5G Sanchez
Roberto Sánchez, secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales. (Imagen: Observatorio Nacional 5G)

Con motivo de la presentación del Informe de estandarización y despliegue de 5G, el Observatorio Nacional 5G –la iniciativa del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital y Mobile World Capital Barcelona que ha realizado el estudio– ha organizado un evento en el que ha reunido a Roberto Sánchez, secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales y a Federico Ruiz, el responsable del Observatorio, para hablar sobre la regulación y normalización de esta tecnología.

En el informe, el primer monográfico del Observatorio, se han abordado los aspectos más relevantes relativos a la situación del espectro para el 5G, así como de la normativa técnica de esta tecnología, los avances en el despliegue de redes en el ámbito nacional e internacional y los desafíos y oportunidades que representa.

“Todo el mundo va a poder usar el 5G”, ha indicado Federico Ruiz, el responsable del Observatorio Nacional. “De todos modos, será diferente ahora, ya que muchos sectores se van a ver impactados. El 5G va a permitir una conectividad y una flexibilidad sin precedentes en la industria, pero también en logística. En definitiva, en todo lugar donde haya trabajo”.

Para él, con esta tecnología se podrá prototipar todo y ver cómo influirá. “Si hablamos, por ejemplo, del sector de la automoción el objetivo es claro: cero pérdidas de vidas humanas. Todos, llegado el momento, nos veremos beneficiados”. Además, este sector se está transformando. “El COVID-19 nos ha recordado la importancia de la conectividad… y del humilde móvil, que ya casi ha sustituido al gran PC”, ha asegurado.

“Ya estamos estudiando, al igual que otros países, el uso en la banda de frecuencia adecuada (46 Ghz)”, ha apuntado, por su parte, el secretario de Estado, Roberto Sánchez. “Hay bandas prioritarias para el desarrollo del 5G y otra cosa es que, en la UE, todo el espectro licenciado se ha realizado con neutralidad tecnológica. Eso significa que puede haber usos de 5G distintos para diferentes tareas”, ha explicado.

“Pero, hoy por hoy, para conseguir que un móvil, o los que vengan posteriores, estén a un precio asequible hace falta una economía a escala”. Ahora mismo, según Sánchez, están concentrados en encontrar las bandas de frecuencia necesarias. Y a partir de ahí, esos espectros deben tener desarrollos como para poder llevarlo a cabo económicamente. 

Para ello, Ruiz ha enfatizado que España y Europa deben ponerse manos a la obra y detectar qué es lo que se debe desarrollar. “Ahí está el beneficio. Detectar lo que nos queda por hacer del 5G. No está todo hecho, y ahí reside su gracia. Despleguemos los proyectos piloto, anotemos lo que haga falta, desarrollemos los corredores. Y ahí tendremos al Observatorio Nacional 5G, para plasmar todas las oportunidades de la industria que, seguro, tendrán eco”.

Pero el que ambos ponentes hayan reconocido que España mantiene una posición privilegiada en Europa “no quiere decir que no tengamos que seguir trabajando”, ha subrayado el secretario de Estado. Aún así, Sánchez ha enumerado algunos hitos del Gobierno de España. “Este gobierno se ha centrado en derrotar la brecha digital. En zonas de baja densidad –esto es, menos de 100 habitantes por kilómetro cuadrado–, la población que cuenta con servicios de 30 megas por segundo ha subido un 30 por ciento. Hemos pasado del 54 al 86 por ciento”. 

Por otro lado, en las zonas de 100 megas por segundo –fibra óptica–, se ha llegado al 50 por ciento en julio de 2019. De hecho, el gobierno acaba de autorizar que, aunque se tenga más del 86 por ciento cubierto, hay gente que sigue teniendo problemas para eliminar esa brecha digital. “Es una de nuestras prioridades y trabajamos para poder solucionarlo”. 

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Una reflexión para España

El secretario de Estado ha querido contextualizar. “Todos sois conscientes de que hay dos o tres tipos de brechas digitales sobre las que hay que reflexionar. Una es la conectividad, es decir, aquellas zonas que no tienen capacidad suficiente y en las que se impide el acceso a personas. Al mismo tiempo, se impide que la actividad económica se pueda desarrollar en los mismos”.

“Para que nos hagamos una idea: cuando decimos que en España, en julio de 2019, tenemos el 86 por ciento de personas con velocidades conectadas y tenemos el 50 por ciento de la población con fibra, hay que ponerlo en contexto”. Y es que, como ha asegurado, en Francia, esta cifra es el 11 por ciento; en Alemania, el 5,6 por ciento. “Eso quiere decir que hay un compromiso tremendo, público-privado, para conseguir que la conectividad sea plena. 

La segunda brecha digital que hay explorar es que hay lugares donde hay conectividad, pero también personas que no pueden permitírselo económicamente. “No solo es un problema rural, sino también en barrios de grandes ciudades, y tenemos que tratarlo con elementos del tipo servicio universal”.

Por último, la tercera brecha digital a la que ha hecho referencia el secretario de Estado es la de la educación digital, la alfabetización digital. “Hay personas que no se desenvuelven en el mundo digital, pero no porque no tengan acceso, sino porque no saben, les da miedo, etcétera”. Según él, España no puede permitirse el lujo de dejar a personas excluidas de la sociedad digital solo porque no puedan.

“El 5G no lo es todo. Hay un fenómeno, que es el hecho de que nos hemos dado cuenta todos, como sociedad, de la importancia de estas redes. Esto quiere decir que estamos en un momento en el que la sociedad admite y promueve recursos de manera acelerada para cubrir estas carencias. Lo importante de esta situación es que, para desplegar masivamente el 5G, también hace falta la fibra óptica, porque desde la torre de la antena hay que llevar la capacidad del enlace radio, y hay que llevarlas –el volumen de datos es inmenso– al corazón de la red. Gracias a la UE, en España hay fibra masiva incluso en zonas rurales, y estamos en condiciones mejores para poder complementar esos despliegues. El 5G va a ser una herramienta esencial y fundamental para ayudar en esa cohesión”, ha declarado.

Presente y futuro del 5G

Por otra parte, Sánchez ha destacado que “es pronto para decir cómo va a ayudar el 5G a esto. Y tenemos que ser capaces de entender cuáles son los usos que hay. Cada vez que aparece una nueva tecnología tarda entre cinco y seis años los usos que la ponen en valor. Creo que hay que dejar que las cosas maduren. Y esto ha sido disruptivo en nuestras vidas, pero desde que empezó el 4G hasta que fuera disruptivo pasaron cinco años. Bancos, bibliotecas, administraciones. Todo ha cambiado. No nos olvidemos que estamos en el momento del inicio de una tecnología y los tecnólogos somos muy malos futurólogos, no vamos a saber cuáles son los usos que van a despertar el 5G”.

Además, ha anunciado que el gobierno está preparando un conjunto de medidas bajo una agenda digital que en los próximos años compondrá la visión completa de todo lo que hay que hacer y todas las oportunidades que traerá.

“Quiero destacar la cuestión de la oportunidad. En un momento en el que la ola tecnológica del 5G ha llegado, es la primera vez en la historia que a España nos ha pillado en la cresta, no en la cola”, ha asegurado Sánchez. La ubicuidad, el desarrollo del cloud y la gran capacidad del análisis de datos son tres cosas que confluyen en el tiempo y son una gran oportunidad porque nos pilla con los deberes hechos y nuestras redes están en el top global. Podemos aprovechar esta revolución tecnológica. Es el gran momento para hacerlo”.

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