Sin haber podido trasladar todavía todo el potencial del 5G al tejido productivo y a entornos como de trabajo con enorme recorrido para esta tecnología, como las grandes infraestructuras y la logística, empezamos a poner el ojo ya en la siguiente generación de comunicaciones móviles, el 6G.
En Europa se da por sentado que el estándar debería estar listo en 2030, pero más allá de la versión oficial lo cierto es que compañías como Nokia trabajan en un escenario adelantado, probablemente para dentro de dos o tres años. Esta vez, directivos como Rolf Werner, director de Nokia Europa, se han conjurado para que no se repitan los errores de estrategia que dejaron en manos de China la iniciativa del 5G.
La máquina de la innovación trabaja ya a pleno rendimiento en un momento que coincide con la necesaria reinvención de las operadoras de telecomunicaciones, que deben competir por la prestación de servicios de alto valor añadido con nuevos actores tecnológicos.
Nokia defiende la necesidad de que Europa cuenta con operadores fuertes
En ese sentido, no gusta en Nokia el protagonismo que ha adquirido el Estado en la gestión de Telefónica. Asuntos como la reestructuración de la plantilla y las dudas sobre la inversión en capital (capex) crean incertidumbre sobre la gestión, ahora mismo. Nokia es partidaria de operadores fuertes en Europa con decenas de millones de clientes, como sucede en Estados Unidos y China, y músculo para invertir en redes.
Pregunta: ¿Qué balance se puede hacer del desarrollo del 5G en Europa? Da la sensación de que los diferentes niveles de apertura del espectro, vía regulación, pueden generar una brecha de implantación empresarial entre países y un retraso, de nuevo, respecto a Estados Unidos y China.
Respuesta: La asignación del espectro, obviamente, no estaba armonizada. La Comisión Europea recomendó tener todo el espectro 5G asignado a finales de 2020, y solo Finlandia logró cumplir con ese plazo. Existe mucha dispersión, lo que también ha conducido a que Europa, en general, llegue con retraso al despliegue del 5G en comparación con otras regiones.
Eso es también lo que vemos ahora mismo. La Comisión Europea ha propuesto una Ley de Redes Digitales [Digital Network Act, DNA] para armonizar las normas del espectro. Creemos que es fundamental de cara al 6G, para evitar los problemas que tuvimos en Europa con el 5G. Esa parte específica de la propuesta de DNA es una condición muy importante si queremos conseguir el liderazgo en 6G. Debemos asegurarnos de que se cumpla.
Las dificultades del sector industrial para adoptar el 5G
Pregunta: A la vista de la respuesta que está recibiendo el 5G en el sector industrial, ¿dirías que está entendiendo las posibilidades que abren las redes privadas?
Respuesta: Existen dificultades en la adopción del 5G privado y estamos encantados de educar a nuestros clientes en ello. A escala mundial, somos el número uno en redes inalámbricas privadas de 5G. Tenemos aproximadamente mil clientes, y detrás de ellos hay entre 2.000 y 3.000 redes. Esperamos seguir creciendo, especialmente en entornos empresariales críticos.
Pero es cierto que resulta bastante difícil para algunas industrias adoptarlo, ya que no ven las grandes ventajas. Nos estamos enfocando en ser una tecnología de misión crítica en ámbitos como el ferrocarril, definitivamente, en energía y en seguridad pública, donde está claro que es muy importante tener 5G privado y vemos una gran demanda. Crecemos a lo grande en esos ámbitos.
En otros casos, se ve una tecnología vanguardista, especialmente en planta industrial y en fábricas más pequeñas, pero no es lo que se está buscando. No nos veo educando en 5G a alguien que está dirigiendo una pequeña fábrica. En Olu [la ciudad de Finlandia en la que tiene lugar la entrevista] operamos nuestra fábrica también en 5G inalámbrico privado. Por supuesto, hay comer de la propia comida, pero sólo tiene sentido en algunas situaciones. Honestamente, muchas industrias no están adoptando la red inalámbrica privada 5G tan rápido como debería ser, en efecto, pero estamos muy contentos con aquellos en los que nos centramos. Tenemos un gran crecimiento.
Pregunta: Existe una cierta sensación de decepción con el 5G, muchas empresas y Administraciones han preferido mantenerse con el 4G y 4.5G e incluso con el Wi-Fi en ciertos lugares. ¿Realmente estamos preparados para la próxima generación del 6G?
Respuesta: El 6G, al ser inteligencia artificial (IA) real y más integrada, no solo conseguirá mejorar la gestión de la red como tal, sino también la dotará de autonomía de una forma nunca vista antes. Como ocurrió con el 5G, además de permitir ejecutar aplicaciones en 6G en el futuro, impulsará también la tecnología inalámbrica privada 6G, de la que aún no hemos hablado.
