Gonzalo Belenguer (REDIT): “Si queremos una sociedad próspera debemos apostar por la innovación”

redit Gonzalo Belenguer

Gonzalo Belenguer es director de la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana (REDIT) desde 2019, asociación que celebró su XX aniversario el año pasado. Aunque la historia de la red de centros comenzó mucho antes, concretamente en 1969, de la mano del ITC, que da soporte al sector de la cerámica y, posteriormente, de INESCOP, dedicado al calzado.

Belenguer está convencido de que “las empresas están cada vez más concienciadas de la importancia de la innovación y se apoyan más en los centros tecnológicos y eso fortalece el ecosistema innovador”. El objetivo de los 11 centros que forman REDIT es ofrecer una amplia gama de herramientas de innovación para las empresas, especialmente pymes y micropymes, que lo tienen muy complicado para embarcarse en procesos complejos como los relacionados con la I+D+i. En este sentido, REDIT se ha convertido en un gran enjambre de colaboración.

Gracias a la actividad de los 11 centros, el año pasado se desarrollaron más de 2.600 proyectos, la gran mayoría de ellos con empresas. La misión de REDIT es también fomentar la colaboración entre los centros y facilitar este entorno colaborativo. Por citar un caso, ITC Cerámica y AINIA, dedicado a la tecnología de la alimentación, han desarrollado conjuntamente una nueva metodología de tratamiento de cáncer de próstata: aplican el escaneo utilizado para detectar la calidad de las baldosas para identificar las células cancerígenas. “Esto ha cambiado por completo la fórmula invasiva que había hacia una punto a punto que mejora el tratamiento del paciente”, sostiene Belenguer. “Es un caso, a priori, paradigmático”, –continúa– “pero que representa muy bien la magia que surge de la colaboración”.

REDIT pone a disposición de los centros tecnológicos un amplio catálogo de capacidades de I+D+i, servicios avanzados, ensayos de laboratorio, asesoramiento y formación especializada. Expresado en cifras, suma casi 125 laboratorios, 72 demostradores y 14 observatorios tecnológicos. Gran parte de estas infraestructuras cuentan con apoyo público, a través del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE). “Aterrizamos la I+D+i al ámbito empresarial. Nuestra misión es generar conocimiento, adaptarlo y transferirlo a la empresa como factor estratégico de competitividad”, explica Belenguer, convencido de que “si queremos una sociedad próspera debemos apostar por la innovación”.

Los números avalan la hoja de ruta de REDIT, pese a las dificultades producidas por la pandemia. Por citar algunos: 146,6 millones de euros de ingresos en 2021, un 16,81 por ciento más que en 2020; 129 millones de euros de fondos captados procedentes de programas nacionales y europeos, 31% más que en 2020; 191 millones de euros de inversión inducida, un 34,50% más que en 2020; y 1.874 profesionales en plantilla, 90 más que en 2020. Destaca, en este último ámbito, la cuasi paridad del personal femenino con el masculino entre el personal técnico en los centros tecnológicos.

No obstante, y pese a los resultados positivos, el desafío de REDIT sigue siendo el mismo que hace más de 50 años: ser un activo estratégico para la región y traspasar estas fronteras . “Tenemos que construir un legado del que sentirnos orgullosos y, sobre todo, que sea próspero para las generaciones futuras. Esto solo se consigue aportando soluciones reales a problemas reales”, asegura Belenguer. Por otro lado, el director deja clara una de sus señas de identidad de su mandato: poner a las personas en el centro de la innovación. “Si no somos capaces de hacer esto, entonces es un trabajo a medias”.

El éxito del modelo valenciano

REDIT busca poner en valor el modelo valenciano de Instituto Tecnológico, el cual ha demostrado tener muy buenos resultados en la estimulación de la I+D+i en el tejido empresarial. Sus tres líneas principales estratégicas son: la representación institucional –REDIT actúa ante los temas de interés para fomentar la I+D+i con organismos públicos y privados–, Think Thank, realizando informes y estudios en materia de industria e innovación para generar conocimiento y alcanzar un desarrollo social y económico; y la colaboración mencionada previamente, en donde la formación juega también un papel decisivo.

Este modelo ha repercutido en que REDIT ha podido exportar su modelo a otros tejidos empresariales parecidos a los nuestros como Brasil, Túnez o Marruecos. Hoy en día, hay proyectos abiertos en diferentes territorios a nivel internacional como con el Servicio Nacional de Aprendizaje en Colombia, de cooperación internacional en África, América Latina y Asia para la transferencia de Tecnología, Asistencia Técnica y Formación o los programas de Horizonte Europa de la UE que promueven la I+D+i. “

Asimismo, destaca de este 2022 la creación de REDIT Ventures, cuyo objetivo es potenciar la transferencia de tecnología disruptiva al tejido industrial y la generación de nuevas empresas de base tecnológica, y la “firme apuesta” por la innovación social. En paralelo, REDIT ha ratificado su compromiso con las mujeres innovadoras y emprendedoras con la iniciativa Innspiradoras, que presentaba oficialmente el pasado mes de abril.

“En general, la Red ha experimentado un crecimiento sustancial. Esto revierte en un aumento de los resultados de las empresas y en la creación de nuevas empresas. Los retos y las oportunidades que tenemos por delante son ingentes. Tenemos una oportunidad histórica y no podemos dejarla pasar””, concluye Belenguer.

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