«Hay una fatiga brutal con el tema de las dating apps. Todas las personas están huyendo de ese tipo de plataformas hacia algo más social, más de evento, más de in real time experience». Con esta reflexión, Eduardo Díez resume el contexto en el que nace Flambao, una startup española que utiliza la inteligencia artificial para abordar uno de los problemas sociales más relevantes de nuestro tiempo: la soledad no deseada.
La compañía, fundada por Díez y Ramón Argelaguet, propone una alternativa a las redes sociales y aplicaciones de citas tradicionales. En lugar de acumular perfiles, conversaciones o matches, la plataforma facilita encuentros presenciales entre personas que comparten intereses, objetivos o momentos vitales similares, organizados alrededor de una mesa en un restaurante.
La idea, cuentan sus fundadores a Innovaspain, no surgió de la noche a la mañana. El concepto llevaba más de una década esperando el momento adecuado para hacerse realidad. «Hace 12 años Ramón me enseñó una presentación que básicamente era un poco esto, pero el momento no era el que es ahora», recuerda Díez.
“Nuestra misión es acabar con la soledad a través de las conexiones humanas”
Ese momento llegó hace dos años durante una conversación informal entre ambos emprendedores. «Tomando un cava en casa de Ramón, hablamos de este tema y dijimos que ahora es el momento», explica. La percepción compartida era clara: las plataformas de citas tradicionales estaban generando cada vez más cansancio entre los usuarios, mientras crecía el interés por experiencias presenciales y formas más naturales de relacionarse.
Para Argelaguet, además, existía una limitación evidente en los modelos existentes. «Siempre pensaba, oye, qué pena que no podamos quedar más personas de las que conoces aquí en las dating apps, porque al final tienes más confianza, más seguridad, pues no estás quedando con una persona en concreto, sino que puedes quedar con más personas a la vez». De esa reflexión surgió una propuesta que sus creadores quieren diferenciar del concepto de aplicación de citas. «No somos una dating app, sino una aplicación que ayuda a acabar con la soledad que puedes tener en cualquier momento de tu vida».
La plataforma permite organizar o unirse a comidas y cenas temáticas en distintas ciudades. Entre las categorías disponibles figuran opciones como «Nuevos Comienzos», «Abierto al Amor», «Conocer Gente Nueva» o encuentros vinculados al ámbito profesional. El objetivo es que cada usuario encuentre personas afines según sus circunstancias personales.
La experiencia profesional de los fundadores ha sido clave en el diseño del proyecto. Antes de lanzar Flambao, Argelaguet desarrolló buena parte de su carrera en sectores como energía y telecomunicaciones, aunque su última etapa estuvo ligada a Just Eat. «He estado casi siete años, donde mi último puesto era el CFO a nivel global, llevando a diferentes países de la parte vertical de logística», explica.
Exigencia en el desarrollo tecnológico
De esa experiencia extrae algunos de los principios que han marcado el desarrollo de la startup. «Lo primero de todo es ser muy exquisito en el producto en tech. Todo el producto digital y de cara al experimento es clave». También destaca la importancia de prepararse para escenarios de crecimiento acelerado. «Tienes una explosión de usuarios, una explosión de crecimiento que tienes que gestionar de una manera muy efectiva para no morir de éxito».
Por su parte, Eduardo Díez aporta una trayectoria ligada a la gestión de talento y al desarrollo de negocio. «Yo he estado los últimos 15 años gestionando personalidades de reconocido prestigio y llevándoles por España, Europa y Latinoamérica a dar conferencias», explica. Anteriormente trabajó en la tecnológica Bodaclick, donde adquirió experiencia en comercio electrónico y entornos digitales.
La tecnología ocupa un lugar central en el funcionamiento de Flambao. La inteligencia artificial analiza variables como intereses, ubicación, disponibilidad o afinidades para recomendar encuentros con mayores probabilidades de éxito. También participa en la selección de restaurantes y en la gestión de las interacciones previas entre los asistentes.
«La inteligencia artificial no sustituye las relaciones humanas; al contrario, nos ayuda a que sean más naturales. Nuestro objetivo es utilizar la tecnología para que las personas pasen menos tiempo delante de una pantalla y más tiempo compartiendo experiencias reales», sostiene Díez.
Perfiles de usuario: desencantados con las apps de citas
El modelo ha sido diseñado desde el inicio con vocación global. De hecho, según explican sus fundadores, técnicamente ya es posible crear encuentros en prácticamente cualquier lugar del mundo. «Yo puedo reservar a través de Flambao una mesa en Nueva York», señalan. La estrategia actual, no obstante, pasa por concentrar esfuerzos en generar masa crítica de usuarios en determinadas ciudades antes de acelerar la expansión. Actualmente, la compañía está centrando su actividad en Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, aunque ya trabaja en la construcción de comunidad en mercados como Estados Unidos, Brasil, México, Argentina, Chile, Italia y Francia.
Uno de los colectivos que más interés está mostrando por la plataforma es el de usuarios desencantados con las aplicaciones de citas tradicionales. «Vemos mucha gente que viene de Tinder, Bumble, muy cansada de swiping y después el ghosting y que nunca queda o si queda no es lo que esperaban», explica Argelaguet. Pero no es el único perfil. Según los fundadores, también están detectando una fuerte demanda entre personas que atraviesan cambios personales importantes. «Hay mucha gente de 40 para arriba que a lo mejor están más en la categoría de New Beginnings», apunta.
Desde su lanzamiento, Flambao asegura haber alcanzado unos 2.000 usuarios y haber facilitado la celebración de alrededor de 250 mesas. Buena parte del desarrollo del producto se ha apoyado en la observación directa de esos primeros encuentros. «Hemos hecho, Eduardo y yo, mucho Mystery Shopping, de ir a las cenas y ver un poco cómo reaccionaba la gente, qué nos contaban, sin decir que éramos los fundadores», explica Argelaguet.
Samantha Vallejo-Nágera como accionista estratégica y Chief Restaurant Officer
Esa cercanía con los usuarios les ha permitido ajustar la propuesta y detectar comportamientos inesperados. «Muchas personas de 40 para arriba realmente iban a una cena diciendo que eran nuevos comienzos, pero en el fondo quieren un mix de categorías. Es nuevos comienzos y, ¿por qué no?, abierto al amor». Los fundadores también destacan la importancia de todo el recorrido que acompaña a la experiencia. «Nos ha gustado mucho el pre, el durante y el post». Los chats grupales previos ayudan a romper el hielo antes de la cena, facilitan la coordinación durante el encuentro y contribuyen a mantener el contacto posteriormente. «La demostración es que la gente ha repetido», destacan.
La startup ha abierto una ronda seed de 600.000 euros con la que financiará el desarrollo tecnológico, la evolución de sus sistemas de inteligencia artificial y su crecimiento internacional. Además, recientemente ha incorporado a la chef y empresaria Samantha Vallejo-Nágera como accionista estratégica y Chief Restaurant Officer, una figura que colaborará en el desarrollo de la relación con los restaurantes y en la evolución de la experiencia gastronómica dentro de la plataforma. Ahora, con la vista puesta en superar los 100.000 usuarios antes de finalizar el año, Flambao aspira a construir una categoría propia en la intersección entre tecnología, restauración y relaciones humanas.



