No actuar ante el cambio climático resulta más caro que enfrentarlo

El primer informe del Observatorio de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático de la Rábida detalla los retos medioambientales para Iberoamérica

Rebeca Grynspan y Teresa Ribera (Foto cedida por la Secretaría General Iberoamericana)
Rebeca Grynspan y Teresa Ribera (Foto cedida por la Secretaría General Iberoamericana)

No actuar ante el cambio climático resulta más caro que adoptar medidas sostenibles. Un aumento de 2º C de la temperatura media, respecto a los niveles preindustriales, podría suponer un coste para Latinoamérica de cerca de 100.000 millones de dólares al año para 2050. Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado el informe La Rábida-Huelva sobre “Cambio Climático y Desarrollo Sostenible en Iberoamérica”, el primer resultado del Observatorio de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático de la Rábida presentado este jueves en la sede de la Secretaría General Iberoamericana de Madrid. El estudio aborda los principales desafíos para Iberoamérica frente al cambio climático, las políticas públicas y alianzas para afrontar los efectos, entre otras cuestiones.

“No hay razón para considerar que la transición ecológica tiene que estar peleada con el crecimiento económico y con la inclusión social, al contrario, representa una oportunidad de inversión”, ha asegurado Rebeca Grynspan, secretaria general Iberoamericana durante su intervención. “Si destináramos el 2 % del PIB en inversiones verdes se reduciría el impacto climático y la pérdida de ecosistemas, mientras se mantiene el crecimiento económico y la inclusión social”, ha añadido.

Grynspan ha enumerado cuatro ejes de acción prioritaria para la lucha contra el cambio climático: generar apoyos políticos, producir conocimiento en materia de cambio climático, realizar propuestas y convertirlas en modelos de cooperación, y apoyar soluciones ciudadanas para enfrentar el fenómeno.

Por su parte, Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica del Gobierno de España, ha destacado la importante relación entre la acción ambiental y el desarrollo sostenible, algo que tiene implicaciones profundas en los modelos de consumo y de desarrollo, que a su juicio, deben ser repensados. “El futuro se gana cuando se piensa en él”, ha señalado.

Pese al escenario expuesto durante la jornada, tanto la política y economista costarricense como la ministra se han mostrado optimistas ante la respuesta de la ciudadanía y han celebrado la convocatoria mundial para manifestarse contra el cambio climático y clamar por el futuro del planeta, realizada por jóvenes de todo el mundo, y liderada por la activista sueca de 16 años Greta Thunberg.

“No hay manera de transformar la realidad si no creemos que esta es transformable”, ha asegurado Grynspan durante su intervención. “Siempre estamos hablando de los problemas pero hay tanto que está pasando. La única manera de movilizarse hacia la transformación es creer que el cambio es posible”, ha añadido, mientras presumía que su país ha logrado producir el 98 % de la energía eléctrica mediante fuentes renovables.

“La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos”, decía en un mismo sentido Rosa Castizo Robles, integrante del equipo de redacción del informe, resumiendo la preocupación generalizada ante la actual situación de no retorno combinada con una chispa de esperanza.

El trabajo ha surgido por acuerdo de la cooperación entre cuatro instituciones: la Diputación de Huelva, la Junta de Andalucía, la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Secretaría de Estado de Cooperación y para Iberoamérica (SEPICI) del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación (MAEC).

La Rábida adquirió la consideración de “lugar de encuentro de la Comunidad Iberoamericana de Naciones” tras las cumbres de La Habana, en 1999, y de Colombia, en 2016. El informe fue presentado en la Cumbre de La Antigua, Guatemala, en noviembre de 2018, durante la XXVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.

El estudio La Rábida-Huelva gira en torno a ocho ejes: la vulnerabilidad a los efectos del cambio climático, el desarrollo sostenible, la energía, el transporte, los bosques y agricultura, el agua, los residuos y la economía circular, y la sensibilización ciudadana.

La sesión ha sido inaugurada por la secretaria para la Cooperación Iberoamericana, María Andrea Albán, el embajador en Misión Especial para las Cumbres Iberoamericanas, Diego Bermejo,  la directora de calidad ambiental y Cambio Climático de la Junta de Andalucía, Susana Andrade, y el presidente de la Diputación de Huelva, Ignacio Caraballo, en calidad de representantes de las instituciones impulsoras del informe.

La jornada ha concluido con un diálogo abierto sobre “Alianzas para el Desarrollo Sostenible en Iberoamérica”, con la participación del director general del Alto Comisionado para la Agenda 2030 en España, Federico Buyolo García, la excanciller de Argentina, Susana Malcorra, la presidenta de la Red Española para el Desarrollo Sostenible (REDS), Leire Pajín, la responsable de Gestión de Sostenibilidad del Grupo Iberdrola y la directora de la Oficina Española del Cambio Climático, Valvanera Ulargui.

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