Xavier Aldekoa, periodista

“Es increíble cómo se ha incrementado el uso de la tecnología en África”

Xavier Aldekoa posa con el premio iRedes, Letras Enredadas. VICTORIANO IZQUIERDO
Xavier Aldekoa posa con el premio iRedes, Letras Enredadas. VICTORIANO IZQUIERDO

Xavier Aldekoa, que se define en su currículum vitae como “periodista multimedia en África”, vive en Johannesburgo desde 2009, momento en el que comienza su actividad como corresponsal en el diario La Vanguardia para el África Subsahariana. Licenciado en Periodismo – ahora cursa la licenciatura de Ciencias Políticas- Aldekoa (Barcelona, 1981), que colabora además con diversos medios nacionales e internacionales, ha cubierto, entre otros acontecimientos, la independencia de Sudán del Sur, el Mundial de Fútbol de Sudáfrica, la crisis humanitaria de Dadaab, la sequía en el Cuerno de África, las crisis de RD Congo, Mali o Botswana, además de las elecciones de Egipto o Angola y la violencia de Somalia. La semana pasada, el periodista recibió en Burgos el Premio iRedes Letras Enredadas. El jurado puso el foco en “su pasión por el periodismo de calidad, centrado en las personas y su destacada capacidad para trabajar todos los soportes”.

El galardón, satisfacciones aparte, es “una alegría” para Aldekoa, aunque reconoce que no tanto por él como por los que lo han ganado antes, colegas también generacionales con un modo particular y a la vez común de entender el oficio y que, como apuntaba el periodista, “además de grandes profesionales –Jordi Pérez Colomé, Ander Izaguirre o Silvia Cobo- son muy buena gente, algo que no siempre se valora”.

Sin ofrecer una visión edulcorada –“prefiero ser realista”- de la situación actual de África, y teniendo en cuenta que generalizar solo conduce a la distorsión, Aldekoa es optimista con el momento tecnológico del continente. “Es increíble cómo están creciendo las tecnologías y estoy seguro de que es donde más se va a incrementar el uso de smartphones”. Compañías como Airbnb o BlaBlaCar han visto con nitidez una oportunidad de negocio y un mercado impensables tiempo atrás. No cree que las campañas de Facebook o Google por aquellas tierras, en parte filantrópicas y/o marketinianas, sean trasgresoras o arriesgadas “porque no hay que llevarles tecnología, ya la tienen” . “Ahora es cuestión de que estas innovaciones se expandan. Claro que muchas veces se cumple esa imagen del africano alejado de toda posibilidad de conexión, pero la mayoría vive en ciudades y todos tienen móvil. La globalización ha llevado un teléfono al bolsillo de cada uno de nosotros que nos permite conectar con el resto del mundo”. La brecha digital se localiza fundamentalmente en zonas rurales, por ejemplo “en la frontera de Somalia con Kenia, o en el Lago Chad; pero lo que quiero es destacar esa otra parte más desarrollada que no suele verse”.

La tecnología y las redes han jugado un papel crucial para el mejor desempeño del oficio periodístico en lugares remotos. Qué se lo pregunten a los más viejos del lugar y de la profesión. “Hoy llegas a cualquier sitio, compras una tarjeta SIM y puedes enviar crónicas desde el propio teléfono”. Avances que facilitan el trabajo y promueven el feedback con compañeros y también con los africanos, con lugareños de todo estatus. “Hoy ya no te piden el número de teléfono cuando conoces a alguien, sino el Facebook o el mail; es más, he llegado a concertar entrevistas con ministros vía Facebook”, explica el autor de “Viaje al corazón del hambre” u “Océano África”.

Es en lo político donde las nuevas tecnologías han cambiado para siempre el escenario democrático y participativo. Dejando al margen las primaveras árabes, “que acabaron como acabaron”, Aldekoa recuerda el papel del ciberactivismo para sacar a la gente a las calles en Senegal o Burkina Faso, una ebullición que encandila sobre todo a los más jóvenes.

Considera que los mayores riesgos que ha vivido en estos años los ha asumido al tomar el transporte público de largo recorrido utilizado cada día por millones de africanos. “Nos es una aventura muy sexy, pero es que conducen mal, y mal están los coches y las carreteras”. Un riesgo menor, el del desempeño periodístico, “si tenemos en cuenta que mucha gente no puede salir de su situación , de su país y que nosotros nos vamos cuando queremos. Es obsceno que el periodista se ponga en primer plano. No hay que perder el tiempo con eso, sino en contar buenas historias”.

En 2010, y aunque reconoce que el medio con el que se siente más cómodo es la palabra escrita, funda junto a otros profesionales la productora social Muzungu, donde ha realizado documentales como “Tras los pasos de Mandela”, “RD Congo, un país en tinieblas” o “Tensión en el subsuelo”, este último sobre la crisis del sector de la minería en Sudáfrica y las manifestaciones que derivaron en la masacre de Marikana. “Soy contrario al periodista orquesta, que quiere tocar todos los palos a la vez, pero sí creo en el periodista músico, que le dedica el tiempo suficiente a cada instrumento para hacer sonar una buena melodía”.

En cuanto al futuro más inmediato de África –vaya, volvemos a generalizar-, Xavier Aldekoa cree que lo mejor es caminar paso a paso, sin prisa, y “saber que no estamos subiendo el Everest, sino una duna; y que hay que explicar las cosas en su justa media, conscientes de que habrá pasos hacia delante y hacia atrás, y que después de una información de la nueva África tocará un reportaje de niños con moscas a su alrededor”. En este camino, de nuevo Internet se abre como una gran ventana por la que mirar, al margen de lo que digan los medios, “siempre y cuando quieras interesarte por el mundo en que vives”- concluye el periodista.

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