De momento, seguimos intentando convencer a nuestros clientes sobre el 5G, que es la tecnología inalámbrica privada, algo que ya está sucediendo hasta cierto punto. Tenemos puertos, incluso universidades, especialmente en España. Trabajamos mucho con Telefónica, así que tenemos muchos proyectos allí. En cuanto a los aeropuertos, en algunos casos solo hay una terminal con red privada de 5G y las demás permanecen fuera de ella, por lo que no se avanza al ritmo esperado.
Sin embargo, es un negocio muy positivo para nosotros. Creo que el 6G dará un impulso adicional, pensar en la tecnología inalámbrica privada 6G será muy emocionante, pero sobre todo gracias al componente de IA.

¿Qué necesita Europa para aumentar la inversión en redes?
En lo que se refiere a la expansión de la IA, el sector de las telecomunicaciones corre el riesgo de convertirse en un cuello de botella, al igual que el energético. Nokia quiere ocupar una posición central en las comunicaciones ópticas, ¿son realmente el futuro de la expansión de la IA?
Somos un proveedor integral de infraestructura de telecomunicaciones, ya sea a través de redes fijas, ópticas o móviles. Vemos la IA de extremo a extremo junto a los hiperescalares, los proveedores de centros de datos y, por supuesto, los proveedores de infraestructura móvil en el lado de la red. Creemos que la IA está impulsando la demanda y el tráfico, pero no nos vemos como un obstáculo en la aplicación de las posibilidades que ofrece. Estamos trabajando en el desarrollo de la I+D y podremos aplicar nuestras innovaciones totalmente, no habrá cuellos de botella en el lado de la red. Tecnológicamente, no veo ningún problema.
No obstante, hicimos una encuesta, que es pública, entre 1.000 usuarios comerciales, y allí se mencionó claramente que las implementaciones de red en Europa aún no son lo suficientemente buenas para todas las plantas de IA que se requieren. Esto significa que deben implementarse muchas más redes avanzadas en Europa para cumplir con la ambición de la IA.
Hay varias medidas que deben aplicarse en Europa para aumentar las inversiones en redes. Obviamente, la DNA debería ayudar, pero también se necesita una mayor consolidación porque tenemos un mercado de operadores muy fragmentado en Europa. No hay suficiente escala para que los operadores realmente inviertan lo suficiente en las redes del futuro y las que necesitará la IA.
Los operadores de telecomunicaciones son un socio fundamental para Nokia, pero organizaciones como GSMA advierten de que se encuentran en un proceso de reinvención debido a la competencia de las grandes tecnológicas y los hiperescalares en la prestación de servicios de alto valor para las empresas. ¿Cómo afecta a Nokia proceso de cambio en el sector?
El mayor desafío que veo en todos los operadores es tener una fuerza de ventas cualificada. El problema en muchos casos se da cuando intentan vender a clientes comerciales. Por supuesto, las empresas de telecomunicaciones tienen mucha experiencia con su propia tecnología, pero comprender a un cliente comercial significa entender su negocio. En muchos casos, y lo he visto también en muchos países, tenemos vendedores que hablan sobre la tecnología y quieren vender el producto sin tener en cuenta el caso de negocio del cliente, al que solo le interesa aumentar sus ingresos o evitar que disminuyan sus ganancias. Eso es todo. Se trata de mejorar los costes, las ventas, o los dos.
«Comprender a un cliente comercial significa entender su negocio»
Si consideramos la idea del 5G privado y nos dirigimos a una petrolera con una planta enorme, debemos comprender las necesidades del sector petrolero. Y si hablamos con una empresa del automóvil, que dispone de una pista de pruebas de coches y nuevos prototipos, su necesidad es completamente diferente. Muchos de nuestros clientes operadores de telecomunicaciones se están involucrando en estas conversaciones industriales sin tener la experiencia ni la capacidad de una empresa energética.
Como extrabajador de la industria del automóvil puedo decirle que el proceso se detiene si los ingenieros y quienes buscan soluciones técnicas piensan que el tipo que tienen enfrente ni siquiera las entiende. En una enorme planta del automóvil de Alemania, en la que trabajan 30.000 personas y en la que cada línea de producción organiza su propia red de comunicación, el operador puede pensar simplemente en poner una red inalámbrica privada 5G por encima de todo, pero eso no es posible porque hay que alinear las necesidades de comunicación entre cada línea de producción si entran en una red. Los operadores tienen que entender esto, si no, no es posible.
Se abrirá en el medio plazo el proceso de introducción de los estándares del 6G. ¿Conviene avanzar rápido y tenerlos pronto para cerrar la puerta a la competencia de China y Estados Unidos, o es mejor realmente esperar a tener una propuesta realmente robusta?
Nos encantaría tener la inversión mañana. Por supuesto, siempre habrá países que sean los primeros usuarios y otros que se incorporarán después. En Turquía, por ejemplo, nos dicen que están muy contentos de que ir tan atrasados en 5G porque eso les ha permitido aprender de otros países, y lo mismo sucede en Polonia.
¿Cuándo estarán listos?
Se habla de tener las normas en 2030.







