En España operan de manera activa 1.007 spin-offs deep tech, lo que implica que el ecosistema de empresas tecnológicas surgidas en universidades y centros de investigación ha crecido un 3,6 % en el último año. Así lo indica la segunda edición del informe de Mobile World Capital (MWCapital) ‘El ecosistema de spin-offs deep tech en España 2025’, presentado ayer en la sede del Ministerio para la Transformación Digital (descargar aquí el informe completo).
Los datos del estudio sitúan en 1.400 millones de euros la facturación anual de las spin-offs deep tech nacionales que, en conjunto, generan 13.456 empleos cualificados. El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, afirmaba en su intervención que algunas de estas empresas se convertirán en unicornios dentro de una transformación “sin precedentes” de la economía española. El ministro añadía que el informe es importante para que la opinión pública sepa que en España se lleva a cabo investigación de calidad. “El país apuesta por el from lab to fab; es decir, por que las ideas se conviertan en empresas y generen valor económico además de valor científico”.
Madrid y Cataluña en cabeza
El informe constata que la mayoría de spin-offs en España centran su actividad en tres sectores: Biotecnología (19,8 %), Tecnologías de la Información y la Comunicación – TIC (17,4 %) y Salud (16,7 %). El director general de MWCapital, Francesc Fajula, ha puesto en valor el informe por ofrecer “la primera radiografía de un ecosistema estratégico para el posicionamiento del país en el escenario tecnológico global”.
Más de la mitad de las spin-offs españolas se concentran en Catalunya (28,2 %) y Madrid (23,7 %), regiones que albergan las principales universidades y centros de investigación del país. Les siguen la Comunitat Valenciana (11,1 %), Andalucía (9,5 %) y el País Vasco (7,4 %).
Como detallaba Fajula, en general, cada territorio presenta un área de especialización de sus spin-offs acorde con sus capacidades científicas e industriales. “Cataluña destaca en proyectos deep tech relacionados con Biotecnología y Salud; Madrid sobresale en ámbitos como la Salud y TIC, y el País Vasco en proyectos relacionados con Energía e Industria 4.0”.
El rol de la universidad pública
Más de dos tercios del total de spin-offs han nacido de las universidades españolas (66,5%), siendo la universidad pública la principal incubadora de spin-offs (64%). Como principales centros de creación de spin-offs, destacan la Universidad Politécnica de Madrid (8,7%), el CSIC (8,5%), la Universitat Politècnica de Catalunya (5,3%), la Universidad de Alicante (4,8%) y la de Santiago de Compostela (3,2%).
Este particular ‘TOP 10’ lo cierra el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona. Albert Mascarell, director de Transferencia Tecnológica de MWCapital, apuntaba que “el ranking demuestra que, con foco y acompañamiento real, cualquier territorio puede ser relevante. La entrada de un hospital en la clasificación significa que el modelo hospitalario innovador empieza a madurar y a dar sus frutos. Será un vector de crecimiento de spin-offs deep tech”.
Cerrar brechas
En cuanto a las fuentes de financiación, el informe de MWCapital destaca que más de la mitad de las spin-offs analizadas se financian con fondos públicos y privados (61%), pero prácticamente una de cada tres empresas cuenta con financiación exclusivamente pública (26 %) y un 13 % recurre solo a la financiación privada.
Según Mascarell, el reto ahora pasa por “consolidar un modelo de coinversión inteligente donde cada euro público atraiga varios euros de inversión privada. Ha llegado el momento de que la ciencia no dependa solo de las convocatorias y comience a generar una industria. Las oportunidades están ahí”. En esta línea, Francesc Fajula, admitía que la cifra de esta tipología de spin off en España es aún modesta, ya que es un ecosistema incipiente. “Son pocas para un país como España, pero lo importante es que el crecimiento se está acelerando”.
"No es posible entender Silicon Valley sin la Universidad de Stanford"
En cuanto al gap que existe entre el número de spin-offs deep tech en España y Europa respecto a las de EEUU, Fajula se remontaba a la evolución histórica de la renta y la productividad, mucho mayor en Estados Unidos. “Cuando vamos al detalle, observamos que, en buena medida, se debe a un mayor nivel de adopción de tecnología en industria, administración pública y entre la sociedad estadounidense en general”.
“Por otro lado -ha continuado Fajula- Estados Unidos ha mostrado una gran capacidad para atraer el mejor talento del mundo, Europa incluida. No tenemos datos oficiales, pero parece que esta tendencia se está frenando”. En materia de transferencia de tecnología, el director general de MWCapital señalaba que “es imposible” no asociar las regiones más innovadoras del mundo con una universidad o centro de investigación de primer nivel que, además, lleve en su ADN la voluntad de llevar a cabo una buena transferencia de tecnología.
“Por eso no es posible entender Silicon Valley sin la Universidad de Stanford, donde los investigadores tienen un pie en la academia y otro en la empresa”. Para Fajula, ese es el camino a seguir. “En España, la universidad no tenía esta vocación hasta hace poco, pero ya empezamos a obtener los primeros resultados. El informe tiene entre sus objetivos valorar este impacto y avisar de que el cambio cultural en la ciencia y la universidad debe acelerarse”.
Otra demanda a tener en cuenta expuesta en el documento es la necesidad de sumar al capital riesgo a la causa de las spin offs deep tech. “Tradicionalmente, los inversores han percibido que las iniciativas tecnológicas que surgen en la universidad son de mayor riesgo y con un retorno de muy largo plazo. Entre todos tenemso que hacer que cambien esa mirada, rebajar el riesgo y acortar los plazos de retorno, aunque necesariamente seguirán siendo largo. El dinero público seguirá ahí como catalizador del dinero privado, e incluso irá a más, pero convencer a los grandes inversores para que confíen en estas compañías”.
Misiones de país: innovación orientada a grandes retos
Una de las principales novedades de esta segunda edición del informe es la introducción de una nueva clasificación basada en 8 “Misiones de país”, que permite vincular la actividad de las spin-offs con los grandes desafíos sociales, económicos y medioambientales de España.
De esta forma, se ha detectado que más del 70% de las spin-offs en España se alinean con tres misiones: Vida saludable y autónoma (33,8%), Soberanía tecnológica y digitalización democrática (27%) y Economía circular y descarbonizada (10,9%). Les siguen Alimentación sostenible y bioeconomia resiliente (9,1%), Seguridad estratégica y defensa resiliente (6,4%) Ciudades climáticamente neutras y movilidad inteligente (4,7%), Cohesión social y calidad de vida (4,9%) y Restauración del planeta vivo (3,3%).



