Los ciudadanos como motor en el desarrollo de los espacios comunes

Cooperativas energéticas, culturales y vecinales exponen su experiencia en NESI Clima

NESI Clima

Vitoria. Cultura, convivencia, participación directa del ciudadano en lo que afecta a servicios básicos… La Nueva Economía vive un momento decisivo porque ha llegado la hora en la que tiene que decidir qué quiere ser de mayor. En España, NESI Fórum ha tomado las riendas para definir los próximos pasos en forma de debate ‘ejecutivo’. Tras la cita internacional de Málaga el pasado año, Vitoria acoge estos días un nuevo encuentro, con el Medio Ambiente como telón de fondo, pero con el foco en la no siempre conflictiva confluencia público-privada en la promoción de una vía trasversal para entender no solo la economía, sino la realidad misma.

Como ha explicado el arquitecto Iñaki Alonso, su afán pasa por la construcción de los espacios comunes, más allá de la actividad que acojan. Así nace Teatro del Barrio, uno de los múltiples proyectos en los que está involucrado. “Hay que construir una cultura de lo común y aprender a organizarnos; pasar de la protesta a la propuesta”. Hoy casi 500 personas forman parte de esta cooperativa que produce teatro junto a otras actividades formativas y de debate. El actor Alberto San Juan se encuentra entre los impulsores iniciales de un proyecto que, como ha apuntado Alonso, tiene su génesis en la idea de promover la diversión. “Hay que cambiar las cosas a través de la alegría”.

Con la crisis surgió una oportunidad para revitalizar la vida en comunidad. Y lo hizo a través de un gran huerto urbano en uno de tantos barrios de nuevo cuño, este en Vitoria, que acababan deshumanizados por la paralización de proyectos de construcción. Susana Cantero, miembro de la asociación Zabalortu ha detallado cómo esta iniciativa ciudadana, que comienza en 2012, ha conseguido, peleas burocráticas aparte, marcar el camino para otros proyectos similares que han brotado después. “No sólo tenemos 200 explotaciones agroecológicas distintas en la parcela, sino que hemos creado un espacio vecinal de encuentro”, explicaba la activista

De un modelo 100% basado en la colaboración voluntaria a una alternativa híbrida que une las aportaciones de voluntarios y trabajadores, caso de la cooperativa energética GoiEner. Como ha recordado su responsable de comunicación, Erika Martínez, este tipo de iniciativas no son nuevas, y en España algunas cooperativas similares tienen más de 100 años. “Nacemos con el objetivo de impulsar un cambio de modo participativo y democrático en el que la ciudadanía recupere el control de un bien básico, promoviendo las renovables y formando y educando en un consumo responsable. Hablamos en términos de cooperación y no de competición”, ha apuntado Martínez antes de señalar que su propuesta pone a las personas en el centro desde unas perspectiva local pese a que la energía ‘compartida’ “es mal recibida por la legislación y ”por un sistema que, literalmente, mata a la gente de frío”.

GOBERNANZA

Las tres partes coincidían en destacar que la propia dirección de estos proyectos es uno de los obstáculos para que se desarrollen adecuadamente. Para Iñaki Alonso, en el caso de la cooperativa cultural de la que es vicepresidente, “ser socio ya es participar”. Aunque detectaron una gran demanda potencial por parte de consumidores que querían pasar a ser prosumidores y por tanto conquistar modelos de producción, en este caso culturales, han tardado tres años en alcanzar la viabilidad económica. Una estabilidad que ha necesitado de una gobernanza clara, en la que la dirección de las diferentes comisiones es rotativa. Teatro del Barrio ha generado 10 puestos de trabajo directos (no necesariamente entre miembros de la cooperativa) y muchos otros indirectos a través de las representaciones que producen.

Para Susana Cantero, organizarse fue todo un reto. “Una vez en marcha el proyecto hay que celebrar comisiones, asambleas… Y el relevo es importantísimo y a la vez muy difícil porque partimos muchas veces de una escasa experiencia a la hora de auto-organizarnos”. Parte de la solución para gestionar éxitos y fracasos pasa, según Erika Martínez, por tomar decisiones de forma colectiva. “No queremos poner el foco en nadie. Contamos con un consejo rector que en la práctica se diluye para derivar en que todas las áreas de la cooperativa estén representada por voluntarios y trabajadores”, ha explicado la responsable de comunicación de GoiEner.

LAS INSTITUCIONES

Iñaki Alonso se ha detenido en una paradoja que están ‘sufriendo’ en su relación con el actual Ayuntamiento de Madrid en la promoción de estos espacios comunes. “No hemos recibido ninguna ayuda a la construcción de los espacios, sí para determinadas producciones”. Una realidad sobre la que el arquitecto hace “una lectura extraña” ya que “durante el gobierno del PP se cedieron lugares emblemáticos como la antigua Tabacalera y no pasaba nada. Si el Ayuntamiento hiciera ahora algo similar, la caverna mediática los lincharía. Sufren cierta tensión. Contagiar esta cultura es un proceso lento. Somos pocos, pero cada vez somos más”, concluía Alonso.

Erika Martínez explicaba cómo su relación con los ayuntamientos ha ido mejorando y a medida que la cooperativa energética crecía lo hacía el tamaño de los municipios que se interesaban por la alternativa que ofrecen. Para Susana Cantero, el día a día con el ayuntamiento de Vitoria ha sido hasta la fecha “el gran tema” y, pese definir como geológicos tiempos en los que se mueva la administración, ha roto una lanza a favor del consistorio alavés. “El ayuntamiento es la institución más cercana que tenemos y podemos acudir a ellos, existen los canales adecuados para hacerlo”.

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