.
La empresa cerró una primera ronda de financiación respaldada por SODENA y Easo Ventures. Ambos les han seguido acompañando en este camino, “una buena señal para mostrar confianza ante otros inversores”. Opportunity Health abrió ayer una segunda ronda en ‘formato’ crowdfunding junto a Startupxplore.



