Proteger los ecosistemas de la Tierra desde el espacio. Ese es el objetivo con el que nace la Simbad, la plataforma científica que, más concretamente, se encargará de monitorizar la Posidonia Oceánica, una planta acuática endémica del mar Mediterráneo.

Dicha herramienta, desarrollada por Quasar, vigilará así la salud de una planta submarina que sirve como ecosistema para más de mil especies animales y cuatrocientas de plantas, además de ser uno de los principales indicadores de la calidad de las aguas costeras –ya que funcionan como sumideros de carbono–. La Posidonia Oceánica, por tanto, resulta muy útil en la lucha contra el cambio climático.

Por este motivo, resulta fundamental monitorizar su crecimiento y evolución, así como identificar cualquier incidente que afecte directamente a su extensión, como vertidos o el arrastre de anclas por el fondo oceánico. En este aspectos se centrará la herramienta desarrollada por Quasar, empresa seleccionada en 2018 por el programa ESA BIC Comunidad de Madrid que en la actualidad está incubada en el Parque Científico de Madrid.

Vigilancia desde la distancia

Esta mapeo continuo, que constará de una imagen cada periodo de 2 a 5 días, se consigue a partir de las tomas multibanda del satélite Sentinel-2, una misión de observación de la Tierra desarrollada por la ESA dentro del programa Copernicus.

Las imágenes de satélite deben procesarse para preparar un conjunto de datos que proporcione una clasificación de los diferentes tipos de fondo marino. En primer lugar, se define el área de interés y se realiza la corrección de la columna de agua teniendo en cuenta que la corrección atmosférica no es necesaria, ya que los datos de Sentinel-2 L2A están corregidos atmosféricamente. A continuación, se eliminan los píxeles de las imágenes correspondientes a zonas de tierra, nubes y aguas profundas.

Estos resultados se combinan con los datos de batimetría (profundidad del mar) para eliminar las áreas de más de 30 metros de profundidad. Por otro lado, la máscara terrestre se prepara utilizando los datos de la banda B8 de Sentinel-2, mientras que las máscaras de nubes ya están incluidas en los datos de Sentinel-2. Finalmente, con el uso de algoritmos de aprendizaje automático, es posible identificar las zonas de Posidonia.

En su primera fase, de lanzamiento, Simbad es un prototipo que muestra los mapas de distribución de las praderas de Posidonia Oceánica en las Islas Baleares. En una siguiente fase de desarrollo, incluirá mapas que cubrirán todo el mar Mediterráneo. En la actualidad también se está trabajando en la implementación de la capacidad de retroceder en el tiempo, lo que permitirá la exploración de la evolución de estas praderas.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here